Entre Ríos pierde un lugar en el ranking de competitividad

El Instituto de Investigaciones Económicas de la Bolsa de Comercio de Córdoba presentará un estudio sobre la Región Centro. Nuestra provincia cae del puesto 12 al 13, Córdoba mantiene su lugar y Santa Fe logra avanzar un escalón.
“La etapa donde se hizo hincapié en los superávits gemelos fue buena, pero culminó. Ahora tenemos que mirar más los factores de gobernabilidad y competitividad. Empecemos a mirar los factores de competitividad, y por ejemplo, la provincia de Entre Ríos está en el puesto 13, por debajo de la mitad de la tabla, y tiene mucho potencial para subir. En cambio, Santa Fe ganó un puesto y Córdoba se mantuvo”. Algo similar a esto dirá el Lic. Raúl Hermida el próximo mes de abril, cuando el Instituto de Investigaciones Económicas de la Bolsa de Comercio de Córdoba presente en sociedad el Índice de Competitividad Provincial (ICP), por el que viene trabajando sobre las variables macro y microeconómicas desde 2006.

El nuevo indicador verá la luz en los próximos meses, y su descripción conceptual constituye el capítulo XVI del Balance de la Economía Argentina, que fue presentado días atrás en la ciudad de Gualeguaychú (ver aparte).

El acto estuvo a cargo del Lic. Raúl Hermida —economista titular del Instituto y quizá el profesional que más conoce los sectores de economía de la Región Centro— quien fue muy cauto a la hora de brindar precisiones, con el argumento que el equipo técnico está concluyendo la sistematización de la información, pero dejó deslizar que como resultado arrojará que la provincia de Entre Ríos habrá perdido en los últimos años un lugar en el ranking de competitividad de las provincias, pasando del 12 al 13 lugar.

Como el estudio abarca a 24 distritos, nuestra provincia se ubicará por debajo de la mitad de la tabla.

¿A qué atribuye esto? se le preguntó al economista, quien prefirió la evasión informativa. “Lo vamos a ver en abril próximo, yo no puedo adelantarme ahora en los contenidos, pero en abril vamos a analizar todos los factores en un nuevo material que publicaremos. Cuando hablo del puesto 13, quiero ser claro, estoy hablando más o menos, en ese orden, sin arrojar ninguna certeza todavía, pero esa es la tendencia”, aseguró Hermida.

Ante la insistencia de este cronista, el profesional se aventura un poco más allá y brinda algunas conclusiones interesantes acerca de la información que maneja el Instituto de Informaciones Económicas. Allí se estaría dando cuenta de algunas asimetrías hacia dentro de los encadenamientos productivos entrerrianos, como así también una desarticulación de la estructura productiva, sin perjuicio de los daños que estaría causando —según el trabajo— la forma en que los derechos de exportación que genera la provincia no tiene una contraparte como flujo de fondos en obra pública.

—¿Se puede inferir que la mayor o menor integración de los encadenamientos productivos es clave en la performance de las provincias?

—Sí, puede inferirse que realmente Entre Ríos ha estado mal ubicada (en el ICP). En primer lugar porque al igual que Córdoba y Santa Fe son provincias al que el Gobierno Central les ha quitado importantes fondos en materia de retenciones y no ha sido devuelto en obras y servicios. Poco y nada de lo que les quitó. Me estoy adelantando un poco y es perceptivo lo mío, pero en segundo lugar creo que hay un cierto grado de desarticulación entre los sectores, que incluyen los conglomerados productivos y las cadenas de valor. Me parece que está muy desarticulada la estructura productiva de Entre Ríos, y que le falta un plan estratégico con objetivos claros. Entre Ríos es una provincia que tiene muchas actividades, muy diversificadas, y no hay un norte claro de lo que queremos hacer. Además hay que consignar que está muy cerca de Buenos Aires. Es la provincia que cumple el rol de patio trasero de Buenos Aires. Sobre ese tema hay que trabajar, pero no me quiero adelantar y en abril vamos a estar formalizándolo y argumentándolo como corresponde a este trabajo.

Un indicador extendido

“Como una forma de contribuir al federalismo de la Argentina, el IIE puso en marcha en el año 2006 la construcción de un Índice de Competitividad Provincial (ICP). En el año 2008, habiendo concluido el cálculo del ICP y analizado las características de los 24 Estados subnacionales, se ha avanzado hacia una propuesta de regionalización, considerando que ésta constituye una herramienta fundamental para que todas las provincias puedan encaminarse en la senda del crecimiento y desarrollo de una forma sustentable en el tiempo”. Así presentó el Lic. Raúl Hermida al nuevo indicador que permitirá trabajar sobre estadísticas y comportamientos de variables en nuestras provincias, especialmente en Entre Ríos, donde desde el sector público y privado reconocen un profundo déficit. El ICP dividirá a las provincias en tres regiones, a los efectos analíticos. “Por un lado la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y las provincias del sur conforman un grupo de alto desarrollo y un gran potencial de crecimiento. En el otro extremo se encuentran las provincias del norte, con serios problemas de crecimiento y desarrollo que se reflejan en su bajo nivel de competitividad. Las provincias de la Región Centro, así como las del Nuevo Cuyo y la Región Pampeana, se encuentran en un estadio medio de desarrollo, con extraordinarias oportunidades y el potencial para aprovecharlas”.

Según se describe en el Balance de la Economía Argentina, el proceso de regionalización exige la aplicación de un método jerárquico de la técnica de Análisis de Clusters. “Este método agrupa objetos similares dado un conjunto de características que definen a los objetos de estudios y los diferencian entre sí”.

