"Hoy el equipo es caótico".

"Hoy el equipo es caótico".
A horas de Rusia pero más que nada a 25 días de Brasil, a Diego se le cayó Messi y mostró todo su fastidio. "Yo soy brujo, sabía que este partido no había que jugarlo".
Cansado, con la ropa de entrenamiento, Maradona definió su estado como "fastidioso". El motivo resultó obvio: un rato antes, en el estadio donde hoy al mediodía la Selección jugará con Rusia, se lesionó Lionel Messi. ¿Grave? Dejarlo afuera es más que nada una medida precautoria por una contractura en el aductor derecho que nadie quiere que se convierta en algo peor. Pero las ganas de Diego de poder disponer de "su Maradona" quedaron a mitad de camino. "Sueño un equipo con Messi y cuando lo voy tener, se lesiona. Es bravo, es bravo, porque le quiero crear un equipo en el cual se sienta cómodo y no lo puedo lograr", explica Diego, justificando ese notorio fastidio.

El partido que se viene hace mella en el ánimo del DT. Para bien y para mal, para lo que pase y lo que pueda pasar. "Hoy el equipo para jugar con Brasil es caótico", dramatiza aunque, intentando bajar el tono, aclara que confía en la pronta recuperación de sus caídos. "Ahora se viene un partido crucial -insiste sobre el clásico-, y les tengo miedo a las lesiones. Hay reemplazos, aunque jugadores como Messi son irreemplazables y me da bronca que esto le pase justo antes de jugar".

No levanta su habitual sonrisa maradoniana, no hace chistes y apenas si apela a algunas de sus frases distintivas. Mira a los ojos ante cada pregunta... "Yo soy brujo porque venía diciendo que este partido no había que jugarlo por las pretemporadas", critica a la organización del amistoso. "No quisieron posponerlo. No es de vida o muerte y se podía jugar después de las Eliminatorias. Los rusos no se iban a matar por esto ni se iban a andar peleando por la calle".

Diego y los jugadores ponen al partido contra Brasil como lo que es: trascendental. Para el técnico, "clasificatorio", y aunque desde el lugar común niegue la presión "porque eso tienen los tipos que si no juntan unos mangos por día, no comen; nosotros tenemos la responsabilidad de ponernos la de Argentina", se nota que el clásico le acelera el pulso más cuando mira esas posiciones en las que la Selección no está donde él quisiera. "Este es el equipo base que jugará con Brasil, si es que no se me caen más soldados. Es lo que tenemos. Por más que busques y busques, no hay más".

-Querías estos partidos para meterles en la cabeza a los jugadores tus conceptos, ¿cuáles son?

-Yo quiero más para mi equipo... Sé que estos jugadores pueden dar más.

-¿Pero qué les decís?

-Quiero jugar bien a la pelota, tenerla. Y que podamos plasmar en el resultado todo lo que hablamos y tratamos de hacer en los entrenamientos, aunque mucho tiempo tampoco tenemos para entrenar...

Bajo la atenta mirada de Mancuso y Lemme, revela que hoy piensa hacer tantos cambios como pueda porque "quiero que jueguen todos si es que me deja el querido trotamundos de Guus", dice de Hiddink. Está sentado pero inquieto en un silloncito de la suite 711 del Swissotel Moscú, sala de reunión del cuerpo técnico para ver videos. A la salida, a unos metros atravesando el pasillo, un pizarrón blanco con los límites de una cancha en color negro sobresale entre la delicadísima decoración del hotel. Una vez confirmado el equipo titular para hoy no niega que seguirá probando un 9, un delantero que le transforme el juego en gol para no sufrir como en la derrota ante Ecuador, que despierta la coincidencia de varios referentes del plantel: si se ganaba, la clasificación estaría casi en el bolsillo. "Voy a variar con delanteros hasta que encuentre quién me da la tranquilidad de poder llegar al arco contrario. No voy a parar hasta saber cómo llegar al arco contrario con facilidad. Voy a poner a Licha, a Lavezzi, a Diego Milito. ¿Crespo? Ojala esté. Yo se lo dije mucho antes y él perdió seis meses por no ir antes al Genoa", se mete de lleno en las necesidades de su equipo y en su búsqueda, sin dejar de lado a Messi, el punto de partida de su fastidio gigante: "Barcelona no debería enojarse. No hizo nada para lesionarse. Sería una locura si pensara algo así. No voy a hacer algo que perjudique al pibe". Y mucho menos, en medio del kaos.

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