Entre quejas e internas, renuncia Albistur a la secretaría de Medios

Cree que perdió poder ante el jefe de Gabinete y el nuevo vocero de Cristina.
El jueves 8 de octubre invitó a almorzar a una decena de sus colaboradores más íntimos. Brindaron por anticipado por la Ley de Medios Audiovisuales que el Senado aprobaría esa misma noche. Pero el anfitrión tenía una razón más para levantar la copa: "Me voy", anunció aliviado.

Después de seis años y medio como secretario de Medios, Enrique "Pepe" Albistur tiene todo listo para dejar su cargo antes de fin de año, según pudo confirmar Clarín de cinco fuentes independientes, cuatro gubernamentales y una cercana al Grupo Al Sur, la empresa de eventos y publicidad de los Albistur.

Militante peronista desde su juventud, Pepe es el publicista oficial del PJ desde el retorno de la democracia. Hizo, entre otras, las campañas de Luder, Menem, Grosso, Ruckauf y Kirchner. Pero fue Néstor quien le dio un despacho en la Casa Rosada y el poder de firma sobre una chequera infinita. Según los informes de la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), el Estado elevó un 756% su gasto en publicidad durante la era kirchnerista, de los 46 millones iniciales a los 396 millones del año pasado.

A falta de normativa legal, Kirchner instauró un criterio que Pepe ejecutó con eficiencia: canilla libre de avisos para los medios y programas "confiables" y pauta en cuentagotas o sequía absoluta para díscolos y críticos. La ADC fue contundente para definir esta práctica: "censura indirecta".

Esa arbitrariedad le valió alguna denuncia judicial. Aunque los dolores de cabeza más grandes que aún le esperan en los Tribunales son por otras causas, en las que se lo acusa de privilegiar a sus empresas familiares en la contratación de campañas gubernamentales.

Los Kirchner siempre lo bancaron. Pero después del 28 de junio, cuando determinaron que la comunicación había sido una de las causas de la derrota, comenzaron una serie de cambios en esa área del Gobierno.

Desde entonces, Albistur siente una operación de pinzas. Por arriba, Aníbal Fernández capturó la distribución de la pauta oficial. Por abajo, Alfredo "Corcho" Scoccimarro desplazó al vocero Miguel Nuñez y se hizo cargo de una renovación comunicacional.

Las razones que dio a su equipo para la despedida van desde el "estoy repodrido de comerme las cagadas a pedos" hasta un enternecedor "estoy aburrido".

Cuenta que quiere volver a la actividad privada, producir televisión y traer a artistas internacionales para su teatro, el ND Ateneo. Todo sin abandonar el proyecto kirchnerista, porque también se imagina diseñando la campaña de Néstor o Cristina 2011.

Hace algunos días conversó con la Presidenta en su despacho y buscó convencerla de que su salida era lo mejor: "Me parece que hoy le sirvo más al proyecto desde afuera que desde adentro", le dijo, en una suerte de reconocimiento de que su golpeada imagen afecta al Gobierno.

Cristina, que mantiene por Pepe un mayor afecto que Néstor, le pidió un tiempo para pensarlo. En estos días evalúa dos posibilidades: que Scoccimarro asuma el cargo de Albistur o que se produzca un rediseño que divida en dos al área: la comunicación quedaría a cargo del "Corcho" y los medios estatales y la publicidad irían para un hombre de la mayor confianza de Aníbal.

Hace semanas que Albistur ya casi no va por su despacho del primer piso de la Casa Rosada. A sus más íntimos les anticipó que le gustaría dejar el cargo el 15 de diciembre y dedicarse en el verano a terminar la obra de su casa de City Bell, donde piensa mudarse con su novia, la treintañera platense Victoria Tolosa Paz.

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