entrevista a daniel artana “Se parecen a algunas de las medidas de la Alianza”

Asegura que el gobierno da “manotazos”, pero no resuelve el problema de fondo que es de financiamiento. Subraya que el margen de maniobra es mucho mayor que el de 2001, pero que se fueron acumulando desórdenes.
El economista Daniel Artana (Fiel) está entre los que el kirchnerismo acusa de “agoreros” y rotula de “ortodoxos” empleando el calificativo como sinónimo de opositor. A él no parece molestarlo. Incluso asegura que no tiene “nada en contra” del keynesianismo al que suscribe el gobierno, pero se pregunta cómo se pueden aplicar esa política sin plata.

“Hacer keynesianismo sin financiamiento es raro. Acá no se trata de ortodoxia contra keynesianismo, sino de juntar plata en la buena para aplicarla en la mala. Está bien hacer keynesianismo, no tengo nada en contra, pero hay que tener con qué. Y si hoy el país busca alguien que le preste se da vuelta y no hay ninguno… ”, apunta en diálogo con LA MAÑANA.

En lo que suena a la mayor crítica a la actual administración, plantea que algunas de las medidas anunciadas en las últimas semanas le recuerdan las “de los últimos tiempos del gobierno de la Alianza”. De inmediato sostiene que “hoy hay más margen de maniobra, pero hay algunas similitudes ya que son manotazos para reactivar sin resolver los problemas de fondo. Y para eso hay que conseguir financiamiento nuevo y es lo que no hay”.

Artana está convencido de que en la actualidad sólo el Fondo Monetario Internacional (FMI) le prestaría plata al país y con algunas exigencias “razonables” como arreglar el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y depreciar la moneda. Dice que sería conveniente arreglar y hacerse de unos 15 mil millones de dólares que le permitirían a la Argentina salir del paso. “Sin capacidad de endeudamiento y sin ahorros no se puede sostener el incentivo a la demanda”, concluye.

- ¿Con qué financiará el gobierno todos los incentivos a la economía que anunció? ¿Podrá cumplir?

- Si el sector público tuviera capacidad de endeudarse, como el de Europa o Estados Unidos, o si se hubiera armado un fondo anticíclico habría recursos para incentivar la economía. Pero no es el caso de Argentina. No hay capacidad de endeudamiento ni ahorros. Me hace acordar a las medidas del gobierno de la Alianza cuando en realidad lo que hay es una crisis fenomenal de confianza. Plata no va a haber, salvo que el precio de la soja volviera a saltar o que tuviéramos un golpe de suerte.

- ¿Se puede recuperar esa confianza?

- Siempre se puede recuperar la confianza. La confusión del todo terreno que es el ex presidente Néstor Kirchner en materia económica no se notaba en épocas de bonanza pero ahora destaca. Ha perdido el rumbo. Primero ofreció un acuerdo al Club de París y seis u ocho semanas después estatizó los fondos de las AFJP. Esos hechos empezaron a marcar una confusión que se soluciona con poner gente profesional y usar el resto de capital político que tiene el gobierno en apoyarla. Esa gente profesional incluso está en el gobierno, no toda tiene que venir de afuera…

- ¿Y qué debería hacer esa gente si llegara a tener decisión?

- Hoy la Argentina tiene un problema de financiamiento, entonces tiene que volver al FMI que hoy es el único que puede prestarnos plata. El gobierno debería morderse los labios, olvidarse de todo lo que dijo -como ha hecho en otras cosas- y arreglar. ¿Qué va a pedir el Fondo? Depreciar la moneda y solucionar el problema del Indec. No me encanta devaluar, pero nuestros vecinos lo hicieron y si no se achica el gasto en dólares todo el ajuste se lo come esa diferencia. Que el Indec requiere una solución no es ninguna novedad…

-¿Y qué puede recomendar el Fondo? ¿Qué nuevas recetas va a dar?

- No, no tiene nada para explicar. Lo que tiene es plata y hoy hay que ir al que tiene plata. Si los recursos los tuviera Juan Pérez hay que ir a Juan Pérez. El tema es que hoy el FMI puede poner dinero a disposición. De hecho hay otros países que están negociando recursos, como Turquía. No es raro volver al Fondo. Hacer keynesianismo sin financiamiento es raro. Acá no se trata de ortodoxia contra

keynesianismo, sino de juntar plata en la buena para aplicarla en la mala. Está bien hacer keynesianismo, no tengo nada en contra, pero hay que tener con qué. Y si hoy el país busca alguien que le preste se da vuelta y no hay ninguno…

- ¿A cuánto dinero podría aspirar Argentina por esa vía?

- Argentina puede acceder a 15 mil millones de dólares más algo más de fondos del BID y del Banco Mundial. Con todos se arma un paquete interesante y se gana tiempo. Lo que van a pedir esos organismos es lo mismo que habría que hacer sin que ellos lo demandaran.

- ¿Por qué acá nunca se pueden armar fondos anticíclicos pese a las múltiples recomendaciones?

- Otros países lo han hecho, lo que demuestra que es posible. Si como sociedad tenemos desesperación por gastar, es otra cosa, pero hay que entender que Argentina nunca pudo resolver la eficiencia del gasto y a veces se confunde gastar más con hacerlo bien. Cualquiera sea el nivel de gasto que tengamos -hay que pensar que mientras más alto, más impues-

tos-, el objetivo es usar bien el dinero. Acá todos compiten en decir qué medidas habría que tomar hoy y nadie calcula con qué se pagan.

- ¿En una economía frenada, puede seguir la demanda de dólares?

- Está siguiendo; la argentina es una economía que está entrando en recesión y no para la demanda de dólares. Está contenida por las políticas aplicadas por el Banco Central y por los controles, pero como hay crisis de confianza la gente piensa “dado que me manotearon me ajusto el cinturón y ahorro más dólares”…

- ¿Si las medidas anunciadas no resultan, qué margen de acción le queda al gobierno?

- Ojalá funcionen, pero hay que tener en claro que el gobierno ha estado buscando atajos y esa conducta, cuando las cosas andan bien, se disimulan. Había que barajar y dar de nuevo… Por eso digo que, de alguna manera, me hacen acordar a 2001 cuando se planteaba “bajemos aportes a las AFJP” y con eso se esperaba mejorar la actividad. Por supuesto que hoy hay más margen de maniobra, pero hay algunas similitudes ya que son manotazos para reactivar sin resolver los problemas de fondo. Y para eso se debe conseguir financiamiento nuevo y es lo que no hay. Siempre se puede corregir pero venimos acumulando desórdenes. El momento para corregir los de 2007 era 2008, pero se siguió apostando a que los buenos precios de las commodities nos salvaran. Eso fue lo que se vino aplicando, pero cuando llegó la mala de los precios se complica. Algo de reservas se usarán y algo vendrá del blanqueo pero no como para dinamizar la economía.

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