Por el escándalo de los gastos, los laboristas caen a un mínimo histórico en la intención de voto

Por el escándalo de los gastos, los laboristas caen a un mínimo histórico en la intención de voto
El Partido Laborista del primer ministro británico, Gordon Brown, alcanzó un mínimo histórico en la intención de voto (el 21 por ciento), según un sondeo que publica el diario conservador "The Times" en vísperas de las elecciones locales y europeas que se celebrarán el próximo día 4.
La encuesta, elaborada por la empresa Populus, sitúa a los laboristas con un 21 por ciento en la intención de voto si se celebraran unas elecciones generales -el mínimo desde el 24,5 por ciento que marcó en 1983 Michael Foot-, frente al 41 por ciento de los conservadores de David Cameron.

La cifra es peor para las elecciones europeas del jueves, ante las que un 16 por ciento afirmó que votará por el Partido Laborista.

Esto supone que los laboristas serían la tercera fuerza más votada por detrás del Partido Conservador, que obtendría un 30 por ciento y del antieuropeo UK Independence Party, que lograría un 19 por ciento.

Los liberal-demócratas recibirían un 12 por ciento de los sufragios, los verdes un 10 por ciento y el ultraderechista Partido Nacional Británico (BNP) un 5 por ciento.

"The Times" analiza los resultados y afirma que demuestran que los laboristas son la fuerza más afectada por el escándalo de los gastos privados de los parlamentarios a cuenta del erario público, del que Brown sale mucho peor parado que Cameron.

Cuando se preguntó a los encuestados -1.001 mayores de edad entrevistados telefónicamente los días 27 y 28 de mayo- sobre quién consideran que es el dirigente político más perjudicado por el escándalo parlamentario, un 62 por ciento dijo que Brown y un 5 por ciento que Cameron.

En cuanto a las elecciones generales, previstas para 2010, un 14 por ciento de los entrevistados dijo que el Partido Laborista es el favorito, frente a un 51 por ciento que optó por el Partido Conservador.

Este diario afirma que Brown ya está planeando una remodelación de su Gobierno inmediatamente después de que el día 7 se conozcan los datos de las elecciones europeas, cuyas malas perspectivas tratará de contrarrestar en una entrevista en la BBC.

"The Daily Telegraph", el diario que destapó el escándalo de los gastos, informa de que el primer ministro está considerando en esa remodelación un acuerdo con los liberal-demócratas, que también resultaron duramente afectados por la marejada política.

El periódico cita a una fuente del Gabinete, que defiende una "remodelación total del y no sólo una simple reorganización que no signifique nada para la opinión pública".

El escándalo convirtió en prioridad de la agenda política británica la cuestión de una reforma constitucional y "The Daily Telegraph" afirma que la mitad del Gobierno laborista está a favor de cambiar el sistema electoral para abandonar el actual sistema de circunscripción única y adoptar el de representación proporcional.

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