Ernesto Sanz: “Para recuperar Mendoza debemos compartir el mismo espacio con Cobos”

Es uno de los dirigentes más predispuestos a una alianza con el Vicepresidente y dice que sus correligionarios que se oponen deben entender que la política pasa por superar los obstáculos para construir. Quiere que vuelvan todos los radicales.
El senador Ernesto Sanz es, dentro del radicalismo, uno de los dirigentes que menos reparos tiene en lograr acuerdos con ex militantes de la UCR como Elisa Carrió, Ricardo López Murphy o Margarita Stolbizer, pero sobre todo apuesta a que en la provincia se pueda compartir un espacio con Julio Cobos, si esto permite al partido recuperar el protagonismo político y dar batalla contra el peronismo en 2011.

En esta charla que mantuvo con Los Andes, el legislador advierte sobre los que quieren “operar en contra” de estos acuerdos, y lanza un pronóstico: “La realidad del país nos va a obligar a los sectores de la oposición a tener coincidencias mucho más rápido y más profundamente que lo esperado”.

-¿Lo sorprendió la posición de Alfonsín frente a la reunión con Carrió?

-Lo que veo es que hay un prejuicio en Alfonsín, que se ha ido disipando, y es que esto sea sólo un acuerdo electoral. En la medida que se comprende que esto es un acuerdo programático las dudas se disipan. Como esto del martes se hizo con poco tiempo de anticipación, hay mucha gente que se ocupa de operar en contra. El hacerlo rápido hace que muchos se queden preocupados y lo manifiesten.

Alfonsín tiene razón en querer saber qué tipo de acuerdo es. De todas formas, nosotros tenemos la sensación de que por allí influyen algunas personas que obviamente están en desacuerdo y el escenario es la provincia de Buenos Aires, donde algunos dirigentes, cuando se habla de abrir el partido, de democratizarlo, se preocupan.

-¿Cómo se hace para transmitir a la sociedad la certeza de que no se va a repetir la experiencia de la Alianza?

-El hecho de que hayan fracasado experiencias anteriores no impide que uno ponga toda la buena fe, toda la inteligencia, la racionalidad y también la mirada hacia atrás para no cometer los mismos errores. Yo veo que si las fuerzas políticas, por los fracasos del pasado, estuviéramos inmovilizadas, sin posibilidad de construir nada hacia el futuro, le haríamos un flaco favor a la democracia.

No me imagino un peronismo no pudiendo construir una propuesta a partir del fracaso de López Rega, de Herminio Iglesias, de Menem o de Kirchner. Que hubo una alianza que fracasó no significa que todas las coaliciones que vengan hacia el futuro tengan que fracasar, si uno es inteligente y no comete los mismos errores.

- ¿Cuáles serían los errores cometidos por la Alianza?

-El error más importante de la Alianza fue que no se preparó para gobernar; se preparó para ganar elecciones y ganó la del '99, pero como no estaba preparada para gobernar, fracasó.

-¿Y cuál sería la lectura hoy? ¿La alternativa a qué habría que construir?

-Hoy hay que construir una alternativa que fundamentalmente equilibre el poder en la Argentina. Hay un desequilibrio fenomenal a favor de un oficialismo que se hizo cargo de la vacancia que había en la política luego de la crisis de 2001-2002.

Cubrió esa vacancia al principio recuperando autoridad política y capacidad de gestión pero luego, en algún punto, creo que a fines de 2005, eso hizo un clic y se transformó en autoritarismo; se transformó en proyecto hegemónico y absolutista, en un manejo discrecional del dinero; se transformó en un país sin reglas de juego. Por eso la construcción de una alternativa a ese modelo tiene que ser totalmente lo contrario.

-¿Hasta dónde se avanzó? ¿Se habló de candidaturas, por ejemplo?

-No. Las cosas que estamos hablando no han tenido un nivel de detalle tan fuerte. Hemos hecho la primera reunión y, como toda primera reunión, uno apunta a romper el hielo, romper lo protocolar, tratar de brindar un gesto o una señal.

-¿Se habló de Cobos?

-No, no se habló de Cobos y le digo más: no se habló de ningún nombre y apellido. Sí se habló del socialismo porque evidentemente ése es el primer objetivo que tenemos: establecer un diálogo institucional con el socialismo, pero no se habló de nadie en particular.

-¿Y qué va a pasar en su caso, con la posibilidad de renovar la banca el año que viene?

-Yo no tengo todavía definida mi situación futura y para eso todavía hay tiempo pero, a ver: el espacio que se abre no es un espacio excluyente de conversaciones con otros sectores.

