Una ensaladada llamada realidades

Por: Ricardo Roa

Como si lo hubiera enviado el enemigo, D'Elía cortó por horas la ciudad para apoyar a los Kirchner y llenó de inconvenientes y bronca a los porteños. Justo en el distrito donde peor le va al partido oficial. A su medida, fue una exhibición de fuerza como la de Moyano del 1° de Mayo. Ambas con un sello común: presionar para ubicar gente en las listas.

Ninguno asume que eso es lo que busca. Pero es lo que negocian con el peso que cada cual tiene. "Queremos trabajadores y morochos" como candidatos, dijo D'Elía. Se supone que habló de trabajadores y morochos del propio palo. Y que fue un tiro por elevación contra figuras como Nacha Guevara y Andrea del Boca.

Es la Nacha Guevara que puso el Gobierno y la Andrea del Boca que defendió Aníbal Fernández con el argumento de que "no dice tonterías como otros políticos". Hubo dos sobreentendidos: basta con no decir tonterías para entrar en una lista. Y los políticos que las dicen son de la oposición.

Por reclamos salariales, en estos días también marcharon gastronómicos y bancarios. El efecto fue el mismo: trastornos y barullo en la Ciudad. Los gastronómicos recibieron palos y eso les sirvió para criticar al Gobierno. Quedaron dudas sobre quiénes eran unos cuantos bancarios a quienes les costó explicar en qué bancos trabajaban.

Otras cosas ocurrieron y también están presentes en esta edición. Ayer arrancó el primer festival de Matemática con famosos expertos extranjeros. La matemática está unida desde siempre a la educación. Es una ciencia pura, imprescindible para hacer las cosas: implica pensar más allá de las cosas para entender cómo funcionan. Y es de las que más cuesta aprender a los chicos. Acercarla a la gente es un modo de ayudar a resolver ese problema.

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