Entre Ríos tuvo 30 días menos de clases en 2009

La Provincia quedó otra vez lejos de cumplir con la ley que impone los 180 días de actividad escolar en la provincia. Se dictaron 153 días, aunque sobre el final se analiza la posibilidad de adelantar el receso por las inundaciones.
Al margen del catastrófico año 2003, cuando se perdieron más de 70 días de clase, 2009 va camino de convertirse en el peor año escolar en Entre Ríos en cantidad de días efectivos de actividad en las escuelas.

Hasta ahora, sólo se llevan dictados 153 de los 183 días de clases proyectados en el calendario escolar: diez días se perdieron por el asueto dispuesto a finales de junio a raíz de la pandemia de gripe A, que obligó a cerrar las escuelas y a anticipar el receso de invierno; aunque dos tercios del total de 30 días fueron absorbidos por las huelgas docentes.

Sin embargo, la Ley Nº 25.864, sancionada en 2004 bajo la administración del ex presidente Néstor Kirchner, e impulsada por su ministro de Educación, Daniel Filmus, fijó para todos los distritos del país "un ciclo lectivo anual mínimo de 180 días efectivos de clase".

Y ante "el eventual incumplimiento" de esa cantidad de días, planteó, "las autoridades educativas de las respectivas jurisdicciones, deberán adoptar las medidas necesarias a fin de compensar los días de clase perdidos, hasta completar el mínimo establecido".

Entre Ríos fue signataria de ese acuerdo, que hasta ahora nunca se cumplió.

Números

El calendario escolar 2009 que elaboró el Consejo General de Educación (CGE), con inicio el 2 de marzo y finalización el 11 de diciembre, supuso una extensión de 183 días de clases.

La cuenta hecha a finales de 2008 era la siguiente: entre el 2 de marzo y el 11 de diciembre existen 14 días feriados en jornadas escolares: 19 y 20 de marzo, Jueves y Viernes Santos, respectivamente, más el 24, Día de la Memoria; 2 de abril, conmemoración de los veteranos y caídos en Malvinas; 1º de mayo, Día del Trabajo, y 25, Primer Gobierno Patrio; 9 de julio, Día de la Independencia; 17 de agosto, muerte del Padre de la Patria, general José de San Martín; 11 de septiembre, Día del Maestro; 21, Día del Estudiante, y 29, San Miguel Arcángel, patrono de Entre Ríos; 12 de octubre, llegada de Colón a América, y 8 de diciembre, Inmaculada Concepción.

A esos feriados nacionales y provinciales, se agregó al menos uno local, como el 7 de octubre, Día de la Virgen del Rosario en Paraná. Además, hay que tener en cuenta los 72 sábados y domingos que se acumulan en el período.

Así se llegaba a los 183 días programados de clases para el ciclo lectivo 2009.

Claro, la matemática oficial no tuvo en cuenta los imponderables: la aparición de la pandemia de gripe A, a mitad de año, que restó diez días de actividad escolar, y los 20 días de huelga de los maestros.

De modo que el calendario quedó reducido a 153 días. Y podrían ser más, si las inundaciones, y la afectación de las escuelas como centros de evacuados, obligan a adelantar el receso de verano, que se inicia el 11 de diciembre.

El último año fuertemente deficitario en materia de días de clase había sido 2003 en Entre Ríos: esa vez se perdieron 74 días.

Entonces sólo se dictaron 142 jornadas efectivas de clases, muy por encima de la pérdida que tuvo Santa Fe, arrasada ese año por las inundaciones, que sólo perdió 22 días.

Irrecuperable

El año 2008 no había sido mejor. Ya en el mes de octubre Entre Ríos encabezaba el ranking de las provincias con más días de huelga, con 16 jornadas, en un año en el que apenas el 40 % de los alumnos primarios y secundarios del país completaron el calendario escolar de 180 días.

Aunque al final del año la provincia concluyó con 20 días de paro docente.

Susana Cogno, vocal representante de los docentes en el Consejo General de Educación (CGE), cree en la posibilidad de los educadores "de ir reajustando los tiempos a lo largo del año. Pero este año va a traer consecuencias. No sería una posición pedagógica honesta no reconocer el impacto de los días que se perdieron. La pedagogía necesita de tiempos y de espacios adecuados, y estas instancias no se han dado. Hemos atravesado un conjunto de crisis en la sociedad, que han repercutido en el sistema. El salario es un elemento. Pero no el único. Y acá el tema de fondo es la inversión. No se puede trabajar sobre las ruinas del sistema educativo. Hoy el sistema educativo es una bomba pedagógica a punto de estallar".

Según la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), el sindicato de mayor peso en la docencia, en 2009 los fondos educativos representaron el 21,28 % del total de los gastos provinciales, pero para 2010, alertó, la participación del gasto educativo sobre el total bajará al 18,52 %, una merma del 2,76 %.

El senador provincial José Luis Panozzo (PJ Federación), presidente de la Comisión de Educación, entiende que "los días perdidos son difíciles de recuperar", pero a la vez resalta que "con esta escuela de ahora, dividida en ciclos, los contenidos que no se dan este año, se pueden dar el próximo. Pero tenemos que ser claros: día que se pierde, no se recupera".

Aunque en su análisis, pone el dedo en otra llaga, y sostiene que la escuela debe preparar "niños y adolescentes para un mundo que requiere de educación y nuevas tecnologías, y para eso se requiere de docentes capacitados. Para eso, tenemos que empezar a ver cómo estamos formando a nuestros docentes. Los docentes de hoy se han formado en el siglo XX para chicos que viven en el siglo XXI, y los educan con bibliografía del siglo XIX". (Fuente: El Diario)

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