Volviendo a Cobos yo diría que, salvo el obstáculo institucional que tiene hoy que es la Vicepresidencia, con la gente que lo rodea y con el espacio de Cobos yo no tengo personalmente ningún problema en la medida en que coincidamos en estas cosas y creo que ése debería ser el espíritu. Con esto quiero decir que hay absoluta amplitud y la amplitud que tengo yo la tienen Morales y varios en el radicalismo.

-Algunos creen que Cobos necesita de usted, de Fayad, del radicalismo, para recuperar Mendoza y, a partir de ahí, sentar las bases de su construcción política.

-Voy a ser muy claro y no tengo ningún empacho en decirlo: para los radicales en general, estén con Cobos, con el espacio orgánico, con lo que sea, es muy caro el deseo de recuperar la provincia en 2011 y para recuperar la provincia está claro que debemos compartir el mismo espacio. Ya sea dentro de un mismo partido, en una coalición de partidos, en un acuerdo, en lo que fuera.

Yo no sé cuál es la herramienta ni me importa porque es lo de menos. Pero lo que sí yo tengo muy en claro es que en la Nación y en Mendoza mi adversario es el peronismo gobernante y con todos aquellos que yo tenga coincidencia y sobre todo si además he podido compartir toda una historia, yo no voy a tener empacho en transitar juntos porque en política lo primero que un dirigente tiene que tener en claro es cuál es el adversario.

-Pero hay dirigentes en Mendoza, como el ex gobernador Iglesias, que rechazan de plano cualquier reencuentro con el Vicepresidente…

-Hoy en Mendoza probablemente haya más obstáculos que otra cosa y cuando hablo de obstáculos hablo de opiniones en contra. Pero creo que la inteligencia de la política, si lo que se pretende es construir, pasa por superar esos obstáculos. Ése es un mensaje que tendrán que entender algunos amigos míos.

Para saber cuál es el camino hay que mirar cómo está gobernando el peronismo la provincia y darse cuenta de que los mendocinos necesitan que el radicalismo vuelva al poder, pero unido y fortificado.

-¿Y a nivel nacional?

-Yo creo que más tarde o más temprano Cobos también tiene que estar en esto a nivel nacional y, obviamente, si hay un lugar del país donde podríamos avanzar y generar un caso testigo es precisamente en la provincia donde comenzó la división del radicalismo, que es Mendoza.

Yo miro hacia adelante y veo que si el radicalismo logra tomar un volumen a nivel nacional y unirse a nivel de Mendoza, el mapa político puede cambiar y generarse ese equilibrio que tanto reclama la sociedad. Me parece que la realidad del país nos va a obligar a los sectores de la oposición a tener coincidencias mucho más rápido y más profundamente que lo esperado.

-¿Por qué si la figura de Cobos puede colocar al radicalismo como una alternativa en 2011 se piensa en alianzas con otras fuerzas políticas?

-Cuando hablo de estas cosas quiero ser coherente con un concepto que he tenido desde antes del voto de Cobos: sueño con que en algún momento todos los que han tenido un tronco radical puedan estar en un proyecto. Por eso no lo circunscribo sólo a Cobos. El panradicalismo es Carrió, López Murphy, Stolbizer.

Me da la impresión de que el adversario se está llevando puestos todos los pilares que constituyen nuestra razón de ser: la defensa de las instituciones, el republicanismo… Casi estoy viendo un escenario como el del '83, en el que se tiene enfrente un adversario que está pensando en un país totalitario, el del pacto sindical-militar.

¿Por qué razón no podemos estar construyendo una alternativa los que tenemos el mismo tronco? Faltan tres años para la candidatura presidencial y si dentro de tres años tiene la imagen que tiene hoy, ¿por qué no Cobos? Si la tiene otro u otra, ¿Por qué no? Me cansé de hacer elucubraciones opositoras mientras los Kirchner todos los días acumulan poder para consolidar un sistema ajeno a todos nosotros.

-Después de la resolución 125 el oficialismo quedó desgastado, pero en la segunda mitad del año logró sancionar todas las leyes que se propuso. ¿Esto también obliga a la confluencia con Carrió y el socialismo?

-Sí, pero para que en la 125 nosotros lográramos ese resultado tan ajustadito fue porque hubo oficialistas que se rebelaron a la disciplina oficial. Éste no es un problema de oficialistas y opositores. Aun reuniéndose todos, absolutamente todos los opositores en la Cámara de Diputados o en la Cámara de Senadores, no le hacemos ni cosquillas al oficialismo. Mire cuál es el desequilibrio institucional que hay hoy en el Parlamento argentino.

Para que hubiera un voto de Cobos número 37 hubo muchos oficialistas que se rebelaron y eso en las otras leyes no ocurrió. Entonces no es un problema de la oposición, en todo caso no hubo un movilizador social que diera vuelta el voto de los oficialistas como antes. Es bueno que la sociedad vea de cara a 2009 que es una elección legislativa en la que se puede modificar este desequilibrio.

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