Un error de Cristina le da aire a la oposición en el nuevo Congreso

La Presidenta firmó un decreto para extender las sesiones ordinarias para aprobar la reforma política antes del recambio legislativo. El plan opositor por un desacierto K.
A pocos días del recambio legislativo, las disputas entre el oficialismo y la oposición por el control del Congreso están al rojo vivo. Mientras se discute la representación de cada fuerza política en ambas cámaras del Parlamento, y el oficialismo apura la reforma política, los opositores buscan aprovechar un tecnicismo en un decreto presidencial para extender las sesiones.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó el decreto 1802, publicado ayer en el Boletín Oficial, para extender las sesiones ordinarias en el Congreso hasta el 10 de diciembre, fecha en la que deben asumir los legisladores elegidos en los comicios del 28 de junio. La prórroga se debe a que el kirchnerismo quiere aprobar la reforma política antes del recambio legislativo.

La oposición había pedido extender las sesiones ordinarias hasta feberero para tratar varios proyectos con los nuevos legisladores, reclamo que fue negado por el kirchnerismo. Pero ahora sostienen que el decreto presidencial permite sesionar el mismo 10 de diciembre hasta la medianoche, y tratar cualquier tema después de asumir las bancas. La idea comenzó a circular entre los bloques del radicalismo, la Coalición Cívica y el PRO.

"Primero debemos buscar un tema que entusiasme a todos los bloques opositores antes de convocar a la sesión", dijo el radical Oscar Aguad al diario La Nación. Por su parte, la titular de la Coalición Cívica, Elisa Carrió advirtió que "la Presidenta no puede dar marcha atrás" con el decreto firmado, por lo que el oficialismo tendría que aceptar la sesión.

A medida que se acerca el 10 de diciembre, los opositores se reúnen con más frecuencia para negociar las autoridades de los cuerpos y las comisiones en ambas cámaras. El kirchnerismo mantendrá la presidencia de la Cámara de diputados, según anticipó el jefe de bloque Agustín Rossi, y la oposición coincide en que ese cargo le corresponde por ser primera minoría.

Sin embargo, la oposición aún quiere dar pelea por otros puestos estratégicos: la vicepresidencia primera del cuerpo, y la mayoría de los asientos en las comisiones parlamentarias. En especial, apuntan a las comisiones claves para controlar el Congreso: Asuntos Constitucionales, Legislación General, y Presupuesto y Hacienda.

Para lograrlo, deberán coordinar voluntades en el nuevo congreso. "La oposición pretende imponer la composición de las comisiones por medio de una resolución. Pero para ello necesitarían las tres cuartas partes de los votos de los miembros de la cámara, ya que eso implica una modificación del reglamento del cuerpo", advirtió Rossi a La Nación.

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