Entre bosques y venados nació Campos del Tuyú

Es el primer parque nacional en la provincia de Buenos Aires
GENERAL LAVALLE.- Pide buscar una mancha color canela. O un par de botones brillosos entre los pastizales. El guardaparque Mario Beade lleva 30 años aquí y sabe como nadie dónde buscar y cómo encontrar a alguno de los apenas 120 venados de las pampas que habitan las 3040 hectáreas de Camposse, que acaba de convertirse en el parque nacional número 36 de la Argentina y el primero de la provincia de Buenos Aires.

La especie, considerada el herbívoro en mayor riesgo de extinción del país, es la estrella de esta reserva natural que limita con la Bahía de Samborombón y tiene otra particularidad: es la primera con tierras compradas con aportes voluntarios de socios de la tarjeta de crédito Diners, a partir de una iniciativa de la Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA), que la tuvo a su cargo hasta que la cedió al gobierno nacional.

"El lugar tiene el mérito de una comunidad que se comprometió en la conservación de esta reserva y la protección de la amplia y valiosa flora y la fauna de esta reserva", explicó Pablo Herrera, director del Departamento de Conservación y Desarrollo Sustentable de FVSA.

Campos del Tuyú se acaba de convertir en parque nacional por ley nacional 26.499, a partir de un proyecto de la diputada nacional Claudia Bernazza.

El lugar, donde abundan bosques de tala y conviven unas 300 especies animales, podría quedar habilitado en un plazo inmediato, pero en esta instancia a partir de salidas guiadas a bordo de barcos de paseo. Mientras tanto se avanzará en la infraestructura necesaria para recibir a los visitantes, lo que demandará una inversión de casi dos millones de pesos. "Las condiciones ideales las tendremos dentro de tres o cuatro años", señaló Raúl Chiesa, miembro del directorio de la Administración Nacional de Parques Nacionales.

La protección del venado de las pampas ( O zotoceros bezoarticus) es un objetivo primordial en esta iniciativa. Aquí se recuerda que la especie abundaba en el país y que sólo en 1850 se exportaron a Europa unos dos millones de cueros. Se estima que en toda la Bahía de Samborombón quedan hoy unos 300 ejemplares de los cuales sólo 120 habitan en la reserva. Otros pocos, no más de 1200, se reparten entre otros puntos de San Luis, Santa Fe y Corrientes.

"La gente de esta zona ha hecho de la protección de este animal una causa social", dice Beade. Los cazadores furtivos están al acecho. Pero saben a qué se exponen si matan a un venado: se los detiene y afrontan una multa de 45.000 pesos.

La otra amenaza es propia del mundo animal. Los chanchos salvajes y los perros carroñeros suelen acabar con los cervatillos tanto como tiempo atrás lo hacían los yaguaretés, ya desaparecidos en la región.

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