Se entregó el ex policía prófugo, pero Bergara no lo reconoció

Es José Pardini, considerado clave por los investigadores del secuestro. Creen que su auto fue usado para capturar al empresario. Lo sometieron a rueda de presos, pero ningún testigo lo identificó. Igual seguirá detenido y hoy será indagado.
En su tercer día en libertad, Leonardo Bergara (37) tuvo que volver a la DDI de Quilmes, el lugar donde se investiga su secuestro. Esta vez fue para participar de una nueva rueda de reconocimiento. A quien tuvo enfrente de él, detrás de un vidrio, fue al ex policía José Pardini, que tenía un pedido de captura desde principios de enero y ayer a la madrugada finalmente se entregó. Pero el empresario no lo reconoció como uno de los cuatro hombres que se lo llevaron secuestrado el 22 de diciembre, cuando salía de su casa de Ranelagh, ni como integrante de la banda que lo custodió en su cautiverio de 33 días.

Junto con Bergara, en la rueda también participaron su esposa -que estaba con él en el momento de la captura-, un albañil (que trabajaba en la casa donde fue hallado, encadenado a una cama) y otro testigo, un comerciante que habría vendido el chip de un teléfono que le hicieron usar al hermano del empresario cuando iba a pagar el rescate. Este último testigo fue impuesto por la fiscal federal del caso, Silvia Cavallo. Ninguno de los cuatro reconoció a Pardini.

Bergara -que ayer recibió amenazas- había llegado a la DDI de Quilmes después del mediodía. Lo trajo un chofer junto a su mujer, que al igual que el lunes volvió a taparse la cara con una colcha para no ser reconocida. La salida de ambos fue más que accidentada (ver Amenaza telefónica...).

Para los investigadores, el ex policía bonaerense que se entregó ayer es una pieza clave para conocer la trama del secuestro. Pardini se presentó a la madrugada, después de que el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, se lo pidiera públicamente. Era intensamente buscado desde hacía al menos 20 días,. Hoy será indagado.

Según su defensor, Gabriel Tartaruga, su cliente no tiene nada que ver con el caso. El abogado dijo que el Renault 9 propiedad de Pardini -que fue incautado bajo la sospecha de que se usó para trasladar a la víctima- pertenece a una remisería que tiene el ex policía en el partido de Florencio Varela.

"El se enteró de que estaba prófugo por los medios. Y no conoce a ninguno de los otros tres policías detenidos en el caso", agregó.

Los investigadores dijeron a Clarín que, en la Justicia Federal de Quilmes, Pardini "no es ningún desconocido". Contaron que desde años atrás "está siendo investigado en varias causas y hasta tenía una causa abierta por amenazas y coacción justamente contra el juez Armella, el que ahora investiga el secuestro".

Según trascendió, Armella lo venía investigando desde el año pasado por otro delito y, en el marco de esa causa, Pardini "le envió un mensaje intimidatorio" al juez, lo que motivó la denuncia de coacción. Su abogado minimizó esa denuncia: "Es una causa cerrada".

Entre las pruebas que los investigadores dicen tener contra Pardini existe una llamada que fue hecha a un celular registrado a su nombre en la que se preguntaba por "la comida para el chancho (como se les dice en jerga a los secuestrados)". (ver Antecedentes)

Pardini se convirtió en el cuarto policía de la Bonaerense que queda preso en el marco de la causa. Anteriormente habían sido arrestados el teniente Víctor Vega, el teniente Maximiliano Costa y el oficial Jorge López.

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