Escala la crisis en Asia: severa advertencia de EE.UU. a Norcorea

Washington aseguró a Pyongyang que no se quedará inmóvil frente a la amenaza nuclear. Rusia y Japón llamaron a la comunidad internacional a que actúe con la mayor firmeza. Corea del Norte, en tanto, alista un misil transcontinental.
La tensión con Corea del Norte tras sus reiteradas pruebas misilísticas no deja de crecer. Ayer, Estados Unidos, Rusia y Japón endurecieron sus discursos de advertencias, y el régimen de Kim Jong-Il estaría preparando más ensayos para, esta vez, un cohete transcontinental, es decir con capacidad para llegar a EE.UU., aunque esto último no pudo confirmarse.

Ayer el presidente ruso, Dmitri Medvedev, y el premier japonés, Taro Aso, coincidieron en un diálogo telefónico en la necesidad de "actuar del modo más firme" ante las pruebas nucleares norcoreanas. En cuestión de horas se armó esa particular alianza, ya que hasta ahora Rusia estaba más dispuesta a controlar a los norcoreanos pero sin sanciones. En cambio, Japón y Corea del Sur sí estaban reclamando más seguimiento del caso, siendo, como son, los dos vecinos de Corea del Norte que más riesgo corren con esta escalada belicista.

Ayer la oficina de prensa del Kremlin, citada por agencias de noticias rusas, señaló que "las partes (Medvedev y Aso) se pusieron de acuerdo en considerar necesario actuar en la manera más firme a tales iniciativas (de Corea del Norte) que constituyen un desafío al sistema de seguridad internacional", se lee en el comunicado de la presidencia rusa.

Ambos países, además, expresaron su intención de "coordinar el trabajo de elaboración de medidas adecuadas a la situación y dirigidas a su solución". Tales medidas, añadió, "estarán incluidas en las nuevas resoluciones del Consejo de Seguridad" de la ONU.

China (que como EE.UU., Rusia, Gran Bretaña y Francia, tiene poder de veto) queda como el único miembro del Consejo que pide más calma y paños fríos. Se entiende: un caos en la región le generaría entre otras cosas un flujo de emigrados desde Corea del Norte si el régimen comunista se desintegra. Una interpretación de las pruebas norcoreanas es que busca negociar más apoyo económico y social -como había venido haciendo en una negociación con esos países- a cambio de no avanzar en su plan atómico, ya que vive una situación socioeconómica dramática.

Por su parte también EE.UU. envalentonó su discurso. El secretario de Defensa, Robert Gates, advirtió a Pyongyang que no permanecerá inmóvil frente a las amenazas nucleares.

Desde el lunes pasado Corea del Norte hizo 6 lanzamientos de distintos tipos de misiles. Y se sospechó que encubrirían actividad radioactiva, lo que no está confirmado.

Ayer fuentes oficiales surcoreanas aseguraron que Pyongyang prepara el lanzamiento de prueba de un nuevo misil de largo alcance capaz de golpear Hawaii y Alaska, territorios estadounidenses.

La versión es de los servicios secretos surcoreanos, que detectaron un objeto que Pyongyang transportó a una base de lanzamiento en Musudan-ri, en la costa este, informó ayer la agencia de noticias surcoreana Yonhap.

"El misil podría ser una versión modificada del misil Taepodong 2, que tiene un alcance de 4.000 kilómetros", dijo un funcionario de los servicios secretos bajo anonimato.

Un misil Taepodong 2, perfeccionado, tiene la capacidad de alcanzar territorio estadounidense. Los preparativos para el lanzamiento de un misil de largo alcance podrían ultimarse, como pronto, en dos semanas, señaló la fuente anónima.

Según medios surcoreanos, las actividades observadas en el centro de Sanumdong, cerca de la capital norcoreana Pyongyang, eran similares a las observadas poco antes del lanzamiento de un cohete el 5 de abril.

"No nos quedaremos inmóviles", dijo Gates desde Singapur, donde se encuentra de gira para analizar la situación con aliados asiáticos de EE.UU.

El ministro, si bien no precisó cuál sería la respuesta norteamericana, señaló que "nunca aceptaremos a Corea del Norte como un Estado con armas nucleares".

Gates dijo que el programa nuclear norcoreano no supone aun una amenaza para Estados Unidos y sus aliados, pero advirtió que si sigue en ese camino "las consecuencias para la estabilidad de la región serán significativas".

Además, dijo que "el mundo está esperando" a que Pyongyang tome la decisión de "seguir siendo un paria internacional o trazar un nuevo camino".

Corea del Norte probó el viernes su sexto misil en cinco días y amenazó con tomar "medidas de legítima defensa" si el Consejo de Seguridad de la ONU dispone sanciones en su contra por su ensayo nuclear del lunes pasado.

Estados Unidos y Corea del Sur están en alerta militar después que Pyongyang anuló el armisticio firmado tras la guerra de Corea de 1953 y amenazó con atacar sus barcos.

Por otra parte, a la base estadounidense de Okinawa, en Japón, llegó ayer el primer caza F22 Raptor supertecnológico, que el Pentágono decidió desplegar en el área en los próximos cuatro meses.

El arribo a la base aérea de Kadena del más avanzado de los aparatos militares norteamericanos ocurre después que el presidente Barack Obama le reafirmó por teléfono al primer ministro japonés Aso el compromiso de Washington en la defensa de su aliado asiático.

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