Entrevista a Oscar Elvio Correas

“El 80 % de los estupefacientes se trafican a través del buque”
El jueves pasado tuvo lugar en la Facultad Tecnológica San Nicolás, el Segundo Taller Regional de Capacitación para Oficiales de Protección de las Instalaciones Portuarias (OPIP). El Presidente de una de las Organizaciones de Protección Reconocidas y disertante en la jornada, se refirió -en diálogo con EL NORTE- a esta nueva figura creada en 2004 vinculada a la Prefectura Naval y su función social.

La Prefectura Naval Argentina y las Organizaciones de Protección Reconocidas (OPR) realizaron el jueves pasado el Segundo Taller Regional de Capacitación para Oficiales de Protección. La actividad tuvo lugar en el Salón Azul de la Facultad Tecnológica de la UTN desde la 8:00 hasta las 17.30. Participaron representantes de Instalaciones Portuarias de distintos puntos del país y México, y se entregaron certificados. EL NORTE entrevistó a Oscar Elvio Correas, presidente de la OPR Probip y disertante en la jornada sobre “El OPIP ante el consumo y tráfico ilícito de estupefacientes”.

“El Oficial de Protección de las Instalaciones Portuarias (OPIP) es una persona que cumple sus funciones en el Puerto. El 80 por ciento de los estupefacientes se trafican a través del buque. Este Oficial tiene que estar capacitado para hacer el control de las cargas y para detectar quién consume, que no es un delincuente sino un enfermo que necesita tratamiento. Esta nueva figura tiene una función social de atender al adicto”, aseguró.

Estado, drogas y sociedad

Correas consideró que a nivel social existen tres grandes problemas: el aumento de las vulnerabilidades sociales, la aceptación social del consumo de drogas y una importante sobreoferta de drogas. “Cuando hablamos de éste último tema, no nos referimos solamente a cocaína y marihuana, sino al alcohol, LCD y el paco, una sustancia muy vieja que en otros países llamaban basuco rebautizada hoy por la prensa y que hace realmente estragos en nuestra juventud. Hay que atender la demanda: que mi hijo, empleado, alumno, compañero de trabajo no consuma, y apoyar a quienes deben trabajar en la represión del narcotráfico. Si no abordamos en paralelo en esto, siempre habrá una pata suelta”, sostuvo.

Al ser interrogado sobre si a nivel político hay voluntad de erradicar las drogas o es una problemática funcional al sistema, contestó: “En nuestro país en 1998, teníamos 600.000 adictos, que consumían un gramo por día. Se necesitaban 600.000 gramos diarios para alimentarlos, 180.00 kilos mensuales. Hoy debe entrar el doble. Pero de esto nadie habla. El 90 por ciento de las causas penales tienen que ver con el consumo de drogas. Los docentes y los padres están sobrepasados por este tema. El Estado en su conjunto debe trabajar desde la familia, escuelas, organizaciones vecinales y no gubernamentales, distintos órganos. Tiene que haber un plan y una política a nivel internacional y local que involucre al Estado, concientice a los jóvenes, despierte a los padres y las entidades. Si no, el problema lo tendrán los hijos de nuestros hijos”.

Los puertos ante la crisis

Respecto del impacto que tiene la crisis económica internacional en la actividad portuaria, Oscar Correas marcó que todavía no ha repercutido en una forma efectiva, dado que noviembre es por naturaleza un mes en el que todos los puertos declinan su actividad. “La baja de las actividades en esta época podría considerarse normal. Lógicamente si no hay producción, no hay exportación ni importación. Si llegara a haber un impacto en los puertos, se sentirá a partir de marzo cuando comience nuevamente la actividad. Los sectores que se pueden ver más afectados son los vinculados a la transferencia de cargas. En el puerto de San Nicolás se manejan mercaderías a granel, mineral de hierro, productos siderúrgicos, algún tipo de combustible”, evaluó.

Oficial de Protección

A partir del 1º de julio de 2004 entró en vigor la aplicación del Código Internacional de Protección del Buque y las Instalaciones Portuarias (Código PBIP), el cual forma parte del Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar (SOLAS 74). En este sentido, Argentina es país signatario y la Prefectura Naval Argentina es su autoridad de aplicación en jurisdicción nacional.

En el citado Código se crean tres nuevas figuras: el Oficial de Protección de las Instalaciones Portuarias -OPIP-, el Oficial de Protección del Buque -OPB- y el Oficial de la Compañía para la Protección Marítima -OCPM-. Estos son los encargados de llevar adelante y efectuar las coordinaciones pertinentes para la implementación de los planes de protección de las instalaciones portuarias y del buque.

También fueron incluidos en el Código, las Organizaciones de Protección Reconocidas -OPR-, que están facultadas para realizar evaluaciones de vulnerabilidad, planes de protección y capacitación a los distintos personajes vinculados con la protección marítima.

“El OPIP es un civil, capacitado y habilitado por la Prefectura. Tiene que hacer cumplir un plan habilitado, reconocido internacionalmente. Nuestra tarea tiene como base el hecho de las Torres Gemelas, y es obligatoria desde hace cuatro años”, precisó Correas a EL NORTE.

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