Por qué se equivoca tanto el Servicio Meteorológico Nacional

Desde hace mas de tres años se viene denunciando que el organismo ofrece información "deficiente" porque cuenta con una "insuficiente" red de estaciones para medir nubosidad, lluvias y otras variables. Por eso no pudo prever la catástrofe de Tartagal y, aquí en La Rioja, mantuvo durante un par de días un alerta equivocado por tormentas y granizo que nunca llegaron y, ni siquiera, pasaron cerca.
Ya desde hace mas de tres años, prestigiosos meteorólogos del Centro Argentino de Meteorólogos y del Centro de Investigaciones del Mar y de la Atmósfera —es un instituto compartido entre el Conicet y la UBA— vienen denunciando que el Servicio Meteorológico Nacional ofrece información "deficiente" y que cuenta con una "insuficiente" red de estaciones para la medición de nubosidad, precipitaciones, variables de humedad y temperatura.

"A fines de los "60 Argentina contaba con 559 estaciones meteorológicas y hoy solo quedan 114. Hay regiones enteras en las que desconocemos cuánto llovió, con qué severidad y durante cuánto tiempo", dijo Celeste Saulo, investigadora del Conicet y directiva del Centro Argentino de Meteorólogos (CAM). Y agregó: "Así el país no está preparado para predecir catástrofes".

Durante una investigación periodística, el director general del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), comodoro Miguel Angel Rabiolo, reconoció a Clarín que actualmente sólo operan 114 estaciones.

Según el comodoro, esta disminución obedece a que "el Estado Nacional redujo en su momento la cantidad de personal. Igual quiero aclarar que tenemos información más que necesaria y suficiente para hacer los pronósticos de tiempo".

La meteorología es bastante más que el pronóstico de qué temperatura habrá mañana. Es una ciencia que además se ocupa de inundaciones y sequías, alerta de tormentas, cambio climático, contaminación ambiental y capa de ozono.

"Pero el Servicio Meteorológico argentino sólo se ocupa de dar ayuda a los vuelos y de hacer pronóstico del tiempo en ciudades", dijo Mario Núñez, profesor emérito de la UBA y director del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA).

"No están preparados —aseguró— para opinar de inundaciones o sequías. Los peores desastres son los climáticos. Generan menos víctimas que un terremoto, pero son mucho más frecuentes".

Celeste Saulo también apuntó que como los pronósticos del SMN "no son confiables, los chacareros muchas veces toman sus decisiones por intuición. Y para un productor es fundamental saber, por ejemplo, si al día siguiente va a llover para decidir si fumiga o no".

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