Con escándalo aprueban la reforma fiscal y José se aleja de Scioli

Con escándalo aprueban la reforma fiscal y José se aleja de Scioli
José Eseverri se plantó contra el aumento del Inmobiliario Rural en protección de los productores. Se partió el bloque de la Concertación porque mandó a su vocero en la Legislatura a dar quórum y votar en contra. El resto de la bancada, que responde a Cobos, no fue a la sesión y echaron al diputado como represalia. La reforma fiscal se aprobó: aumentan la patente y los inmobiliarios urbano y rural.
La reforma fiscal era para Daniel Scioli el instrumento vital para seguir en pie financieramente. Y con algo más de independencia del poder nacional K. Pararse enfrente de esa iniciativa -que es una mancha más en la turbulenta relación con el campo- implica casi una afrenta para un gobernador débil y casi en desesperación. José Eseverri ya había adelantado a los productores de la zona que no acordaba con el aumento impositivo para el sector e instruyó a los diputados del bloque de la Concertación que le responden para que votaran en contra. Los cobistas acérrimos -son la mayoría- no querían dar quórum para frenar el tratamiento de la norma. Pero Eseverri prefería bajar al recinto y votar en contra. Una señal para Scioli pero a la vez permitir que la ley se tratara. Bajó para dar quórum -cuando faltaba un solo diputado para lograr el número- Patricio López Mancinelli, el hombre que responde taxativamente a José. Fue el único. Se votó la ley y casi instantáneamente fue expulsado del bloque. Un capítulo aparte para la escena de la diputada Alicia Tabarés.

Los puntos más importantes de la Reforma Fiscal son los siguientes: se aplicó el revalúo fiscal -en el Inmobiliario Rural- que se realizó en el año 2005. Habrá un nuevo coeficiente que aumentará la base imponible e incrementará el impuesto. El Inmobiliario Urbano crecerá un 20 por ciento para propiedades valuadas en más de $ 100.000 pesos, a tono con la misma suba que se aplicó el año anterior, y que se aplicará -sistemáticamente- durante los próximos años, hasta el 2012, incluido. En cuando a la patente, aumentará para los autos con cotizaciones mayores a los 40.000 pesos.

Lo singular de la sesión de ayer es que Julio Cleto Cobos parecía ser un fantasma que sobrevolaba el recinto con mandatos oscuros. Del bloque de la Concertación dependía el quórum, a partir de que un par de diputados oficialistas sufrían de algún resfrío que les impidió ir y Emilio Monzó, el ex secretario de Agricultura, adelantó su voto contrario. Ayer se amenazaba con llamarlo a Cobos para que pusiera las cosas en su lugar y repitiera el escenario de casi siempre: acompañar a Scioli en la Legislatura.

José Eseverri, con gente incondicional dentro de ese bloque, viajó ayer a La Plata para influir en el voto contrario. En un principio se jugó con que bajaría línea para no dar quórum. Pero por la tarde dijo a EL POPULAR que "a mí no me gusta el juego político del quórum. Yo prefiero que se baje a debatir y se vote en contra". La sutileza es que posibilitar el quórum implicó la posibilidad del tratamiento de la ley. A pesar de que se votara en contra. Eso es lo que no perdonaron los cobistas acérrimos que decidieron no dar quórum. Porque José alineó a Patricio López Mancinelli en su postura y lo hizo bajar. Hubo quórum, se votó la ley y fue expulsado el hombre de la bancada.

Mientras tanto, ocurrió una escena glamorosa. La diputada Alicia Tabarés fue al baño cuando ya se había logrado el quórum y la oposición había ingresado al recinto. La misma legisladora relató a EL POPULAR que cuando los bloques opositores volvieron a contar e interpretaron que se había desarmado el quórum, se fueron del recinto. Sus compañeros de bancada salieron a buscar a Tabarés hasta que la encontraron y acompañaron su reingreso con ovaciones. La ausencia ya definitiva de la oposición no permitió tratar la creación de una comisión investigadora en el Ministerio de Salud a partir de los medicamentos adulterados.

Cobos sueltos

La postura de José Eseverri -quien estuvo reunido con el Gobernador antes de la sesión para explicarle las causas- se transformó en una potente señal política. El Intendente -que acompañó al juninense y cobista Mario Meoni en la iniciativa- se puso por primera vez en la vereda de enfrente de Daniel Scioli en un tema crucial. Es decir, puso su voto para el lado del campo, sector con el que mantuvo durísimos enfrentamientos durante el año pasado. Y con el que la relación parecía irreconciliable. A Eseverri le costó muy caro en su ciudad el alineamiento férreo con el kirchnerismo. Y parece estar reviendo sus rumbos.

"Nosotros estamos tratando de ver cómo vamos a ayudar a los productores a financiar la lucha contra la tucura, no los podemos cargar con un aumento impositivo ahora", dijo el Intendente a EL POPULAR.

El tema, dijo, "necesita de una discusión mayor" y lo profundizó como "una cuestión de filosofía impositiva: el inmobiliario rural tiene que ser más gravoso que ahora pero que no grave a la producción. Si no el gran negocio pasa a ser arrendar la tierra".

Anoche fue imposible hablar con el Intendente, reunido hasta tarde con su diputado -exonerado del bloque que presidía- para analizar los pasos a seguir. Su presencia en el recinto fue determinante para que el oficialismo lograra reunir el quórum necesario y esto puso en pie de guerra a sus presuntos conducidos. Y terminaron expulsándolo. Esta nueva realidad implica que la bancada ahora sí tendrá una referencia exclusiva en Julio Cobos. Que sólo se rompía antes con la influencia de José Eseverri en López Mancinelli. Es interesante recordar que el Intendente calificó en EL POPULAR Medios a Cobos como "vocero de Clarín y los grandes grupos económicos" y "otro De la Rúa".

Daniel Scioli, mientras tanto, habrá dormido algo más serenamente anoche. Unos 1.500 millones anuales entrarán en las arcas provinciales y será como aflojarle la corbata a una provincia en asfixia. José Eseverri tendrá otros sueños: analizar dónde comienza a pararse en los caminos que vendrán. Ya lejos del kirchnerismo que cada vez genera más agua al cuello en aquellos que lo siguen y del propio Scioli, un náufrago con pocas posibilidades de rescatarse.

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