Un "error" del ejército de Uribe

Miembros de una comunidad indígena del noroeste de Colombia, entre ellos un niño de dos años, resultaron heridos tras la ofensiva del Ejército colombiano a una columna rebelde, informaron autoridades de esa comunidad y el propio Ejército en un comunicado.
"En la madrugada, la Fuerza Pública, la Fuerza Aérea empezó a bombardear nuestro resguardo, ubicado en Alto Guayabal y en esa acción hirieron a cuatro indígenas, entre ellos a un bebé", aseguró a medios locales, William Carupía, líder de esa comunidad.

El hecho se presentó en horas de la madrugada de ayer en el resguardo indígena ubicado entre los municipios de Murindó y Mutatá, en el departamento de Antioquia. El Ejército, que admitió el hecho, dijo que no fueron cuatro sino dos las personas que resultaron heridas. "La VII División del Ejército se permite informar que en la madrugada durante operaciones ofensivas conjuntas contra el Bloque Noroccidental de las (rebeldes) FARC, lamentablemente en una de nuestras misiones resultaron heridos con esquirlas dos indígenas de la comunidad Embera Katio", señaló.

Según el comunicado, el ejército trasladó a los indígenas heridos a centros asistenciales de Medellín, capital de Antioquia.

La ONU, a través de su relator especial para los pueblos indígenas, James Anaya, se ha mostrado "preocupada" por la situación de las comunidades aborígenes en Colombia debido a la "violencia y otros crímenes que amenazan su supervivencia física y cultural".

En diciembre pasado, la oficina de Derechos Humanos de la ONU en Colombia pidió mayores medidas de protección al gobierno de Alvaro Uribe, ante un fuerte incremento de los asesinatos de indígenas. Según cifras del Observatorio del Programa Presidencial de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario citadas por la oficina de la ONU, 94 indígenas fueron asesinados en Colombia entre enero y octubre de 2009, lo que representó un aumento del 64 por ciento con respecto a los primeros diez meses de 2008.

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