Envuelto en un escándalo, renunció Marcelo González

El subsecretario de Prevención de Adicciones, Marcelo González, debió presentar anoche su renuncia en medio de un escándalo después de que saliera a la luz que había impulsado la creación de una empresa a nombre de su suegro, Juan Carlos Mercado, para facturar servicios al área que hasta ayer estaba a su cargo.
La situación generó tal revuelo en el Gobierno que, tras aceptar la renuncia del funcionario, se decidió girar toda la documentación al Tribunal de Cuentas de la Provincia.

La maniobra funcionaba, más o menos, así: una empresa monotributista de servicios deportivos fue inscripta en la AFIP el 2 de abril de este año exclusivamente para facturar servicios a la Subsecretaría de Adicciones, a cargo de Marcelo González. El titular de esa firma, Juan Carlos Mercado, suegro de González, facturaba semanalmente montos de entre 1.600 a 1.900 por el servicio de árbitros para dirigir campeonatos de fútbol que organizaba la subsecretaría como estrategia de contención de adolescentes frente a las drogas y el alcohol.

Pero las irregularidades no terminan ahí, porque Mercado -paralelamente a su inscripción en la AFIP- era beneficiario del Programa de Inclusión Social de la Subsecretaría de Trabajo, lo cual genera automáticamente una incompatibilidad.

González no sólo confirmó la creación de una empresa monotributista a su instancia, sino que terminó admitiendo otras situaciones irregulares en el marco de la facturación que realizaba su suegro. "Por la regularidad que debemos presentar en las cuestiones administrativas debimos organizar un monotributo a efectos de regularizar, en función de la transparencia que implican los gastos que demandan las actividades de la Subsecretaría, y bajo mi responsabilidad he conformado, previo acuerdo con él (suegro), esta manera de transparentar los gastos", dijo ayer en declaraciones a una radio chacarera. También justificó el nombramiento de Mercado en "la absoluta confianza" que le merece.

En su afán de explicar la maniobra, González terminó informando acerca de otras presuntas irregularidades como el hecho de que, dentro del monto total facturado semanalmente por su suegro, no todo iba destinado al detalle que figuraba en la factura, sino que parte se destinaba a cubrir otros gastos.

Por caso, confirmó que una factura que consigna el pago por el servicio de 24 árbitros no cubría realmente tal número de árbitros: "Ponemos en la factura una cantidad diferente de árbitros, que vienen a cubrir los gastos complementarios que tienen las actividades deportivas que desarrollamos, entre ellas los viáticos que reciben los jóvenes que nos colaboran", agregó el ex funcionario.

Incluso reconoció que no se trataba de un caso aislado sino que también habían iniciado otro monotributo para facturar servicios de eventos (sonido) a nombre de una persona que sería familiar de uno de los colaboradores cercanos de González.

Este escándalo fue el último de una serie de cuestionamientos que recibió González durante su gestión. Primero recibió duras críticas por las pintadas que, como campaña de prevención, realizó en toda la ciudad. También se lo cuestionó por plagiar un folleto informativo del SEDRONAR. Y recientemente protagonizó un altercado con el hijo de un diputado cuando salió, personalmente, a controlar el cumplimiento de la ley antitabaco por los boliches y zonas de encuentro de los jóvenes.

Aunque en las anteriores oportunidades, el ministro de Gobierno, Javier Silva había salido a respaldarlo, esta vez le aceptó la renuncia. Según trascendió, anoche, al cierre de esta edición, Silva estaba reunido con el Gobernador.

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