Enseñanzas de la historia

Por: Ricardo Kirschbaum

Recontar una historia permite hallar otras tramas, repasar hechos, conductas, para volver a poner en contexto lo que ocurrió. Hoy contamos intimidades de lo que ocurrió en aquellos días. La resolución 125 fue firmada hace casi un año, creando las retenciones móviles para la soja, girasol, maíz y trigo.

Fue un recurso imaginado por el entonces ministro Lousteau para evitar otro proyecto de Guillermo Moreno que impulsaba una retención de más del 63%. Tres días después de la resolución, Lousteau ya estaba seguro que la resistencia de los ruralistas era firme y desbordaba largamente el cauce de la protesta gremial. Moreno, entonces, le replicó sarcásticamente al joven ministro cuando éste le explicó que el campo no se bancaba la medida."La soja se banca todo", dicen que respondió Moreno. La estrella de Lousteau se había apagado y tardaría unos días en desaparecer. Ya Kirchner ni saludaba al entonces ministro de Economía.

El ex presidente aprovechó entonces el gran enfrentamiento para desplegar su estrategia de ir por todo. Y se planteó un brete que se rompió, por el voto de Cobos, con la derrota del Gobierno. Durante la desgastante protesta hubo gestiones reservadas, reuniones secretas e intentos imposibles, de ministros y dirigentes rurales. No se llegó a ningún acuerdo sólido porque la dinámica del conflicto se había independizado de la racionalidad más elemental.

Es una ironía recordar que hoy los productores podrían estar mejor con las retenciones móviles, pero eso es solo ficción aunque sirva para la chicana. Lo cierto fue que el forcejeo le provocó al Gobierno una sangría de poder. Este acuerdo que plasmó Cristina con el campo no es de fondo pero tiene el valor de reconocer, aunque tarde, lo que podría haberse hecho antes.

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