La erosión costera se agrava, pero se destrabaron las obras

En los últimos tiempos la situación empeoró y media docena de balnearios tendrán dificultades para brindar servicios. No obstante, en un mes y medio se retomaría la construcción de arrecifes artificiales.-
Una nueva sudestada afectó en los últimos días en forma alarmante a las playas marplatenses ubicadas al sur del Faro, lo que generó la desaparición prácticamente total de la arena en esa zona costera a lo largo de una extensión de cinco kilómetros, desde el barrio Alfar hasta Acantilados. Así lo reveló con gran preocupación Diego Sánchez Cabezudo, secretario de organización de UGA, quien en su contacto con El Atlántico anticipó serios problemas para los habitantes de la zona en su actividad laboral de cara a la próxima temporada.

Sin embargo, el dirigente de los guardavidas confirmó una noticia alentadora: el recurso de amparo presentado por una institución ambiental fue desechado por la Justicia, por lo que las obras de defensa costera podrán comenzar, según dijo, en un mes y medio.

La situación de las playas en ese tramo del litoral marplatense ya fue catalogada por los vecinos de "emergencia ambiental". Producto de los devastadores efectos que genera el mar día a día y, particularmente, los que ocasionó hace pocos meses, junto a lo acontecido en horas del martes, actualmente no existe bajada pública hacia las playas. Hoy, seis balnearios -desde el club de playa Serena hasta San Jacinto-, no podrían abrir sus instalaciones ni brindar ningún tipo de servicio.

Cabezudo recordó que "el 80 % de la población que reside en ese sector de la ciudad subsiste gracias al verano y a la playa". Así, ante la imposibilidad actual no sólo de no poder colocar carpas para brindar ese tipo de servicio, sino de ni siquiera ofrecer un acceso a las playas en condiciones para los turistas, "automáticamente se paraliza el trabajo de muchas familias", generando una cadena de efectos negativos en la economía y el desarrollo de esa zona de la ciudad.

A raíz de esta situación, desde la UGA ya le han solicitado al intendente, -con quien se reunirán el próximo martes- medidas paliativas que signifiquen la cobertura por parte de la Municipalidad del costo salarial de los guardavidas que en esas playas trabajan durante los veranos. De este modo, el secretario de organización de la entidad que nuclea a los socorristas de la zona sur indica que "así se podrá garantizar el ahorro de ese alto costo para, a su vez, poder destinarlo a brindar mínimos servicios de higiene, sanidad y gastronomía".

Según Sánchez Cabezudo, "el municipio está analizando la situación y reconoce la necesidad de nuestro pedido, por lo cual estimamos que tenga una respuesta satisfactoria a la solicitud la semana próxima y pueda cubrir los salarios de por lo menos 10 guardavidas".

Los cinco años de demora en el proyecto de defensa costera que se lanzó en el 2004 parecieran llegar a su fin.

Sin embargo, el inicio se realiza en tiempos tardíos para las consecuencias de este presente. Cabezudo viajó la semana pasada junto a Pulti, Manuel Regidor (secretario de Obras) y otros tres representantes vecinales del barrio Acantilados a una reunión con la directora de Proyectos y Obras Hídricas de la Nación, Iris Josch, especialista en defensa y recuperación costera.

De ese encuentro, se llevaron la gran noticia de que el recurso de amparo impuesto al proyecto por una ONG de surfistas quedó destrabado. Esto aceleró el reinicio de las tareas proyectadas, que significarán una obra de enorme magnitud para Mar del Plata.

Este monumental trabajo será financiado por la Nación y había sido aprobado durante la gestión de Daniel Katz. Se iniciará, según estimaron, "en no más de un mes y medio" y constará de la creación de siete arrecifes de piedras semi-sumergidos.

"Es un trabajo catalogado de defensa costera, abarcará 1.5 km. del litoral ubicado entre playa Serena y barrio Acantilados y se colocará a 300 metros de la orilla", explicó Cabezudo, a lo que agregó "paralelamente se realizará un trabajo de recuperación costera, situando en la zona 200 mil metros de arena de piedra provenientes de las canteras de Batan más otros 50 mil de arena natural".

Para finalizar la descripción, el dirigente gremial indicó que "es imperioso hacer todo a la vez, estas obras demorarán de dos a tres años en finalizarse y los resultados son a futuro. La situación es muy grave, pasamos de 20 metros de altura de arena a tener sólo 2, en Playa Serena el mar pega directamente en el acantilado y este mismo se está desmoronando".

Todo hace prever que los fondos que existían hace cinco años para esta obra están nuevamente a disposición. Es probable entonces por lo afirmado que los camiones, quienes iniciarán el trabajo del traslado de las piedras a la costa, den el puntapié inicial en noviembre para una obra sin precedentes en el partido de General Pueyrredon, que creará arrecifes artificiales en la costa marplatense.

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