Un equipo que suma dudas y no da respuestas.

Un equipo que suma dudas y no da respuestas.
En otra floja tarea, la Argentina igualó 1-1 con Paraguay; Cristaldo abrió el marcador en el inicio del segundo tiempo, pero el conjunto de Batista no supo mantener la ventaja.
Cuando terminó la etapa preliminar del Sudamericano Sub 20, entre demasiados altibajos y muchas deudas, los chicos dirigidos por Sergio Batista se juramentaron un cambio de actitud para el hexagonal final. La intención era apuntalar la actitud y espantar esa versión deslucida que habían mostrado en los cuatro partidos anteriores. Pues bien, quedó claro que la vida se construye de más actos que de palabras, ya que al compromiso se lo llevó el viento y la Argentina volvió a decepcionar: un pobre empate 1-1 contra Paraguay.

El equipo nacional ya jugó cinco de los nueve partidos de la competencia, es decir, superó la mitad de su camino. Para obtener la clasificación, deberá ofrecer una notorio crecimiento para erradicar el calificativo de desconcertante. De a ratos entusiasma, pero rápidamente se desordena. Por momento intenta y busca, pero enseguida se complica y hasta comete errores infantiles. La defensa es un claro ejemplo: intercala momentos sólidos con otros de una insólita fragilidad. Todo de un modo muy vertiginoso.

En el comienzo del partido, el equipo de Sergio Batista no se desvió en nada de la línea que hasta el momento trazó en el torneo. Mostró algunas dudas en defensa y, en ataque, una saludable intención de toque de pelota, pero sin llegar con profundidad al arco defendido por José Silva. En el balance de esos primeros 45 minutos, Paraguay fue algo más peligroso y la Argentina, como muestra de su impotencia, tuvo varios córners pero ninguno fue aprovechado correctamente.

Ese inicio se dividió en momentos. Los primeros y los finales, con los paraguayos con jugadas de cierto riesgo. En el medio, lo mejor de los chicos argentinos, en especial por la movilidad de Juan Neira, que tuvo las dos mejores ocasiones, en ambas ocasiones construidas por la derecha del ataque. En la primera, la pelota se fue cerca del palo izquierdo del arquero. Con Eduardo Salvio y Leandro Velázquez con altibajos, la pelota no llegaba con prolijidad al área rival.

Mientras, Paraguay era más incisivo. Santander y Hernán Pérez inquietaron al principio del cotejo a Diego Rodríguez. Pero en el final de la etapa, llegaba lo mejor de los guaraníes y lo más claro hasta ese entonces. A los 41, una combinación colectiva tuvo como último destinatario de pase a Gustavo Cristaldo, que en la puerta del área remató de frente al arquero argentino, que respondió firme para despejar la situación más clara de gol que dejó el encuentro.

Regresados del vestuario, sucedió una situación inédita para este equipo. Acostumbrado a remontar resultados como lo tuvo que hacer en toda la etapa preliminar, los chicos encontraron el gol. Una buena jugada colectiva por la izquierda terminó con un centro de Insúa que Salvio cabeceó y, del rebote Cristaldo, desde la puerta del área chica, anotó el gol. Créase o no, los pibes de la angustia se encontraban arriba en el marcador.

Iban apenas dos minutos de juego. Quedaba mucho camino por recorrer y una duda plantada: los chicos habían mostrado temple para remontar situaciones adversas. Ahora llegaba la hora de demostrar la capacidad para sostener un marcador favorable. Pero no fue posible. Primero, por lo ya dicho: es un equipo sin solidez. Y eso se vio cuando un pelotazo largo encontró casi sin marca a Hernán Pérez en el área, y el guaraní definió con categoría cuando iban 15 minutos. El triunfo parcial se sostuvo muy poco.

Además de las pocas respuestas en la cancha, desde el banco de suplentes no se ayudó a evidenciar una vocación ofensiva, con dos cambios tímidos: a los 21, el defensor Maximiliano Oliva ingresó por Velázquez, y a los 24, Damián Lizio, un volante con poco peso en el ataque, por el delantero Cristaldo. El mensaje estaba claro: no hay respuesta ni dentro ni fuera de la cancha en este equipo.

La media hora final fue un calco del primer tiempo. Algunos avances sin riesgo de la Argentina y llegadas más claras por parte de Paraguay. Pérez lo tuvo de nuevo, a los 19, con un remate que se fue alto. Y en un espectáculo de vuelo apenas discreto, se escurrió el cotejo. En los minutos finales fue Paraguay el que dominó el juego, con el equipo argentino alejando la pelota de su área grande sin mayor ambición que mirar como el reloj avanzaba.

Faltan cuatro partidos. Por ahora, este Sub 20 no recorre las huellas de sus antecesores más cercanos. Es hora de cambiar más allá de juramentos de ocasión.

4 empates en cinco partidos suma el equipo argentino: 1-1 en el debut con Venezuela, después le ganó 2-1 a Perú, y posteriormente sumó tres igualdades: 1-1 con Colombia, 2-2 con Ecuador y el reparto de ayer ante Paraguay.

EL DATO

Un plantel que ya mostró a sus veinte integrantes

Con el ingreso de Oliva en la segunda mitad, los 20 chicos argentinos ya jugaron en el torneo. Otra señal que sirve para confirmar que el equipo no aparece.

EL DATO II

Al estilo Bielsa: los paraguayos filman todos sus partidos

Ricardo Gaona filma todos los partidos del equipo paraguayo. Una costumbre de la escuela de Bielsa, que sigue Gerardo Martino, el DT de la selección mayor.

EL DATO III

El pibe de Vélez se hizo presente de nuevo en la red

Jonathan Cristaldo, el delantero de Vélez, convirtió su segundo gol en el certamen. Desde que juega en la selección Sub 20, lleva convertidos seis tantos para el equipo nacional.

Comentá la nota