Por un «error» en el proyecto, la ley favorable a la industria volverá a la Cámara de Diputados

El texto original incluía entre los productos promocionados a equipos de aire acondicionados con capacidad de 6 mil frigorías, pero Diputados elevaron ese límite a 18 mil frigorías, lo que favorecía a una empresa privada. La propia presidenta Cristina Kirchner pidió rechazar esa modificación. Nadie de la comitiva fueguina advirtió el equívoco.
El proyecto que grava los productos electrónicos importados estuvo a punto de provocar otro traspié del oficialismo, con un nuevo veto presidencial, tal como ocurrió recientemente con el intento de eximir del pago de retenciones a productores agropecuarios en situación de emergencia.

El pasado miércoles, el kirchnerismo intentó infructuosamente conseguir quórum para aprobar la iniciativa que venía con media sanción de Diputados -para favorecer la producción en Tierra del Fuego- pero la oposición le hizo sin querer un favor al evitar que se sancionara una norma que se habría encaminado a un veto.

El punto en discordia fue uno de los cambios que se introdujo durante la sesión de Diputados, por el cual se incluye entre los productos beneficiados a los equipos de aire acondicionados.

El texto original incluía entre los equipos promocionados los que tienen una capacidad de seis mil frigorías, pero en el recinto, el titular de la Comisión de Presupuesto, Gustavo Marconato, dijo haberse comunicado con el Ministerio de la Producción, desde donde le habrían pedido cambiar ese límite por seis toneladas, lo cual equivale a 18 mil frigorías, o sea el triple.

Según admitió ayer el titular del bloque de senadores oficialistas, Miguel Angel Pichetto, la propia presidenta Cristina Kirchner le dijo que había que rechazar esa modificación, por lo que el proyecto que apruebe la Cámara Alta deberá retornar a Diputados.

Hasta el comienzo de la frustrada sesión del miércoles, el bloque oficialista estaba dispuestos a convertir en ley el proyecto, pero algunos de ellos -los que integran la Comisión de Presupuesto- recibieron una nota de la empresa Westric, con plantas en las localidades bonaerenses de Vicente López y Tigre, que fabrica desde hace más de 25 años equipos de ese tamaño, advirtiendo que su producción correría peligro con esta ley.

Enterado del tema -cuando la sesión ya había caído- Pichetto se comunicó con la ministra Débora Giorgi, quien le aseguró que ella no había impulsado el cambio del proyecto en ese punto.

Pichetto se comunicó luego con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y posteriormente con la presidenta Kirchner, quienes se expresaron en el mismo sentido, y le bajaron la orden de que la iniciativa se modifique y se vuelva a poner un tope de seis mil frigorías.

El Jefe de la bancada oficialista dijo ayer que se hará ese cambio en el texto, por lo que el proyecto deberá volver a Diputados para su tratamiento.

Comentá la nota