Entre papelones, divisiones y grandes anuncios

El gobernador Daniel Scioli pasó de la situación de relajación al espanto en pocas horas a raíz de las sorpresas desagradables provocadas en la gestión del director general de Cultura y Educación, Mario Oporto. Ocurre que el ex jefe de Gabinete del entonces gobernador Felipe Solá tuvo que explicar lo inexplicable en un contexto de alta tecnología en materia contable: el incorrecto descuento a docentes.

Oporto con cierta valentía, aún con el riesgo que sufre la continuidad de su cargo, se hizo exclusivo responsable de esas quitas salariales a quienes ejercieron legítimamente su derecho constitucional a la huelga. Pero ocurre que con la novedad del cobro de sueldos de septiembre, aparecieron como damnificados aún aquellos que se encuentran con parte de enfermos y otras licencias que nada tienen que ver con la decisión de parar en señal de protesta.

 

Descuentos superiores al veinte por ciento -tope establecido en la ley- con sumas, en algunos casos, de seiscientos pesos, y la amenaza de acciones legales por parte de varios gremios educativos, obligaron al propio Oporto y al jefe de Gabinete Alberto Pérez a dar explicaciones y también compromisos de reintegrar cuanto antes las sumas quitadas indebida e ilegítimamente.

 

Sí duro fue el cimbronazo del mal momento y del costo político por los descuentos ilegítimos a docentes, y la cadena de sinsabores continuó con la primer ruptura de bloque que reconoce en el estilo y política del Gobernador como la principal causa.

 

Laura Berardo, diputada de Libres del Sur resolvió resolver un blanqueo de la situación de incomodidad de su espacio político donde las desavenencias superan con creces a eventuales coincidencias. Diferencias que ya existían en el debate público, aunque sin materializar esa división.

 

Esta decisión es algo más que la formación de un bloque unipersonal, sino que también alcanza a una organización con representación a nivel nacional en poder ejecutivo y en el congreso como así también en varios concejos deliberantes. Puede suponer un caso testigo en muchas organizaciones denominadas transversales.

 

La legisladora lo sintetizó así: "Scioli no garantiza un proceso progresista en la provincia de Buenos Aires"

 

Para ello, enumeró causales tales como “la falta de solución a los problemas urgentes en la atención primaria; el incumplimiento de la ley de los derechos de la infancia; querer resolver los problemas de déficit con los excedentes del IPS; la instalación del debate de la baja de edad en la imputabilidad; la posición respecto a la salud de las mujeres y la educación sexual y reproductiva. Es necesario construir un espacio político que permita fortalecer a los sectores progresistas y populares para avanzar en nuestra provincia en la distribución de la riqueza y la renovación política".

 

La decisión también tiene sustrato en otras cuestiones que fueron explicadas por el referente nacional, Jorge Ceballos: "Esta es una decisión que ha tomado nuestra organización a nivel nacional, es un paso más en la coherencia y valentía política que debemos tener."

 

Además, Ceballos abundó en otros detalles que anticipó: "Tenemos clara decisión de expresar una provincia para los bonaerenses, que sea mucho mejor que el destino que le pueda llegar a dar el PJ".

 

Si por el lado progresista transversal no fueron buenas nuevas para Scioli, desde la derecha, el empresario y millonario Francisco De Narváez tampoco se anduvo con chiquitas a la hora de evaluar las finanzas del estado bonaerense y su vinculación con lo que cree, es una mala gestión del oficialismo.

 

El ex candidato a gobernador no tuvo un criterio aleatorio, más bien político al afirmar, en una de sus tantas visitas a la capital bonaerense que la situación de crisis hace perfilar en el horizonte al Patacón 2. Eso y denunciar que hay una importante situación deficitaria y al  borde de la cesación de pagos en el fisco es prácticamente lo mismo desde la interpretación. Por cierto De Narváez aportó criterios y no explicaciones probatorias más equivalentes a la seriedad de lo que se denuncia. 

 

Alguna vez desde el Sciolismo le contestaron con el mote de "millonario excéntrico" y nada más. Esto porque no merecía hablarse más del tema o porque hay una constante evasión al debate en el oficialismo.

 

Tal vez De Narváez apostaba a generar consecuencias como generar un tema de agenda mediática (últimamente es una debilidad en los políticos) o al menos algún temblor en algunos mercados cómo cuando el menemismo hace 19 años hablaba del "dólar recontraalto". Hubo un fuerte comentario periodístico, pero los efectos de tal afirmación se desvaneció a las pocas horas.

 

Quien sí generó agenda y esto hay que admitirlo, fue el propio Scioli con su generosa propuesta de repatriación de capitales. Algo que sonó a un mensaje por encargue de la Casa Rosada, habida cuenta de la sensibilidad que puede provocar en los operadores una idea de esas características en boca de la Presidente.

 

Fiel a su estilo, el mandatario explicó con tono académico los beneficios de una repatriación como es el despliegue y financiamiento hacia lo productivo.  Lamentablemente no siempre es así. No todos los capitales son productivos y, en un contexto de una muy alta tasa de interés (que, precisamente no es productiva) puede atraer capitales golondrinas y buitres que sólo buscarán hacer su mejor agosto.  Máxime si Scioli habla de borrón y cuenta nueva como perdonando a quienes abandonaron el barco y sin reconocimiento hacia aquellos capitales que siempre apostaron al país.

 

No obstante, Scioli contó con apoyos significativos.  Uno proviene de una parte muy interesada como es la Asociación de Bancos de la Argentina (ADEBA) y el otro del jefe de la CGT Hugo Moyano, quien condicionó este regreso de los capitales hacia un fin productivo y no especulativo.

 

Donde finalmente no hubo coincidencia fue con el vicegobernador, Alberto Balestrini. Todo ocurrió cuando éste último tras respaldar la reforma constitucional habló de una eventual candidatura de Néstor Kirchner para las legislativas del 2009 y un posible posicionamiento para las presidenciales del 2011.  

 

Los dichos de Balestrini recibieron un veto por parte de Scioli quien, como vicepresidente del PJ señaló que no eran tiempos de anunciar candidaturas.  En cierto modo censuró abruptamente al titular del senado provincial, alguien que llegó a la política muchísimo antes que Scioli y, precisamente, de tiempos conoce y bastante.

 

Habrá que rescatar de sucesivos comentarios cual habrá sido la reacción de Néstor Kirchner. La duda asoma sobre si la declaración de Balestrini no respondía a una petición del santacruceño para iniciar alguna estrategia política del santacruceño. De haber ocurrido así, será exhaustiva la explicación que deba ofrecer el gobernador al respecto. (www.agencianova.com)

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