El escándalo de los cheques. Operó durante 5 años la banda que usaba a pobres para evadir

La Justicia ya da por probada la existencia de la asociación ilícita. Además, se reconstruyó la cadena de responsabilidades. La Afip aún está investigando qué empresas se beneficiaron con la maniobra.
Cuando María Pía Cardoso fue descubierta con siete indigentes que estaban por cobrar cheques de 40 mil pesos cada uno, la asociación ilícita que habría integrado la abogada ya llevaba al menos cinco años orquestando maniobras para evadir impuestos federales. Esa banda, que tenía centro en Córdoba, nació, según ha constatado la Justicia Federal, durante la fiesta del boom de la soja, entre 2002 y 2003.

El juez federal, Carlos Ochoa, reveló ayer que no sólo se logró determinar que la asociación ilícita efectivamente existió sino, además, se estableció la cadena de responsabilidades. El cabecilla de la banda habría sido Atilio Mengo, que está prófugo.

Era el dueño de las empresas Soybeans y FLG, a través de las que se diseñaron y ejecutaron las maniobras en las que se usaba a indigentes para evitar los impuestos de la venta de cereales.

“No se trató de una operatoria puntual; actuaban con regularidad. Si bien se podrá establecer con certeza la fecha recién cuando se llegue al fin de la causa, por el momento creemos que, al menos, venían operando desde 2003. Es positivo que se hayan cortado las actividades porque, si no hubiéramos aparecido, si no hubiéramos trabajado, no iban a cortarse”, manifestó el juez federal, Carlos Ochoa.

La causa conocida como “el escándalo de los cheques” se inició a fines de noviembre de 2007 con una pelea a carterazos en el Banco Francés. Un grupo de siete indigentes fueron conducidos, según relató después uno de los testigos, hacia la sucursal con la promesa de que, después de hacer un trámite de inscripción en la Afip, cobrarían un retroactivo y, poco después, la jubilación.

Les habían dado un cheque a cada uno pero les pidieron que los mantuvieran del revés, sin mirar la cifra. Pero Nilda Romero no pudo con su curiosidad y vio que, en vez de ser un cheque por 3 mil pesos como le habían dicho, el monto superaba los 40 mil.

Se lo mostró a su hijo e, inmediatamente, la abogada Cardoso comenzó a darles carterazos. Entonces, Cardoso era funcionaria municipal. Hoy, está procesada como integrante de la asociación ilícita fiscal. Miguel Petiti, el policía que también actuó en el Banco Francés es otro de los procesados.

Durante la investigación judicial se llegó a determinar que 50 indigentes fueron inscriptos en la Afip como monotributistas. Todos habían sido reclutados en los barrios más pobres de la ciudad. Sus nombres y firmas fueron usados para blanquear ventas en negro de cereal y evitar así el pago de IVA y Ganancias.

¿Cómo seguirá esta causa? El juez Ochoa aseguró que el 2009 será un año de definiciones en el escándalo de los cheques. Primero, porque se deberá definir la situación procesal de media docena de imputados y, después, porque deberá decidirse la elevación o no a juicio.

¿Qué empresas se beneficiaron con esa banda que operaba en toda la región? Ochoa detalló que dio instrucciones a la Afip para que determine quiénes usaron los servicios de los Mengo y sus colaboradores, quiénes lo hicieron de buena fe y qué empresas se dedicaron a evadir impuestos al fisco.

“Tiene que quedar en claro que este caso se dividió en dos líneas: por un lado, está la que hace a la asociación ilícita, en la que se ha avanzado y se ha establecido que está virtualmente establecida la existencia del hecho. La otra línea, que le corresponde a la Afip, es establecer, caso por caso, quiénes usaron a los indigentes y establecer si hubo o no irregularidades, si hubo o no mala fe. En esos casos, se le encomendó a la Afip esas tareas. Los casos son numerosos y, por lo tanto, es un trabajo que lleva tiempo”, explicó el juez federal.

Ochoa no quiso opinar sobre la posibilidad de que los siete imputados que hay en la causa sean beneficiados con el amplísimo blanqueo que aprobó el Congreso en las últimas semanas. Dijo que primero habrá que conocer el detalle de la ley y recién después analizar su alcance. Hasta ahora, se conoce que, quienes tengan causas por evasión, podrán declarar sus bienes y recibirán un perdón fiscal.

El cabecilla sigue prófugo

Atilio Mengo, considerado el cabecilla de la banda que usaba a indigentes para evadir, está prófugo desde agosto de este año.

El juzgado federal pidió la captura nacional e internacional del dueño de FLG y Soybeans, las empresas de Mengo. También están involucradas sus dos hijas.

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