Entrevista a Dominique Maciet / Presidente de Adefa y Renault Argentina "2009 será un año difícil"

Admite que en el año próximo se venderán unos 450 mil vehículos, si el plan del Gobierno es un éxito. Si se cumplen las previsiones, Renault mantendrá el personal permanente. Habría suspensiones de hasta tres semanas.
Si hay un sector de la economía que ha sufrido el impacto de la crisis internacional es la industria automotriz. Apenas llegará a vender la misma cantidad de vehículos que en 2007, poco más de 560 mil unidades, y espera que el año próximo el mercado se reduzca 25 por ciento. El sector del automóvil ha sido el primero en mostrar que la caída en la demanda global afecta el nivel de empleo y es uno de los que más depende del éxito de los planes que anunció el Gobierno en las últimas dos semanas.

En este escenario, Dominique Maciet, presidente desde octubre pasado de la Asociación de Fábricas de Automotores de Argentina (Adefa) y titular de Renault Argentina, asegura que la marca francesa está en condiciones de mantener el equipo de empleados permanentes que tiene en la planta de Santa Isabel, en Córdoba, durante 2009, si se cumplen las proyecciones de un mercado que demandará entre 450 mil y 500 mil vehículos.

El directivo francés –quien lleva 35 años trabajando para Renault, llegó al país en 1990, y desde 2005 tiene a su cargo la filial argentina– no descarta realizar suspensiones de una a tres semanas.

En diálogo con La Voz del Interior , destacó que confía en un resultado positivo del plan para dar impulso a la venta de automóviles cero kilómetro, anunciado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

–El año 2008 prometía ser un año excepcional para la industria automotriz y terminó con muchas dificultades. ¿Cómo espera que evolucionen las ventas en el mercado interno durante 2009?

–La primera proyección que se ha trazado para el mercado interno es que en 2009 se venderán en el país unos 500 mil vehículos. Este año, el mercado cerrará en poco menos de 600 mil unidades, una cifra similar a la registrada en 2007. Pero en Renault somos un poco más cuidadosos; para nosotros el mercado se ubicará en torno a los 450 mil vehículos, lo que implicará un descenso de casi 25 por ciento. Sin dudas, 2009 va a ser un año difícil.

–¿Cómo evalúa el plan de incentivo a la venta de autos del Gobierno nacional?

–Esos programas van a permitir sostener el mercado local. Aun así, hay que destacar que cuando la industria proyecta vender de 450 mil a 500 mil automóviles, lo hace considerando que los planes del Gobierno sean un éxito.

–¿Serán un éxito si se recupera la confianza del consumidor?

–Eso siempre es así. El humor del mercado depende directamente de la confianza del consumidor. Pero, por otro lado, una característica importante del mercado automotor argentino es que la producción tiene una correlación directa entre el avance del producto interno bruto (PIB) y la disponibilidad del crédito. Es por eso que los planes del Gobierno son tan importantes para sostener el mercado el año próximo.

–Pero ¿considera que en este momento se puede torcer la confianza del consumidor?

–Es lo que está intentando hacer el Gobierno nacional en este momento. Todo el dinero que ha colocado en el mercado, tanto sea para el sector automotor como para el consumo, el turismo, la línea blanca o los muebles, es parte de medidas tendientes a permitir una mayor liquidez del sistema financiero, que es el que cierra la cadena de valor del sector automotor y de otras industrias. También hay que financiar las actividades de las empresas, porque se ha registrado una caída importante durante los meses pasados en las posibilidades de financiación que tienen las compañías. Estas acciones deberían estabilizar o bajar las tasas de interés en la banca privada, un problema que va mucho más allá de la actividad automotriz y abarca un segmento muy amplio de la actividad industrial. Recuperar el crédito y la confianza es fundamental para nuestra actividad.

–¿Qué sucederá con la exportación, uno de los motores de la industria automotriz?

–Por ejemplo, Renault fabricará este año 70 mil unidades, lo que implica una caída de siete por ciento. Este descenso es resultado de la baja en las exportaciones.

–¿Esa baja se produjo por una menor demanda o por la pérdida de competitividad?

–Empezó por la pérdida de competitividad de la Argentina respecto a los países de la región y se profundizó con la caída de la demanda fruto de la crisis que afecta a los mercados emergentes. Renault Argentina, por ejemplo, exporta a Brasil, México, Colombia, Venezuela, Chile, Paraguay y Uruguay.

–¿Creen que las ventas al exterior podrán recuperarse?

–Se observa un panorama bastante difícil y complicado para la exportación. Recuperar las ventas externas va a ser todavía más difícil porque el país no ha recuperado la competitividad perdida. A eso, se suma que los mercados van a reducir sus compras sobre todo en el primer semestre de 2009. Veremos en el segundo si los mercados tradicionales para las exportaciones argentinas comienzan a recuperarse. La verdad es que no estamos demasiado optimistas en cuanto a las posibilidades de que se recuperen las exportaciones.

–El último trimestre del año cerró con muchos problemas gremiales. ¿Qué previsiones tiene en torno al personal para 2009?

–Hay que aclarar que hasta ahora no se produjeron despidos. Se aplicaron suspensiones y se decidió no renovar cerca de 300 contratos eventuales, que eran puestos tomados para cubrir picos de producción. Esas decisiones se adoptaron por la firme convicción de que la caída registrada este año en las exportaciones no se va a recuperar en el corto o mediano plazo. La demanda de Brasil cayó 25 por ciento, hubo que renegociar México por los costos internos y, en este contexto, no se puede continuar sosteniendo la estructura organizacional en funciones.

–¿Habrá nuevas reducciones de personal?

–Tenemos una responsabilidad, que es sostener toda una planta. Si tenemos un mercado en torno a los 500 mil autos, en el que Renault fabrique entre 65 mil y 67 mil unidades, entonces, la planta de Santa Isabel tendrá una situación mucho más cómoda que la que tuvo en el último bimestre de 2008. Seguramente, será necesario realizar algunas suspensiones, posiblemente entre una y tres semanas a lo largo del año. Por la situación actual, si se cumplen esas proyecciones, está asegurado el plantel de trabajadores fijos. Eso no significa que no tendríamos que hacer suspensiones, considerando los vaivenes de la economía.

–Mañana lanzarán el Symbol en la Argentina. ¿Por qué hacerlo en este momento tan crítico?

–El proyecto Symbol se inició en marzo de 2007. En aquel momento, la situación era otra, las ventas de automóviles no dejaban de crecer, el sector iba a todo vapor. Los procesos industriales que requieren construir un vehículo no se pueden acortar. Cayó en un momento que no es el mejor. Aun así, no se saca un nuevo vehículo para un año, se lo hace para renovar los productos pensando en los próximos siete años. Estamos en un período difícil, que puede recuperarse a fines de 2009 y tener un mejor escenario en 2010 ó 2011. Un nuevo vehículo permite un mejor sostenimiento de la marca cuando el mercado está difícil, permite una forma mejor de pasar la tempestad. Es más difícil mantener el posicionamiento con una flota vieja.

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