ESCALADA | RECLAMO Los vecinos piden que se arregle la calle Juan de Garay

Cansados de realizar reclamos ante la Municipalidad de Lanús, los vecinos de Remedios de Escalada exigen que se arregle la calle Juan de Garay al 100, donde hay varios pozos y donde se acumula agua y basura. En tanto, los automovilistas aseguraron ser “los más perjudicados” ya que deben realizar varias maniobras para “evitar romper" sus vehículos.

Quienes viven o tienen su comercio en la calle Juan de Garay, a metros de la avenida Hipólito Yrigoyen, en Remedios de Escalada, piden que la Municipalidad de Lanús arregle el deteriorado asfalto, en donde se suele acumular mucha agua y basura "desde hace varios meses".

“Llamé varias veces al municipo para reclamar pero hasta ahora nadie vino a solucionar este problema. Eso sí, todos los meses nos mandan los impuestos para pagar. Para algunas cosas tienen memoria y para otras, no”, comentó enojada Norma Ares, una vecina que vive en la cuadra.

Por la arteria circulan varios autos y camionetas a diario que deben esquivar cada uno de los pozos para evitar romper el tren delantero. “Siempre terminás adentro de uno de los pozos porque la idea es tratar de evitar el más grande, pero no se pueden esquivar todos”, señaló, ante la consulta de Info Región, un automovilista que pasaba por allí.

Los comerciantes del lugar también manifestaron su queja ante Info Región ya que “las veredas nunca pueden permanecer limpias”. Esto se debe a que en los baches se acumula agua y suele ir a parar a las veredas cada vez que un vehículo pasa por allí.

“Baldeo la vereda dos veces al día y siempre está sucia porque los autos salpican toda la suciedad para acá. Encima ni siquiera me puedo sentar afuera porque es inevitable que me salpiquen a mí también”, indicó una empleada de una granja de la zona.

Sin embargo, el comercio que más sufre el deterioro de la calle es la heladería ubicada en Juan de Garay 12 porque sus empleados debieron sacar las mesas y sillas que se encontraban junto al cordón de la vereda ya que sus clientes suelen ser “bañados por el agua sucia que se acumula en los pozos”.

“Tuvimos que correr las mesas cerca de la entrada porque las personas se quejaban con razón de que eran salpicadas cada vez que pasaba un auto, eso nos perjudica porque a quien le ocurra eso no vuelve más al negocio”, aseveró Pablo, uno de los empleados.

Aquellos conductores que no conocen la zona son también víctimas de esta calle rota, sobre todo en los días de lluvia, ya que el agua que se junta impide advertir la dimensión de los pozos.

Aunque muchos vecinos ponen su mejor voluntad y con un secador de piso tratan de quitar el líquido y la basura acumulada, otros reconocen estar “cansados” de vivir así.

“Si pagamos los impuestos de alumbrado, barrido y limpieza es lógico que desde la municipalidad nos den una solución concreta. Parece que vamos a tener que esperar hasta las próximas elecciones para que nos escuchen”, sostuvo Carlos Benítez, un comerciante, visiblemente ofuscado.

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