Luego de varios días de tensión por los cruces de acusaciones entre la UIA y el Gobierno nacional, los industriales de Entre Ríos eligieron un tono conciliador para mostrarse ayer junto al gobernador Sergio Urribarri.
El faltazo era previsible. El martes pasado la UIA emitió un breve comunicado y dijo que suspendía su participación en la actividad “por razones de agenda política de Entre Ríos”. Y al día siguiente, tal como informó Clarín , se conoció una carta que aludía a supuestas presiones de Urribarri para impedir la presencia de los máximos dirigentes de la UIA en Paraná. La firmaba Héctor Motta, integrante del Consejo Directivo de la UIA y ex secretario de la Producción en la gestión de Urribarri.
El presidente de la UIER, Carlos Galucchio, ayer eligió un discurso conciliador.
Motivado, también, por la noticia que se conoció en la víspera: la decisión de la presidenta Cristina Fernández de asistir en noviembre a una reunión programada por la UIA (ver pág. 10). “No son tiempos fáciles los que venimos transitando y por ello optamos, institucionalmente, por efectuar aportes genuinos y constructivos antes que caer en la confrontación estéril y es por ello que priorizamos todas las circunstancias de diálogo como valiosísima metodología”, señaló el industrial.



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