El enviado de EE.UU. se reunió con Peres

A sólo unos días de la gira de Barack Obama por Medio Oriente, su enviado para esa región, George Mitchell, intentó cosechar los frutos de la diplomacia del mandatario. Ayer se reunió con la primera plana del gobierno israelí, pero no consiguió ningún compromiso concreto. "Compartimos la obligación de crear las condiciones propicias para una reanudación y conclusión rápida de las negociaciones", aseguró Mitchell junto al presidente israelí, Shimon Peres.
Irónicamente, mientras los israelíes parecían no ceder, el guiño llegó del lugar menos pensado. Desde el exilio, el jefe de Hamas reconoció que durante su gira por la región Obama demostró que no es lo mismo que George Bush. "Hemos percibido una diferencia de tono en el discurso de la administración de Barack Obama sobre el conflicto de Medio Oriente, lo que esperamos ahora es una nueva política", aseguró Jaled Mechaal, el líder máximo de la facción palestina que gobierna el otro territorio palestino, la Franja de Gaza.

Ayer el dirigente llegó a El Cairo para relanzar las negociaciones de unidad con Al Fatah, la facción palestina que gobierna Cisjordania. En esa misma capital, la semana pasada Obama había reclamado la creación de un Estado palestino y la suspensión de la construcción de nuevos asentamientos en Cisjordania.

Aun antes de conocerse la concesión de Mechaal, Mitchell volvió a incluir a Hamas en las negociaciones entre Israel y los palestinos. "Hamas cooperará con los árabes y con la comunidad internacional si los esfuerzos tienden a realizar los intereses palestinos", aseguró el funcionario estadounidense, ante un inmutable Peres. El actual gobierno israelí se niega a sentar en la mesa de negociación al movimiento radical islámico Hamas, una postura que el antecesor de Obama, Bush, apoyó incondicionalmente.

Cumpliendo con la promesa de multilateralidad de Obama, Mitchell anunció ayer que además de visitar hoy Ramalá, la capital de Cisjordania, hará dos paradas en Beirut y Damasco, antes de volver a Washington la semana próxima. Las organizaciones palestinas aún mantienen redes importantes en el Líbano y en Siria. En ese último país reside hace años toda la cúpula de Hamas en el exilio. Además, según adelantó Mitchell, las dos naciones son claves en los esfuerzos de Washington para cercar a Irán y forzarlo a volver a la mesa de negociación para discutir su programa nuclear.

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