Entidades de derechos humanos reclamaron justicia en la plaza.

Las luces de la Casa de Gobierno comenzaron lentamente a prenderse al mismo tiempo que empezaba el acto central de los organismos defensores de los derechos humanos en conmemoración del 24 de marzo de 1976.
La lluvia que acompañó la marcha de los militantes desde la plaza Urquiza empezó a amainar, mientras se repetían a viva voz las consignas con el reclamo de juicio y castigo a los responsables de desapariciones.

Las diferencias entre las columnas de los organismos y de los partidos de izquierda fueron notorias, al punto de que hicieron dos caminatas distintas y no se mezclaron ni siquiera durante la tradicional vuelta a la plaza Independencia (cuando se sumaron unas 6.000 personas). De todas formas, no hubo enfrentamientos (ver “Los partidos...”). Ya por la mañana, Libres del Sur había protagonizado su propia movilización. Esta situación caracterizó los actos de ayer y fue motivo de múltiples comentarios.

En el documento conjunto leído a los pies de la escalinata del palacio gubernamental, los organismos reivindicaron la condena a prisión perpetua dictada el año pasado contra Antonio Bussi y Luciano Benjamín Menéndez y saludaron la elevación a juicio oral de la causa por la existencia de un centro clandestino de detención (CCD) en la ex Jefatura de Policía. Sin embargo, reiteraron el reclamo a la Justicia Federal para que se agilicen los procesos pendientes (en especial, el del funcionamiento de un CCD en el ex Arsenal Miguel de Azcuénaga) y para que las sentencias determinen que las penas se cumplan en cárceles comunes y no en los domicilios particulares, como sucede con Bussi (está en un country en Yerba Buena).

De las críticas no se salvó el gobernador José Alperovich, a quien le exigieron que expulse de su grupo de asesores a quienes fueron funcionarios durante el proceso militar. También pidieron la efectiva protección de los testigos y de los querellantes en las causas sobre crímenes de lesa humanidad.

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