Entre la revancha y el milagro

Russo cumple hoy un año que se fue como DT de Boca y buscará desquite con una vuelta olímpica; Ischia quiere ganarle la última batalla a la adversidad
Hoy se cumplirá un año de la renuncia de Miguel Angel Russo como DT de Boca. En realidad, todos supieron que se trató de una "no renovación" encubierta. Pedro Pompilio, por entonces presidente xeneize, le había propuesto seguir, pero bajo condiciones que -sabía- el entrenador nunca iba a aceptar. La idea del dirigente era reemplazar a Guillermo Cinquetti, el preparador físico, por otro profesional y fundar un departamento propio del área, como alguna vez había hecho con los médicos Jorge Batista y José María Veiga. Además de la separación de Cinquetti, los dirigentes exigieron la salida de Marcelo Trobbiani, ayudante de campo que había criticado a la CD porque no le renovaba el contrato a su amigo. En aquel momento, Russo le contestó: "Pedro, te agradezco por todo, pero yo voy a seguir trabajando con mi gente" . Tomó la postura más lógica: defendió a sus colaboradores y no aceptó que le recortaran el poder.

Russo se iba de Boca con el 60,7% de los puntos ganados en 2007, con 30 triunfos, 12 empates y 14 caídas en 56 partidos entre el Clausura, el Apertura, el Mundial de Clubes, la Copa Sudamericana y la conquista de la Copa Libertadores. Miguel prefirió guardar silencio y recién cuando volvió a hacer declaraciones se mordió la lengua y sólo dijo: "El tiempo pone las cosas en su lugar". Apostó por una salida elegante, sin escándalos y apostó por un posible regreso dentro de un tiempo.

Hoy, exactamente un año después de aquella reunión con Pompilio, Russo tiene la oportunidad de dar una vuelta olímpica justo ante Boca y en la cancha de Racing. "No tengo revancha contra ese club. Yo me debo a la gente de San Lorenzo y a mí mismo. Sólo quiero ganar por eso", dijo al día siguiente de conocerse el fixture del triangular final. El técnico jamás lo va a reconocer, pero este partido tendrá un gusto a revancha interna, a desquite. Más todavía porque -salvo el saludo de Juan Román Riquelme- los futbolistas y los hinchas de Boca se mostraron indiferentes cuando el 2 de noviembre pasado el técnico pisó la Bombonera en la derrota del Ciclón por 1 a 0 con el gol de tiro libre del N° 10, su pieza decisiva en el trofeo internacional alcanzado a mediados de 2007.

El destino le tiene guardada otra emoción a Russo, de esas situaciones incómodas que los DT suelen afrontar. En la Libertadores 2007, debió cruzarse con Vélez (su reciente ex club) por los octavos de final y Boca lo eliminó en Liniers luego de ganar 3-0 en la Bombonera y caer 3-1 como visitante ante el -por entonces- equipo de Ricardo La Volpe.

En el otro banco de suplentes, Carlos Ischia tiene su propio desafío, aunque más cerca del milagro. Sí, que se entienda bien: si Boca sale campeón, futbolísticamente sería un milagro. Fueron tantas las adversidades que debió sortear en el segundo semestre que ya cuesta creer cómo hizo el plantel xeneize para acceder a este triangular. El fallecimiento de Pompilio, la interna que se desató entre Riquelme y Cáceres; las lesiones de Palermo, Palacio y Paletta; el escándalo por la exclusión de Caranta; muchos chicos debieron crecer de golpe y asumir responsabilidades de grandes.

En la semana, los referentes Riquelme, Palermo, Ibarra y Battaglia le dieron su respaldo a Ischia para la continuidad y los dirigentes siempre hablaron sobre una evaluación una vez que finalice el certamen, pero ayer Juan Carlos Crespi, vicepresidente de Boca, sostuvo en declaraciones a TyC Sports: "Dentro del plantel, Ischia es un baluarte. Mi idea es que no habría problema para que Ischia continúe como técnico de Boca, pero esa es una decisión que deberá tomarse en comisión directiva. El vestuario (por los jugadores) es el que gana los títulos. Y si el vestuario le da apoyo al cuerpo técnico, es una parte importante para que éste siga".

Ischia hasta aquí conquistó el 63,6% de los puntos disputados en el año sobre los 56 partidos (31 victorias, 14 empates y 11 derrotas) entre la Copa Libertadores, los torneos Clausura y Apertura, la Copa Sudamericana y la Recopa, que logró en las dos finales ante Arsenal. Hasta justificó que en un club como Boca su continuidad dependa de los resultados.

Ischia sostuvo ayer con firmeza que su equipo saldrá a ganarle a San Lorenzo porque "el empate nunca es un buen resultado para Boca; si hasta cuando empatamos en Boca se arma un lío bárbaro" y le disparó otra vez sin nombrarlo a Russo cuando le preguntaron sobre las quejas por la forma en que se sorteó el triangular: "Cuando no confiás plenamente en lo que tenés, hablás de otra cosa. Hay que hacerse cargo. Me sorprende que haya gente que diga que no hubo sorteo en la definición porque eso hablaría mal del dirigente que estuvo en representación de San Lorenzo". Repitió que todos los partidos son distintos, pero que Boca fue "muy superior a San Lorenzo" en el partido que disputaron por el Apertura y que finalizó con la victoria xeneize por 1 a 0. Explicó que físicamente no llegan al ciento por ciento, como todos los equipos que llegan a estas instancias, pero aclaró: "Sabemos cómo jugarle a San Lorenzo".

Hoy sería raro ver que Russo e Ischia se saluden antes del partido en la cancha de Racing, pero saben que, aunque caminen separados por la revancha y el milagro, tienen muchas cosas en juego.

* Ischia y el acto de Riquelme: "Yo haría lo mismo"

Cuando le preguntaron a Carlos Ischia por el acto al que Riquelme concurrió en Luján, con varios barrabravas de Boca y con un supuesto fin benéfico, el entrenador primero dijo: "Yo no tengo que opinar". Pero enseguida agregó: "Si él lo hizo por beneficencia, está bien. Yo haría lo mismo".

22 futbolistas utilizó Miguel Angel Russo durante el Apertura, que incluyen las 19 fechas más una del triangular: el goleador es Barrientos, con 8.

27 futbolistas utilizó Carlos Ischia en los 19 partidos que Boca disputó en el torneo Apertura; el goleador esLucas Viatri,con 7 tantos.

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