Entró Mena y Colón halló la llave para la victoria.

Entró Mena y Colón halló la llave para la victoria.
A poco de su ingreso el colombiano generó la jugada que terminó en el gol de tiro libre que marcó Oyola.
Colón se sacó un enorme peso de encima justo ante un rival directo en la lucha por permanecer en Primera. El equipo santafesino no ganaba en el Cementerio de los Elefantes desde la duodécima fecha del anterior torneo Apertura. Tuvieron que pasar cuatro partidos para que Colón volviera a sumar de a tres en casa. Y su gente lo vivió como un gran desahogo porque el triunfo sirvió para hundir un poco más a Gimnasia de Jujuy en la zona de descenso directo. Colón lo ganó con lo justo pero bien, y su triunfo tuvo tres pilares excluyentes: las atajadas de Diego Pozo; el muy buen partido de Matías Oyola, autor del gol; y la cuota de desequilibrio que aportó el colombiano Daley Mena al ingresar.

De entrada nomás, quedó de manifiesto que se trataba de un típico partido de seis puntos: mucha pierna fuerte, mucho ceño fruncido, mucha fricción. Los dos jugaron al límite y se preocuparon por no ofrecerle ventajas al rival.

Así, se vio un primer tiempo en el que costó una enormidad encontrar alguna jugada para el aplauso. Lo que hicieron fue repartirse la pelota y buscar el arco rival sin mayores luces. El equipo jujeño manejó el balón un poco más, pero se quedó en intenciones.

En ese contexto, las pelotas paradas se convirtieron en la principal arma ofensiva de ambos. Al punto de que hasta los tiros libres lanzados desde el medio de la cancha fueron utilizados como camino directo para meter un bochazo en el área adversaria, jugada preparada mediante.

Por eso no extrañó que en el primer tiempo se produjeran sólo tres llegadas de riesgo. Fabián Castillo, un juvenil surgido de las inferiores, fue el protagonista de las dos que tuvo Colón: en la primera metió un cabezazo fallido y en la segunda la tiró cerquita del ángulo superior izquierdo. Y Gimnasia estuvo cerca a través de Mauricio Ferradas, quien le robó una pelota a Oyola, encaró desde ángulo cerrado con pelota dominada y sacó un zurdazo apenas desviado.

El ingreso de Mena a los 13 del segundo tiempo generó una reacción en el público local que se trasladó a la cancha. Dos minutos después de entrar, el colombiano fue derribado por Gabriel Loeschbor y del tiro libre se encargó Oyola, quien la colocó contra el palo izquierdo para el 1 a 0.

Las manos de Pozo respondieron ante un disparo de Jorge Luna y otro de Claudio Fileppi, pero la entrada de Mena constituyó un revulsivo crucial. Porque Colón con él fue más. Y por eso pudo festejar un triunfo de oro.

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