Sin equilibrio...sin estrategia

Eduardo Fellner cuando alguien le preguntaba como había hecho para poder tener estabilidad institucional durante varios años, luego de un periodo de continuas turbulencias políticas en donde en un breve lapso de pocos años se vio desfilar varios gobernadores, decía que él había establecido un equilibrio tratando de ejercer un poder que actuaban como contención y medida de los intrincados grupos y sectores de poder que conforman ese mosaico heterogéneo que es el partido gobernante desde hace 25 años en la provincia; en sus últimos meses de gestión y ya frustrada su ambición reelecionista, no pudo o no supo, mantener ese equilibrio y fue así como algunos sectores de poder avanzaron a todo ritmo aún a riesgo de poner al PJ al borde de una derrota electoral.
Estos mismos sectores hoy desatan una feroz interna en contra de algunos que osan seguir ofreciendo resistencia a que un solo grupo aglutine gran parte del poder político de la Provincia; enfrascados en esta lucha intestina no advierten la urgente necesidad de fortalecer la imagen de la gestión oficialista; que no pasa por reclutar intendentes díscolos, creyendo que así fortalecen al gobierno, si no por sostener verdaderas políticas publicas que tiendan a satisfacer a gran parte de la sociedad que parece haber vuelto al clima previo de la crisis del año 2001.

Esta oportunidad que podría ser única para la oposición, no es del todo aprovechada; por parte del justicialismo disidente encabezado por Carlos Daniel Snopek, no muestran ideas nuevas y se sigue rodeando de gastadas figuras que no resultan ser los mejores exponentes del cambio que pregonan, además no superan sus propias contradicciones, critican al oficialismo jujeño pero actúan en consonancia con el mismo en el Congreso de la Nación, allí son obedientes discípulos del Kirchnerismo, ¿Qué pasaría entonces, si desde la Casa Rosada se les da instrucciones de encolumnarse detrás del oficialismo jujeño?

Pero miremos también la otra vereda porque , por parte de los radicales, las cosas no andan mejor, en las últimas encuestas su única figura sigue siendo Gerardo Morales, que de ninguna manera abandonara el espacio ganado a nivel nacional, para venir a disputar espacios locales, y al parecer en la próxima contienda electoral repetirá las mismas figuras de otros años.

Por otro lado existen aprestos de poder formal una coalición entre algunos intendentes y figuras como Isolda Calsina, ¿será posible? Podrán los intendentes escapar a la presión de la chequera oficialista que les permite, limosna de por medio, subsistir de manera angustiante frente a sus comunas?.

Un viejo dirigente, decía que no habrá 2011 sin 2009, y es verdad, de las estrategias y de la capacidad de poder interpretar el mal humor social y sus urgentes demandas; dependerá en gran medida el futuro político de la provincia.

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