En este sentido, el estudio asegura que la región más competitiva CABA, obtiene resultados muy dispares entre los factores: mientras se encuentra primera en cuatro factores (Empresas, Recursos Humanos, Innovación en Ciencia y Tecnología e Infraestructura), quinta en Gobierno y Resultados Económicos y última en Recursos Naturales y Medio Ambiente.

La Región Pampeana lidera las posiciones en los factores Recursos Naturales y Medio Ambiente y Resultados Económicos, mientras que su peor desempeño por factores lo obtiene en el factor Gobierno, donde se ubica en la sexta posición.

En el grupo de regiones de competitividad intermedia, liderado por la Región Centro, la única que alcanza la primera posición en algún factor es la Región Pampeana que encabeza el ranking del factor Gobierno. En el resto de los factores, estas regiones se ubican entre la segunda y la quinta posición.

Las regiones menos competitivas, NOA y NEA, ocupan las últimas posiciones en todos los factores, excepto NOA en Recursos Naturales y Medio Ambiente, donde se ubica cuarta, y NEA en el factor Gobierno, donde también se ubica cuarta.

Por primera vez, en el Sur

El Balance de la Economía Argentina es, sin dudas, el trabajo más riguroso y extenso que se produce en la Región Centro, y uno de los más destacados del mundo intelectual de la economía. Este año se concluyó la edición número XV ininterrumpida, y desde hace 10 años cuenta con el apoyo del Consejo Empresario de Entre Ríos y la Bolsa de Comercio de Santa Fe, los que aportan su hnow how en cada provincia, su mapa de vinculaciones y la información que se logra recabar naturalmente.

Así se fue imponiendo este trabajo, cuya presentación en las nueve ediciones anteriores, en nuestra provincia, se realizó en la ciudad de Paraná.

Por primera vez, a partir de una estrategia de trabajo en conjunto con la Corporación para el Desarrollo de Gualeguaychú —que administra el parque industrial de esa ciudad que en febrero cumple 35 años— se decidió presentarla días atrás en el sur provincial.

Con algunos empresarios que llegaron desde la capital provincial, y más de 50 hombres de negocios de la Costa del Uruguay, el Centro de Defensa Comercial e Industrial de Gualeguaychú fue la sede elegida para la presentación.

La presentación estuvo a cargo del Lic. Raúl Hermida, flanqueado por el presidente del CEER, Atilio Benedetti, y el presidente de la Codegu, Roque Ricardo Diez.

La impecable presentación soportada por un material audiovisual a cargo de Hermida fue antecedida por las palabras de ambos presidentes, quienes destacaron el trabajo en conjunto, la necesidad de federalizar el trabajo empresario teniendo en cuenta la condición de desarrollo en ambas márgenes, con un gran desarrollo económico e industrial de la Costa del Uruguay y la sinergia entre las entidades.

A continuación algunas de los conceptos vertidos por el Lic. Raúl Hermida:

* Hemos confiado demasiado en los superávits gemelos y en la caja, como un instrumento político que fue necesario en el 2002 y 2003 cuando el país estaba en medio de la anarquía. Fue muy importante que el Dr. Kirchner concentrara el poder para ordenar. A lo mejor lo habrá hecho en forma desprolija, no lo habrá hecho con toda la carga de derecho que era necesario, pero alguien debía pegar un golpe en la mesa y decir: señores basta. Él lo hizo, y creo que la historia se lo debe reconocer, como debe reconocerle a Menem (Carlos) haber doblegado la hiperinflación. No todo es blanco o negro, no tenemos que ser maniqueos.

* Creo que sería positivo tocar el tipo de cambio. Pero lo que pasa es que el Gobierno no puede fácilmente tocar el tipo de cambio porque el riesgo de inflación es muy alto, y hay tal desconfianza que tocar el tipo de cambio puede significar una mayor corrida y una mayor dolarización de los portfolios que lleva una mayor salida de capitales. No es fácil hacerlo. Realmente estamos entrampados, porque no se puede utilizar mucho la política monetaria, la política cambiaria, la política de ingresos, no se puede influir mucho sobre las expectativas, de manera que los instrumentos que le van quedando al Gobierno para influir sobre los problemas de competitividad y los problemas de caída de nivel de actividad.

* Lo primero que hay que hacer es tratar de recomponer la confianza y para poder salir de la crisis hay que recomponer el crédito externo para que se corte la salida de capitales y en vez de haber un flujo de salida haya un flujo de recursos entrantes que atenúe el problema en 2009 de la crisis internacional y su efecto sobre la economía local.

* Teníamos la soja de casi 600 dólares y hoy está en 315, indudablemente que en los términos de intercambio a nivel provincial nos ha pegado muy fuerte, y eso hace que haya una situación muy complicada, más complicada que en el caso de otras provincias. La de Córdoba será que la reciba el mayor golpe porque Córdoba es soja, es grano. Metalmecánica se ha quedado, y tenemos un turismo gasolero y no tenemos el turista que baja de los cruceros como en Buenos Aires y que gasta 200 dólares por día. Tenemos un turismo que gasta 15 dólares en el mejor de los casos, como decimos los cordobeses, pichulea los gastos.

* Hay que esperar que haya una reacción y el Gobierno piense que en medio de esta crisis lo primero que hay que hacer es preservar los efectos multiplicadores que tiene la actividad agrícola sobre la economía, porque no es solamente pensar que una sola persona puede atender 500 hectáreas. Sería esperable que disminuyan las retenciones, por el efecto multiplicador en camiones, logística, almacenamiento, procesamiento y eso es enorme.

Comentá la nota