Envían al Congreso la derogación de "ley cerrojo" y la oposición pone condiciones

Aunque se espera un amplio debate, la oposición anticipó su apoyo a la reapertura del canje. Pide que la oferta a los bonistas sea igual o inferior a la de 2005
Con la expectativa de que contará con el apoyo de los bloques opositores y que eso le permitirá lograr una rápida aprobación, el Gobierno enviará hoy al Congreso el proyecto que prevé suspender por un año la denominada "ley cerrojo" y que le permitirá concretar el canje de alrededor de u$s 30 mil millones de deuda que todavía permanece en default.

Aún con los cuestionamientos que muchos legisladores harán en torno a la desprolijidad de anunciar una reapertura del canje luego de haber garantizado, en 2005, que aquellos que no ingresaran en aquel momento no cobrarían nunca más, los diputados y senadores no oficialistas recibieron con buenos ojos la decisión y anticipan que ofrecerán –aunque con algunas condiciones– su apoyo a la iniciativa. Más aún cuando para muchos sectores de la oposición, la resolución de la deuda en manos de los holdouts es una de las principales cuentas pendientes que tiene la Argentina para recuperar parte de la credibilidad perdida a nivel internacional y poder regresar a los mercados financieros.

"Salir del endeudamiento es bueno porque la Argentina no tiene crédito en mundo, ni económico ni moral, por lo cual, empezar a saldar esta deuda en default no es mala noticia. Pero para que tengan nuestro apoyo, es fundamental que el canje se haga en las mismas condiciones", aseguró a El Cronista el jefe de la bancada radical de Diputados, Oscar Aguad, quien también se mostró preocupado por la nueva deuda que se emita a partir de la resolución de este tema que, según él, "será para afrontar gastos corrientes".

El ministro de Economía, Amado Boudou, adelantó el jueves que la oferta no será más beneficiosa para los acreedores que la de 2005, pero no anticipó detalles técnicos de la propuesta. La quita superará el 65%, adelantó el jefe de la cartera. De todas maneras, algunos legisladores pretenden que eso quede expresamente redactado en el proyecto de ley. "Esta decisión demuestra que son improvisadores. Pero sería una locura no apoyar la iniciativa", adelantó el diputado del PRO Luis Galvalisi.

Fuentes cercanas al jefe del bloque oficialista de la Cámara baja, Agustín Rossi, manifestaron que tienen la "orden de tratar el proyecto en el menor tiempo posible" y que probablemente se convoque esta semana a una sesión especial para su debate en el recinto, tenga o no dictamen de comisión. De todas maneras, todavía no está definido cómo será su tratamiento. Las fuentes aclararon que el kirchnerismo lo decidirá mañana y luego lo comunicará al resto de los bloques en la sesión parlamentaria.

Si en Diputados queda aprobado esta semana el proyecto, luego pasará al Senado y allí demorará otros 15 días. En ese tiempo, el Gobierno avanzará en la aprobación de la propuesta por parte de la Securities and Exchange Commission (SEC) y las otras comisiones de valores. Está previsto, incluso, que Boudou concurra a la comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados para explicar las bases generales de la oferta. "Suponemos que la mayoría de la Cámara nos va a acompañar", dijeron allegados a Rossi.

En tanto, el propio ministro de Economía precisó ayer que el interés del Gobierno para el nuevo canje se concentra sobre dos segmentos de bonistas: "los tenedores institucionales y los individuales". Aseguró, al respecto, que a la administración kirchnerista "nos tienen sin cuidado los (llamados) fondos buitres".

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