Un error en el último minuto le causó otro dolor a Racing

Un error en el último minuto le causó otro dolor a Racing
Falló Campagnuolo y Pavlovich empató, en tiempo de descuento. El equipo de Caruso sigue último.
Racing no puede con su alma. Racing es un equipo hecho para sufrir. Cuando parecía que se abrazaba a sus primeros tres puntos en el Clausura, un grosero error de Gustavo Campagnuolo le permitió a Argentinos empatar en el segundo minuto de descuento. Y el Racing de Caruso Lombardi lo vivió del único modo posible: como un mazazo. Ocurre que volvió a caer en la tabla de los promedios, al punto de que hoy debería jugar un partido ante Gimnasia y Esgrima La Plata para ver cuál de los dos va a la Promoción. ¿Argentinos? Volvió a demostrar que siempre tiene algo para dar o para recibir después del minuto noventa: Vélez y San Martín le igualaron en el descuento; ayer, le pagó a Racing con esa misma moneda.

Ya desde el primer tiempo, Racing dejó en claro que es el equipo del Payaso. Lo poco que generó en ataque debió pasar necesariamente por los pies de Pablo Lugüercio, el único jugador al que la hinchada le rinde tributo. El ex Estudiantes jugó en gran nivel. La mayoría de los ataques de su equipo pasaron por él. Y fue el protagonista central de la jugada más clara de la primera etapa. Dejó a tres rivales en el camino y le sirvió el gol a Leandro González, quien la tiró desviada.

Más allá del poco tiempo de trabajo que tuvo Caruso Lombardi, no se pudieron ver grandes modificaciones en el juego de Racing. La idea aparenta ser meter y meter, y no perder. En pequeñas jugadas, quedó claro que el nuevo Racing todavía es un equipo que anda en bicicletas con rueditas, que no se larga.

A Racing le cuesta una enormidad tener la pelota. En el mediocampo, el único capaz de jugarla con criterio es Adrián Lucero. Y el ex Newell's anoche no estuvo iluminado, más allá de que a los seis minutos del segundo tiempo metió el cabezazo que abrió el marcador.

Con Gabriel Mercado y Franco Sosa, dos marcadores centrales, ocupando el lateral derecho, Racing tiene limitaciones para atacar por esa banda. Sin embargo, fue por allí que llegó su gol. Mercado y Sosa armaron una pared, después González tocó para Mercado y éste envió el centro que Lucero conectó de cabeza a la red.

Si Lugüercio se puso el equipo al hombro, Martín Wagner fue el único que entendió cuál era su rol: cortó y jugó siempre con un compañero.

Argentinos tuvo una idea más sensata, un concepto general más razonable. Jugó con defensores que son defensores, volantes que son volantes y delanteros que son delanteros. Y con un Juan Mercier que se multiplicaba y parecía estar en todos los sectores de la cancha.

Argentinos fue más prolijo con la pelota pero también le costó bastante encontrar profundidad.

En la arranque de la etapa final, Racing avisó y después pegó. Primero, con un derechazo de González que pasó cerquita. Y, luego, con aquella muy buena jugada colectiva que concluyó con el gol de Lucero.

Sosa salvó el empate sobre la línea tras un tiro de Bogado, sobre los 9. Argentinos manejaba la pelota pero seguía careciendo de ideas. Hasta que llegó el polémico foul cobrado por Rafael Furchi ante una caída. Tiro libre de Bogado, pésima salida de Campagnuolo y cabezazo de Pavlovich para una nueva decepción de Racing.

Comentá la nota