Enviaron la enmienda para flexibilizar la reforma constitucional

Enviaron la enmienda para flexibilizar la reforma constitucional
El Gobierno quiere que, para cambiar la Carta Magna, sólo haga falta que la mitad más uno de los votantes lo avale. Rechazo del PD.
El Gobierno mandó ayer a la Legislatura un proyecto de ley para modificar un artículo de la Constitución provincial, el 221, a fin de tener mayor flexibilidad para aprobar en las urnas una futura reforma integral de la Carta Magna.

Sucede que la Suprema Corte de Justicia sostiene que para que un artículo o varios puedan ser modificados hace falta que la mitad más uno del padrón electoral se exprese en ese sentido. La iniciativa que mandó el Ejecutivo busca que se tenga en cuenta sólo la mitad más uno de los votos válidos, más allá de cuántos electores participen de los comicios.

El proyecto está basado en dos viejas iniciativas: una de Guillermo Carmona (PJ) y otra de Mauricio Suárez (UCR). Ahora el Gobierno busca negociar con toda la oposición una rápida aprobación de la enmienda a fin de ponerla a consideración de los ciudadanos el 28 de junio, junto al artículo que limita la reelección de los intendentes a dos períodos.

"La idea es permitir una futura reforma integral de la Constitución a partir de que se tenga en cuenta la cantidad de votantes y no de electores, es decir empadronados. Queremos llegar a la próxima elección con esta enmienda", dijo el ministro de Gobierno, Mario Adaro, ayer en una conferencia de prensa, quien aclaró que esta reforma, junto con la limitación de la reelección de los intendentes, sólo será válida si juntan la mitad más uno de los que figuran en el padrón, como pide la Suprema Corte.

"Esta enmienda va a dar claridad al momento de una reforma más amplia al no considerar a aquellos que omitieron ir a la votación. Entendemos que esto debe discutirlo ahora la Legislatura y que se puede generar un acuerdo entre las distintas fuerzas políticas", agregó Carmona, presente en la conferencia.

Para el Gobierno se trata de una reforma "instrumental" y no de fondo, por lo que "no se puede hablar de oportunismo", dijeron los funcionarios. "Si hay un consenso importante de todo el arco político, podemos trabajar en la adhesión de la boleta del Sí a las de los partidos", explicaron.

En la Casa de las Leyes

Los legisladores recién recibirán la semana que viene, de manera formal, el proyecto de reforma del artículo 221 con el objetivo de flexibilizar el porcentaje de aprobación para concretar la mentada reforma integral. La necesidad del acuerdo ingresó por la Cámara de Senadores por lo que recién el martes que viene tomará estado parlamentario y estaría en condiciones de comenzar a discutirse tanto dentro como fuera del recinto.

Desde el oficialismo descartan el apoyo de la oposición debido a la existencia de un proyecto del senador radical Suárez que se fusiona con el elaborado por Carmona cuando éste era diputado.

Aunque existiría un consenso generalizado para concretar el pedido del Gobierno, lo cierto es que ni diputados ni senadores opositores quieren arriesgar opiniones antes de tener el proyecto entre sus manos.

La cercanía de las elecciones y la importancia del tema será el marco para que, por un lado, todos los partidos quieran lucirse y, por el otro, algunos no tengan en mente hacer las cosas fáciles al gobierno de Jaque, que ha enarbolado la reforma constitucional como uno de los caballitos de batalla de su gestión.

"El martes vamos a pedir su tratamiento sobre tablas. La idea es sacarlo lo antes posible ya que tiene que ir a Diputados y esperamos poder ponerlo a consideración en las próximas elecciones", explicó el senador Luis Ruzo, al frente de la bancada oficialista.

El legislador descuenta el apoyo a esta moción ya que sólo se trata de una reforma formal y, por el momento, no tiene mayores implicancias. El PD, no obstante, no estaría de acuerdo con el proyecto.

"Creo que todos los bloques coinciden con la necesidad de realizar cambios así como con la idea de solicitar la aprobación de la ciudadanía en base a cifras reales", manifestó el diputado Daniel Cassia quien hace varios años trabajó en un proyecto de reforma para el PJ, partido del que no se ha ido pero con cuyo gobierno disiente.

Aníbal Rodríguez, presidente en el Senado de la bancada de ConFe que -a partir de hoy conformará un interbloque común con el radicalismo- coincidió con su par de Diputados, Andrés Marín, en que por definición el partido siempre ha tenido una posición reformista, pero advirtió que prefería ver el manuscrito antes de pronunciarse sobre el tema.

Del mismo modo, Mariano Ficarra, al frente del bloque radical en Diputados, evitó expresarse antes de conocer el proyecto en profundidad ya que ignora los fundamentos propuestos por el Ejecutivo. En una línea similar, Marín confió que sólo van a apoyar el cambio si hay consenso de todas las fuerzas mayoritarias.

En este sentido, el obstáculo podría aparecer en el PD, que se define como "restrictivo" a la hora de reformar la Constitución. El partido cree que no es necesario tocar las garantías constitucionales que han impedido que en Mendoza se realizaran prácticas del tipo caudillista como sucede en otras provincias del país. Por este motivo, impulsan una reforma parcial de la Constitución y, en principio, no estarían de acuerdo con flexibilizar el artículo 221.

"Cambiar este artículo sería el paso previo a una reforma integral con lo que nosotros no comulgamos", expresó el senador Carlos Aguinaga, al frente del bloque. El legislador adelantó que el partido se opondría a ese cambio y, por supuesto, coincidió con Alberto Sánchez, titular del bloque de diputados.

"A título personal, creo que sería importante establecer una convención constituyente y no reformar un solo artículo", opinó Sánchez. Para el legislador, la idea de cambiar el 221 implica que la Constitución "se puede toquetear" a cada rato en lugar de que quede como una norma rígida y perdurable en el tiempo, como ha sucedido hasta ahora.

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