Ensayan dos vacunas que abren una esperanza contra el cáncer

Cautela. Expertos consideran que las vacunas fabricadas con células tumorales propias de cada paciente, son "prometedoras aunque preliminares".
Una vacuna que acabe con el cáncer es una línea de investigación que llevan adelante desde hace años los hombre de ciencia, pero por el momento no hay nada concreto. No obstante, con la intención de hallar vacunas capaces de reforzar el sistema inmune para que las defensas sean capaces de acabar con las células tumorales los científicos presentaron esta semana en el congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica, dos vacunas que son esperanzadoras.

Se trata de una vacuna personalizada, fabricada a partir de las propias células tumorales de pacientes con un tipo de tumor hematológico: el linfoma folicular. El investigador Stephen Schuster, de la Universidad de Pennsylvania (EE.UU.), explicó que las células se obtienen primero de una biopsia de los ganglios del paciente y después se someten a un proceso industrial (aunque personalizado) que dura alrededor de tres meses. La vacuna, bautizada como BiovaxID, está diseñada para atacar específicamente una proteína que hay en la superficie de las células malignas del linfoma, pero no en las sanas. Además, para reforzar la respuesta inmune del organismo se administra en combinación con un factor de crecimiento.

La vacuna, que fue probada en un grupo de 177 pacientes, logró retrasar a los 44 meses la aparición de recaídas en pacientes en remisión (una fase de estabilidad del linfoma), frente a los sólo 30 meses de quienes recibieron una vacuna inocua como placebo. "Con esta vacuna le enseñamos al sistema inmune a reconocer y combatir las células del linforma folicular y retrasamos el tiempo que la enfermedad tarda en recaer", explicó".

En el segundo de los trabajos, la vacuna está diseñada para provocar una proliferación de las células T del sistema inmune, para que sean capaces de destruir las células tumorales en pacientes con melanoma cuando éste se ha propagado a otras partes del organismo.

Igual que en el primer caso, los resultados se consideran prometedores (con 86 pacientes es uno de los ensayos en melanoma avanzado más numeroso hasta la fecha), aunque preliminares. El melanoma metastásico es una enfermedad muy resistente a la mayoría de los tratamientos actuales, como ha recordado Patrick Hwu, uno de los autores, y la terapia parece reforzar la acción de la interleuquina.

El tamaño del tumor se redujo en el 22% de los pacientes (y sólo en el 9,7% del grupo estándar), mientras que la supervivencia global pasó de los 12,8 meses a los 17,6 gracias al pinchazo.

Comentá la nota