Errores formales fuerzan una demora en el canje

Por: Marcelo Bonelli

La presentación realizada en los Estados Unidos para atender la situación de los holdouts deberá ser complementada, obligando a posponer el plan original.

La reapertura del canje de la deuda con los holdouts tendría una inesperada demora. El Palacio de Hacienda postergaría toda la operación para el bimestre enero/febrero.

La decisión se tomaría a la brevedad frente a inconvenientes en los trámites con la Comisión de Valores de Manhattan a causa de errores de los funcionarios del Ministerio de Economía.

Por eso los bancos asesores de la multimillonaria transacción sugirieron a Amado Boudou suspender el cronograma inicial, que incluía el lanzamiento del canje antes de la Navidad.

Clarín confirmó que las faltas en el trabajo del equipo económico hicieron que la SEC solicitara muchas precisiones aún pendientes sobre la operación, que demora el avance de los trámites de la oferta en Manhattan. También influyó que todavía no esta definida en su detalle la propuesta de pago global y menos aún cómo hará la Argentina para atraer a los pequeños inversores de Italia, Japón y Alemania.

La sucesión de problemas llevó a que esta semana se evalúe postergar la operación. Boudou tenía un cronograma inicial que apuntaba a abrir la propuesta antes del 15 de diciembre y eso ya no se cumpliría. Ahora los banqueros y la Secretaría de Finanzas estudian posponer todo para la primera quincena de enero. En otras palabras: abrir el canje a mediados de enero implica cerrar la transacción recién a fines de febrero. Así, la impericia profesional genera una incertidumbre adicional para la Argentina. Posterga la salida a los mercados internacionales y desperdicia la actual abundancia de capitales a bajo costo financiero.

El sacudón que provocó ayer Dubai refleja la inestabilidad y la necesidad de aprovechar las oportunidades. Pero también el incumplimiento de los plazos abrió otras dudas: Boudou y Martín Redrado tuvieron que atender consultas y calmar la inquietud internacional sobre la versión de que la Argentina -al final- no iba a realizar la reapertura para los holdouts.

La cuestión generó reproches mutuos entre los abogados de la Argentina, los banqueros que lidera Carlos Mauleon del Barclays y el equipo económico. Según un informe del buffet Cleary Gotlieb Stern & Hamilton las demoras obedecen a la falta de precisiones en los documentos del Ministerio de Economía. Carmen Corrales, la jefa de abogados que lleva adelante el caso argentino, sostuvo en la intimidad que esa cuestión obligó a muchas repreguntas de la SEC. Los bancos asesores -Barclays, Deutsche y City- acusan de las demoras a las impericias de los funcionarios de Economía y a las difíciles formas de decisión política entre el Palacio de Hacienda y la Quinta de Olivos. Un banquero crítico es Roberto Helbling, del Barclays en Buenos Aires. Amado Boudou responsabiliza a banqueros y abogados por igual. Sostiene -en su despacho- que ofrecen un servicio, que muchas veces no cumplen en forma adecuada.

Boudou -el último viernes- se reunió en secreto con una delegación del banco Lazard Frères. El encuentro en Buenos Aires fue con la financistas Michele Lamarche, quien ya en Estambul le ofreció una serie de propuestas para negociar con el Club de París. De ahí surgió la inusual idea de pagar con un "bono" la deuda del Club de París. Propuesta que fue rechazada cuando la sondeó el Ministro en Escocia. Ahora sugirieron otras alternativas que entusiasmaron al titular del Palacio de Hacienda y lo llevaron a decir que habría de inmediato un importante anuncio. Ayer Boudou -por sugerencia de Néstor Kirchner- bajó los decibeles y la euforia.

Ramón Fernández, el nuevo titular del Club de París, trasmitió esta semana el siguiente mensaje a la Argentina: que no se sentará a negociar hasta que no haya una propuesta escrita y formal, y que primero la Argentina debía cerrar el controvertido tema de los holdouts.

La cuestión la evalúa la Presidenta durante un viaje al Vaticano, que tiene un mensaje para el movimiento empresario: Roma solicitó que integre la comitiva Osvaldo Cornide, titular de la CAME. Cornide fue uno de los principales organizadores en 1987 del encuentro en Buenos Aires de Juan Pablo II con la comunidad económica local.

Pero hoy la atención estará centrada en la cumbre entre el ministro de Agricultura y la Mesa de Enlace. Habrá reclamos técnicos sobre el trigo y la sequía. Y el encuentro tiene alto voltaje político: el Gobierno intenta dividir a sus integrantes y la Mesa de Enlace pedirá por una inexistente política agropecuaria. La reunión fue organizada por Haroldo Lebed, un viejo conocido de los ruralistas desde la gestión de Eduardo Duhalde y que ahora trabaja con Julián Domínguez. El ministro quiere profundizar las contradicciones en la Mesa de Enlace y aprovechar las últimas diferencias entre Eduardo Bussi y Mario Llambías. Pero los ruralistas acordaron priorizar las coincidencias. Carlos Garetto lo dijo en una reunión de Coninagro: "Vamos a decir que no le creemos al Gobierno."

La intención es darle ahora toda la prioridad a la concentración que la Mesa de Enlace hará el 10 de diciembre. Hugo Biolcatti envió cartas de puño y letra convocando al acto. Ya se habla de una concurrencia de 100.000 manifestantes. Antes harán un inusual paso: el martes irán en bloque a la Conferencia Industrial a escuchar a Eduardo Duhalde y Héctor Méndez. La movida la impulsa Biolcatti para unir posiciones y construir un Frente Empresario. Pero exigirán una contraprestación de la UIA: que Méndez los acompañe y participe en la manifestación de Palermo. Un compromiso que, sin duda, reabrirá la dura interna de la Unión Industrial.

Comentá la nota