Entró al armario

Entró al armario
VELEZ 1 - ARGENTINOS 0: Vélez impuso la abundancia de su recambio. Supo cerrar el resultado y trepó a la punta.
Podrá vérsele baqueteado, deshilachado, pretendidamente dominante aunque hasta por ahí nomás, pero la imagen de Vélez, anoche, más que nunca, pareció reflejarse en un espejo del mueble al que aludió Cappa para definir la riqueza de su plantel: "Abre el armario y se le caen cuatro jugadores".

Tuvo a mano a Cristaldo, el terrible, quien con Caruso formó una dupla bárbara en sus dos últimos partidos. Son originariamente suplentes de Martínez-López. Y uno de esos jugadores de lujoso recambio, no sólo le salvó el resultado efímero (su zurdazo en la previa del gol fue de nocaut) sino que estuvo ahí de consolidarlo (jugada del penal no cobrado sobre el final) en un momento que el equipo parecía ahogado por la voluntarismo de Argentinos. Ese hombre, Cristaldo, fue el más desequilibrante, una joya que salió del armario para conferir su alta prestación.

Así, con el Churry en ese nivel, más los arrestos del buen equipo que es, Vélez transita auspiciosamente los dos torneos: pasó a la punta del Apertura y a los cuartos de la Copa Sudamericana.

El partido fue cerrado en el primer tiempo, más abierto en el segundo. Argentinos se hizo corto al principio. Presionó en el medio como para que la circulación de pelota, a Vélez, le resultara un trabajo de orfebre. Por el medio taponaban Mercier -especialmente- y Prósperi; por los costados, Moralez trataba de encontrar las hendijas por detrás de Oberman, pero Canuto barría o dificultaba la penúltima jugada; le iba mejor por la derecha, detrás de Bogado y ante Sabia (aunque concretó por el medio).

Poco a poco se soltó Argentinos, y llegó a forzar cuatro córners en la primera etapa. Y eso que Raymonda atrancaba los ataques. El Bicho era corrida de Sosa e impotencia de Hauche ante los confiables pibes de la zaga central. Tobi y Torsiglieri fueron otras dos joyas del dichoso armario para reemplazar a los titulares Domínguez-Otamendi. Ganaron por arriba. Y en el segundo tiempo, ante Pavlovich, se hizo más complicado el juego aéreo, pero ellos cerraron el área. Fue cuando Borghi propuso un 3-4-3, y Gareca respondió con un 4-3-3 inicial (Moralez en la punta izquierda) que amenazaba llegadas con cinco al sumarse Cabrera y Papa.Fueron relumbrones los de Vélez. Y lo de Argentinos, todo a puro pulmón, ordenado pero sin peso para progresar porque le faltó el manejo de Ortigoza y la pujanza de Domínguez.

Vélez tuvo a Cristaldo, es decir, mejor armario.

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