El entorno de Macri intenta convencerlo de que su problema se llama Montenegro

Mientras el ministro de Justicia y Seguridad del Gobierno porteño pierde poder, el segundo jefe de la Policía Metropolitana, Osvaldo Chamorro, prepara sus valijas para dejar su cargo. El juez federal Norberto Oyarbide ya arma la indagatoria para el ex comisario que secundaba a Jorge "Fino" Palacios en la comandancia de la nueva fuerza. En medio del escándalo por espionaje, Eugenio Burzaco se ocupa de relanzar el diseño de la Policía Porteña.
Con el nombramiento del diputado nacional Eugenio Burzaco como nuevo jefe de la Policía Metropolitana, el gobierno de Mauricio Macri busca relanzar la nueva fuerza de seguridad. Pero el terremoto que generó el extraño escándalo por espionaje no deja de sacudir el cuarto piso del Ministerio de Justicia y Seguridad, que aún conduce el ex juez Federal Guillermo Montenegro.

La llegada de Burzaco "no hace más que debilitar a Montenegro", dice un legislador porteño del PRO que en voz baja no deja de culpar al ministro por "no frenar a tiempo" la menguada versión de lo que se podría haber convertido en un nuevo Watergate criollo, y que terminó envolviendo en un enfrentamiento de mutuas sospechas entre la Policía Federal, la prenatal Metropolitana y la Secretaría de Inteligencia (ex SIDE).

Burzaco comenzó a planificar el jueves por la tarde la estrategia para bañar la embarrada imagen de la Policía Porteña. Pero, mientras eso sucede, el juez Federal Norberto Oyarbide sigue avanzando en la investigación por la intervención ilegal de los celulares del empresario televisivo Carlos Avila y del integrante de la organización que nuclea a amigos y familiares de las víctimas del atentado a la AMIA, Sergio Burstein.

La lectura que hacen dentro y fuera de las filas de PRO no reviste diferencias. Montenegro quedó flanqueado entre el fiscal general de la Ciudad, Germán Garavano y Burzaco. Tanto uno como otro pertenecen al círculo íntimo del jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta. En cambio, el ministro en crisis es un allegado a la electa diputada y ex vicejefa de Gobierno porteña, Gabriela Michetti.

"Mauricio lo sigue sosteniendo a Montenegro, pero ya está cansado. Y Rodríguez Larreta aprovechó para poner a Burzaco, que en la realidad va a ser un nexo entre Montenegro y la Metropolitana", elucubró un funcionario que conoce el paño de la interna entre el jefe de Gabinete y la electa legisladora.

La idea de poner a un civil frente a la fuerza no cambiaría la impronta que impuso el ex comisario de la Policía Federal, Jorge "Fino" Palacios. Además, Burzaco también trabajó en el proyecto de la Metropolitana.

Mientras el poder de Montengro de debilita, en la propia Policía Metropolitana no descartan que el segundo jefe de la fuerza prepare las valijas para dejar el cargo. Sucede que el ex comisario de la Policía Federal, Osvaldo Chamorro, sabe que el juez Oyarbide lo tiene en la mira y de un momento a otro lo llamará para prestar declaración indagatoria, en el marco de la confusa causa por espionaje.

En el expediente, que crece a pasos agigantados, figura un intercambio de llamados entre Chamorro y Ciro Gerardo James, el ex integrante de la Policía Federal, funcionario del actual Gobierno porteño, aspirante a la Metropolitana y espía multifunciones con un impecable currículum en el arte del espionaje estatal.

James es el principal involucrado en el caso de espionaje contra Burstein y Avila y sus travesuras avaladas por dos jueces de Misiones salpicaron al ex comisario de la Policía Federal y fugaz jefe de la Metropolitana, Jorge "Fino" Palacios. Por el hecho Oyarbide procesó la semana pasada del director de Investigaciones de la Policía de Misiones, Rubén Quintana; al ex jefe de Homicidios, Raúl Rojas y al ex auxiliar de Inteligencia, Diego Guarda, quienes pidieron la intervención de las líneas a instancias de James cuando era ex oficial de la Policía Federal.

Para el Gobierno Porteño, James es un "topo" que infiltró el Gobierno K para "ensuciar" la gestión de Macri.

Un nuevo blanco. Burzaco también está en la mira de la oposición. Ayer, un grupo de legisladores encabezados por el jefe del bloque de Identidad Porteña, Diego Kravetz, prepararon un proyecto para que el Poder Ejecutivo de la Ciudad conteste si el nuevo jefe de la Policía Metropolitana perteneció a las filas de la SIDE durante la gestión de Fernando de la Rúa.

La oposición ya había acusado a Burzaco de haber sido asesor de Seguridad del ex gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, durante el asesinato del maestro Carlos Fuentealba como consecuencia de la represión policial. "Fue asesor externo de Sobisch hasta 2005 y esos hechos lamentables ocurrieron en 2007", aclaró el secretario general del Gobierno porteño, Marcos Peña.

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