Paz entre CFK y Schiaretti: UC no jugará en Córdoba y un camporista iría al Consejo de la Magistratura

Paz entre CFK y Schiaretti: UC no jugará en Córdoba y un camporista iría al Consejo de la Magistratura

A contramano de la confrontación que sostienen desde hace mucho tiempo la Unidad Ciudadana y el núcleo duro del Peronismo Federal, en las últimas semanas se han multiplicado las comunicaciones y encuentros entre los máximos referentes de ambos espacios políticos. 

Desde los últimos meses del año pasado, tomaron estado público las negociaciones entre Sergio Massa y Máximo Kirchner, que continúan avanzando viento en popa, más allá de las declaraciones contradictorias que se emiten desde ambos sectores. También han tomado notoriedad las declaraciones de Eduardo Duhalde, quien asegura haber avanzado considerablemente en su reconciliación con la ex presidente, y afirma con certeza que Cristina Kirchner vería con muy buenos ojos la candidatura de Roberto Lavagna como futuro presidente de transición, en el marco de un gobierno de unidad nacional.

El siguiente capítulo de esta historia comenzó a redactarse el jueves pasado en un hotel de la zona de Retiro de la Capital Federal, y tuvo como interlocutores a Alejandra Vigo, la esposa del gobernador Juan Schiaretti (Córdoba) y Máximo Kirchner. Las gestiones previas estuvieron a cargo de Eduardo Seita, por el lado cordobés, y la diputada de La Cámpora, Gabriela Estévez. 

Si bien Schiaretti tiene una larga trayectoria asociada con el Grupo SOCMA, en el que incluso llegó a desempeñarse como CEO y, a los ojos de la sociedad, fue el principal responsable de la victoria presidencial de Mauricio Macri al volcar los votos de su provincia en su favor en las elecciones de 2015, la situación parece haberse modificado sensiblemente en el presente. Y no precisamente a causa de algún cortocircuito en la relación de amistad que mantiene el gobernador cordobés con el primer mandatario, sino de la llamativa debilidad política que experimenta el presidente en funciones, que no consigue disciplinar ni a la tropa propia en varias provincias, ni, muchos menos, a sus aliados ni a la Justicia.

Esta situación es particularmente grave en Córdoba, donde el radicalismo, liderado por Ramón Mestre (h), intendente de Córdoba Capital, le impuso a Cambiemos la realización de internas en las que muy probablemente saldrá airoso. La rebelión de los radicales ya estalló también en Jujuy, Mendoza y la provincia de Buenos Aires, y amenaza con extenderse al resto del país.

En el caso de la provincia mediterránea, el gobernador cuenta con informes confiables de que estaría a punto de convertirse en una de las próximas víctimas de la causa de los cuadernos Gloria, a consecuencia de su propia relación –y de varios de sus funcionarios- con la empresa brasileña Odebrech y las obras de los gasoductos. 

En consecuencia, en la reunión celebrada en Buenos Aires se habría acordado que el cristinismo no presentará candidato en Córdoba y que apoyará la reelección de Schiaretti, a cambio del respaldo del PJ de la provincia a la candidatura del camporista Wado de Pedro para integrar el Consejo de la Magistratura. Esta designación permitiría paralizar las políticas de lawfare en contra de la ex presidente y, eventualmente, del gobernador cordobés, al modificar la relación de fuerzas dentro del organismo. Asimismo se acordó que los senadores cordobeses votarían en contra de un eventual desafuero de Cristina. 

El acuerdo tuvo carácter secreto, ya que su difusión podría resultar perjudicial para ambos referentes dentro de sus propios espacios políticos, sobre todo a pocos días de la realización de una nueva reunión de Alternativa Federal en Córdoba, en la que se insistirá en marcar las diferencias con el cristinismo. Sin embargo, una fuente confiable, que prefirió mantener el anonimato, reveló los puntos más salientes a REALPOLITIK. 

Mientras tanto, el proceso de unidad entre el cristinimo y el Peronismo Federal, al menos para votar en conjunto en la segunda vuelta electoral, suma y sigue.

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