Por un error procesal, anularon la investigación por la muerte y violación de una nena de 12 años

Micaela Reina fue raptada en mayo de 2007 a pocos metros de su casa, en Guaymallén. Días después fue hallada en una bodega. El único detenido por el crimen ya no está imputado en la causa, a pesar de que el ADN que le practicaron lo habría señalado como el atacante.
Debido a vicios legales y errores en los procedimientos, la Quinta Cámara del Crimen declaró hoy nula la investigación que realizó la fiscalía por la violación y muerte de Micaela Reina, ocurridas en mayo de 2007.

Así, el único hombre señalado como presunto autor del crimen de la nena de 12 años ya no está imputado pero sigue vinculado a la causa y permanece detenido, ya que lo investigan por otros delitos.

El ADN que le practicaron indicó que posiblemente los restos de semen hallados en la menor le pertenecían a este indigente que merodeaban la vieja bodega en donde se halló el cadáver de Micaela.

Sin embargo, todas las pruebas quedan a la deriva ya que la Quinta Cámara del Crimen declaró nula la investigación. Los magistrados invalidaron la extracción de sangre, las pruebas de ADN y la imputabilidad de Apolo Díaz (20), acusado del homicidio, por lo que no habrá juicio oral por el momento.

Ahora, las actuaciones del fiscal de Instrucción Alejandro Iturbide serán elevadas a la Corte Suprema de Justicia para ser analizadas, mientras la causa regresará a foja cero.

A pesar de este retroceso, dos personas continúan imputadas por el crimen: el padre y el tío de la víctima.

Este mes había comenzado el juicio

Luego de muchas idas y vueltas por falta de fiscal, el juicio por el crimen había comenzado el 15 de septiembre. Había tres imputados –entre ellos, el padre y el tío de la chica– y el único detenido, Apolo Díaz (20), declaraba ante el fiscal de Instrucción de Guaymallén, Alejandro Iturbide, que el padre y el tío le entregaron a la chica un día después de que ésta desapareciera de su casa, el 11 de mayo.

El crimen

Micaela, de 12 años, fue raptada el 11 de mayo de 2007 a pocos metros de su casa, en el barrio Sargento Cabral de Guaymallén, cuando regresaba de la escuela . Días después fue hallada violada y asesinada en el interior de una bodega.

Según contó en su momento Marta Reina, la mamá de la pequeña asesinada, su hija desapareció de la casa el 11 de mayo y desde un primer momento ella insistió en que había sido el padre de la chica quien se la había llevado. Esta versión fue la que repitió también en el Quinto Juzgado de Familia, en donde la mujer radicó la denuncia el 14 de mayo.

Tres días más tarde, el 17, el cuerpo de la nena fue encontrado dentro de una pileta de siete metros de profundidad que en otros momentos había servido para almacenar vino en la vieja bodega de Sarmiento 711, en Guaymallén. Según lo que reveló luego la autopsia del forense, la chica había muerto sofocada mientras la sometían sexualmente.

Es que tanto el padre de Micaela, Alejandro Prádenas –quien fue detenido la misma noche en que se halló el cuerpo–, como el tío de la menor, Walter Prádenas, a quien se lo aprehendió el 18 de mayo, fueron imputados de privación ilegítima de la libertad.

Pero tras pasar más de seis meses detenidos recuperaron la libertad al abonar una fianza de $100.000.

Comentá la nota