Entre la planificación y la educación

Eduardo Navarro, secretario de Planeamiento Urbano del municipio, dialogó con El Litoral sobre algunas iniciativas en lo que respecta a la reorganización de los flujos automotores, y explicó cómo se adapta la ciudad al impacto del complejo Puerto Ribera.
Diciembre es tiempo de balances. En ese contexto, el secretario de Planeamiento Urbano de la Municipalidad de Santa Fe, arquitecto Eduardo Navarro, aprovechó para hablar con El Litoral sobre algunas transformaciones en curso en la organización vial santafesina. Así, aprovechó para comentar las modificaciones en curso y lo que resta para 2009, en particular en el área portuaria hoy renovada por la presencia del complejo Puerto Ribera y público que éste atrae.

Complejidad

Sobre las particularidades de la planificación vial, explicó el funcionario: “El área del macrocentro de Santa Fe (avenida Freyre, Bulevar, todo el borde este: Rivadavia, 25 de Mayo; y al sur J.J. Paso) tiene una complejidad vial no mayor cuando la mirás de manera autónoma. Pero el rendimiento que tiene el dibujo de la ciudad, la asignación de manos y contramanos, está impactado por una serie de decisiones que se tomaron a principios de la década de los ’80: como por ejemplo que 9 de Julio y la desembocadura de Facundo Zuviría se den de punta; entonces Facundo Zuviría cuando viene del norte descarga por Mariano Comas y después deriva en algunas de las que van para el sur”.

Y agregó: “Al tener un trazado de manzanas muy regular (esto no es una ciudad medieval, es muy de damero) hay disonancias que son consecuencias de consecuencias. Una decisión tomada allá por el año ’81, que después para mitigarla se toma otra decisión y son siempre parcialidades; todas experiencias de prueba y error. No obstante, cabe destacar que la ciudad se comporta distinto ahora en las fiestas que cuando están por empezar las clases, o en enero, o en las vacaciones de julio: tiene picos y valles. A su vez es un trazado que se ha ido impactando por el gran incremento en el parque automotor, lo que sumado a la falta de una cultura vial adecuada hace de esto una mezcla compleja”.

Planificación digital

A través de un convenio marco que tiene firmado la Municipalidad con la Universidad Tecnológica, se han iniciado (aprovechando esta época de las fiestas) encuestas de origen-destino y de volumen vehicular. Son mediciones en horas valle y en horas pico, en distintos días de la semana durante 60 días, que empezaron a principios de diciembre, y que se tiene previsto terminar a fines de enero.

“Saber de dónde sale un auto y con qué ‘trayectoria de deseo’ apunta el formulario. Toda esa información se carga en un programa informático que se llama TransCAD, casi un jueguito electrónico: vas cargando y experimentando con esos volúmenes vehiculares y esas tensiones: ‘A ver, si cambio Urquiza de mano, por ejemplo, ¿qué pasa?’. Te va acomodando el sistema de acuerdo a esa decisión”.

—Es un simulador de tránsito...

—Exactamente. Te cambia también los tiempos de semaforización. Si cambiás algo en Juan de Garay te cambia el tiempo de descarga de vehículos en 27 de Febrero (otra parte viene por Mar Argentino), y eso hace que tengas que redimensionar los tiempos de semaforización. Funcionaba bien 25 de Mayo viniendo del sur, al llegar por la plazoleta Blandengues y engancha por Rivadavia; pero tenés que cambiar los tiempos de semaforización de Rivadavia para poder canalizar al gran cantidad de vehículos que hoy se van por Francia, San Lorenzo o Freyre.

El TransCAD no sólo te hace solucionar las cosas, sino que te permite reducir el margen de error en una decisión. Lo que nosotros tenemos que hacer con el producido por la Tecnológica es empezar a tomar decisiones con ese menor margen de error. Este programa nos ha permitido corregir situaciones con el nuevo Puente Carretero, que desembocaría en Varadero Sarsotti.

Con este comportamiento vial y con este trazado geométrico de las calles uno termina siempre trabajando con el paciente arriba de la ambulancia, nunca podés atenderlo tranquilo en el consultorio. La idea con este estudio que nos tiene que entregar la Tecnológica es poder anticiparnos.

Semáforos sincronizados

—En Juan de Garay y 27 de Febrero ya han implementado cambios...

—El cantero era muy corto, entonces los autos se mezclaban: el que salía de Juan de Garay que quería tomar la colectora contra el Puerto se cruzaba con los de la Mar Argentino. Lo que está faltando es que el semáforo no sea el mismo: si bien van para el mismo lado, uno tiene que estar retrasado con respecto al otro, cosa de que largue 30 segundos antes y el que viene de Juan de Garay se pueda cruzar y buscar la colectora opuesta. Esto los ingenieros viales lo hacen casi con derivadas integrales, tienen un programa pero no es tan fácil el cálculo de los tiempos de semaforización.

—¿Eso para cuando va a estar?

—Nos estarán entregando estos estudios a mediados o fines de febrero; después tenemos que procesarlos nosotros. Lo ideal sería poder arrancar para el tiempo de clases con un escenario claro. Y por otro lado, trabajar con lo que es la educación vial. Hay veces que prevés una cosas y después un repartidor te deja su camioncito en doble fila y te destroza un dispositivo.

—Ahora está la campaña de “Fea la actitud”...

—Está bien; pero la “ley del garrote”... En Europa tirás una manzana por la ventanilla y tenés 100 euros de multa. No va a venir el zorro a golpearte el vidrio y decirte “usted no es un buen ciudadano”. Está claro que eso no se debe hacer, y que no hacerlo es mucho más barato.

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