"Me equivoqué bastante"

El Tolo les pidió perdón a los hinchas por el fracaso. También pasó facturas y reiteró que armará "un buen equipo".
"Quiero pedir disculpas...". Con esas tres palabras, Américo Rubén Gallego rompió el silencio, a 29 días de su última conferencia de prensa, en los pasillos del Monumental, post 0-2 ante River. En el medio, el Tolo separó a diez jugadores y hubo polémica, su Independiente recibió cinco goles por tercera vez, amenazó al plantel en pleno partido con volver a pasar la escoba antes de que lo barran a él, y hasta se instaló que si no le traían refuerzos, pegaba el portazo. "Fue una actitud mía, que creo era la más razonable", justificó el descanso que le dio a su filosa lengua. Hasta que ayer, en un tono más cercano a la conciliación que a la verborragia que desparramó post 1-5 ante Lanús en su debut, asumió culpas, mandó algún que otro mensaje (el que quiera oír, que oiga), y avisó que se queda en el Rojo, por si alguien tenía alguna duda.

"Quiero pedirle disculpas a la gente, que llenó todos los estadios que jugamos. Que se ha bancado muchas cosas duras, cargadas, siempre estuvo con nosotros y no le devolvimos nada. Y eso nos duele", fue su primera consideración en la fría mañana de Villa Domínico. Aunque como si la comida para perros y las jeringas con un líquido símil sangre, con los que los hinchas recibieron al equipo en el clásico ante San Lorenzo hubieran sido también para él, llamó a la reflexión: "A veces, con la agresividad no se va a ningún lado". Igual, la bronca de la gente le dio pie para iniciar su autocrítica: "Tuvimos picos muy bajos en este torneo. En estos 11 partidos que me tocaron a mí, no hubo muy buenas performances. En mi búsqueda del equipo he fracasado. Soy el único responsable de eso. Después, los resultados... Le ganamos al que puede salir campeón (Huracán) y a Central lo comprometimos con el promedio", intentó salvar una campaña que es pobre por donde se la mire: tres triunfos, un empate, siete caídas... "Pensé en algunos jugadores, no me rindieron", castigó. Para volver sobre lo que le corresponde: "Me equivoqué bastante, no en las formaciones, a lo mejor en los cambios. Pero soy un tipo laburador, sé que voy a salir de ésta y no me tomaré vacaciones para formar el equipo con los refuerzos".

El mea culpa de Gallego no terminó ahí. "En lo único que estoy muy dolido, que me expresé mal, y les pedí disculpas a los jugadores, fue en la primera fecha. Me agarró caliente, hacía cuatro años que no dirigía en el país, y no pensé en la magnitud que se le dio. Me di cuenta que le había pifiado", recapituló sobre su mediático discurso de "cortar cabezas" tras la lapidaria derrota ante el Granate. Palabras que le abrieron un frente interno en la relación con sus dirigidos, que se potenció cuando luego -hace ya cuatro semanas- terminó marginando a Mareque, Moreira, Moreno, Ledesma y compañía... "No fue una limpieza, como la llamaron algunos. Tampoco los borré. Quise trabajar con menos gente. Eramos 44, y los mandé al turno tarde. Después, los que me interesaban, casos (Héctor) Echagüe y (Nicolás) Mazzola, los pedí. A lo mejor me equivoqué con dos, más no".

Eso sí: el técnico no quiso profundizar sobre si volverá a pasar la escoba: "Todavía no puedo decir 'vos te vas, vos te quedás', porque no sé quiénes van a venir. Pero yo no estoy peleado con ningún jugador. Obvio que el que no juega siempre va a hablar mal del entrenador. Los que pensaban que venían a entrenarse, de paseo, y se iban a la casa, ahí están... ¿Si hay ciclos cumplidos? Cuando no hay resultados, hay que cambiar de aire. Y entiendo el pensamiento: 'Si el técnico no me pone, ¿para qué me quedo? ¿Para cobrar todos los meses? Yo me voy'. El que se quiere ir, habla con el presidente y listo. Pero casi todos vienen a hablar conmigo porque yo también los puedo ayudar cuando otros técnicos me vienen a preguntar por ellos".

¿Y al revés? ¿Quiere que alguno se quede sí o sí? "Si le conviene al club, son todos transferibles. No voy a poner las finanzas a mi servicio". ¿Por Montenegro tampoco? "Cualquiera lo quiere en su equipo. Está por salir goleador, no es joda, eh. Y si se va Rolfi, traeremos a otro. Lo que no hay que hacer es equivocarse en los puestos". ¿Cuáles? "No voy a pedir jugadores caros como loco, pero una columna vertebral... Independiente siempre trae. Y si no se da, acá hay un semillero importante, no es que yo los quemo. Hay jugadores que piden Primera. Y a trabajar. Nunca más voy a decir en un equipo que me voy. Me quedaré hasta el final".

-¿Cuál es la prioridad: la cancha o los refuerzos?

-La cancha la pueden terminar en tres meses. El torneo dura más, me parece a mí

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