Escala con el tacho nuevo.

Obras hizo cambios y ganó tres de cuatro. Anoche aprovechó la pobre defensa rival y le anotó 98 a Boca.
El final del 2008 lo encontró último cuando se había armado para pelear arriba. La dirigencia metió mano y los cambios han ayudado a Obras, que ganó tres de cuatro en el año y ya está 13°. Cada jugador parece haber comprendido su rol, hay más química de equipo y, sobre todo, juega con mayor intensidad y defiende mucho mejor (permitió 68.5 puntos en el 2009). Anoche dio un paso más ante un Boca cuya mejora parece más espejismo (más de resultados que de juego) que realidad. El Tachero aprovechó la endeble defensa rival y ganó 98-89.

Hizo agua por todos lados el local en el 1° tiempo. Recibió 55 puntos, con altos porcentajes (54% dobles y 43% triples), y encima permitió diez rebotes en su tablero. Obras aprovechó con la sólida y agresiva conducción de Titarelli (11 puntos), la buena tarea de los escoltas en ambos lados (Chaher anotó nueve y controló a Espil mientras Pato Rodríguez sumó cinco y frenó un rato a Edwards), valiosas cortinas para los tiradores (6-13 triples) y la carga al rebote ofensivo. Así que llegó a ganar por 13 y cerró con el 55-44.

Charla dura debe haber sido la del entretiempo en el vestuario local. Boca comprendió que había que jugar con otra agresividad y energía. Salió a presionar más, a luchar las cortinas, ayudó y rotó mejor. Así logró que Obras no ejecutara tan cómodo y empezó a achicar. Contagió el ingreso de Aguirre como escolta y Edwards, atacando más el aro (14 en el ST), marcó el camino. El local se puso a cinco al final del 3° y apenas a dos (75-73) con un triplazo de Espil a 7m20. Obras estaba complicado pero entendió que era el momento de Borrell. Lázaro ya no anda para los trotes de antes pero sabe que lo suyo está en el último cuarto. Con su talento y oficio es capaz de sacar a Obras de un bache ofensivo. Lo hizo nuevamente ayer con nueve puntos en el último y, sumado al esfuerzo del resto, la visita lo liquidó. Año nuevo, vida nueva para el Tachero, que va escalando con su tacho nuevo.

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