Envuelto en polémica, renunció el ministro de Justicia español

Envuelto en polémica, renunció el ministro de Justicia español
El ministro de Justicia de España, Mariano Fernández Bermejo, renunció tras recibir duras críticas por una huelga de jueces y por participar de una cacería con el juez Baltasar Garzón justo cuando el magistrado investiga un caso de corrupción dentro del opositor Partido Popular (PP).
Por un lado, la renuncia de Fernández Bermejo asesta un golpe al presidente del gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, en la recta final hacia las elecciones regionales vascas y gallegas del domingo próximo, pero por otro también le quita un peso de encima, según opinaron analistas.

La dimisión, aunque cuesta un ministro a Zapatero, elimina el principal caballito de batalla preelectoral del PP, cuyo líder Mariano Rajoy, no perdía oportunidad de esgrimir, en cada acto de campaña, la permanencia de Bermejo en su cargo como señal de "uso político de la Justicia" por parte del gobierno socialista.

Rajoy calificó la renuncia de "muy buena noticia" y como una "dimisión obligada".

En tanto, Bermejo fue multado con 4.000 dólares por no haber tenido licencia de caza en el momento de su expedición con Garzón en la sureña región de Andalucía, el 7 y 8 de febrero pasados.

El ex ministro también había sido acusado de intransigencia por los jueces del país, que la semana pasada realizaron la primera huelga de magistrados de la historia de España en protesta por la falta de recursos, entre otras cosas. Antes había sufrido otro paro de funcionarios judiciales y secretarios de juzgado.

En una declaración a la prensa, Bermejo dijo que decidió dejar su cargo para impedir que el incidente de la cacería fuera utilizado por la oposición contra el gobierno del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

El ministro renunciante envió por la mañana su carta de dimisión a la sede de gobierno en el Palacio de la Moncloa, dirigida a Zapatero.

"No puedo tolerar la utilización de los acontecimientos que todo el mundo conoce contra los ideales del PSOE", dijo Bermejo en su comparecencia ante la prensa, pero sin mencionar ni una sola vez la cacería ni las acusaciones del PP.

El hasta ahora secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Frascisco Camaño, fue nombrado por el gobierno como nuevo ministro de Justicia, según informaron fuentes del gobierno.

El ex ministro dijo que seguirá como diputado en el Congreso, pero insitió en que irse del gobierno era "lo mejor" que podía hacer.

Bermejo participó de la cacería con Garzón horas antes de que el juez dispusiera el arresto de tres allegados al PP en el marco de una investigación sobre presuntos episodios de corrupción en las administraciones regionales del PP de Madrid y Valencia.

La actuación de Fernández Bermejo también había sido criticada por dirigentes del oficialismo, pese a recibir muestras de respaldo público del partido y del gobierno, incluyendo del propio Zapatero, que la semana pasada rechazó enérgicamente ante el Congreso los pedidos de renuncia de la oposición.

La serie de traspiés de Bermejo causó un visible malestar en dirigentes socialistas como el presidente del Congreso, José Bono, y el candidato socialista a jefe de gobierno vasco, Patxi López, quienes el fin de semana dejaron bien en claro que la cacería con Garzón no había caído bien en el seno del PSOE.

Aunque la idea de Zapatero era esperar para reemplazar a Bermejo hasta la primera reestructuración de su gobierno, prevista para fin de año, los allegados al presidente venían confirmando que la salida anticipada del ministro era inevitable.

"Ya era hora", dijo Rajoy al enterarse de la renuncia durante una visita de campaña a la ciudad de Lugo, en Galicia.

"Era una dimisión obligada porque en política se deben tener comportamientos acordes con lo que dice la razón, la ética y su propia condición de político", señaló el líder opositor.

Comentá la nota