Enríquez-Ominami: "El mal menor no es el camino"

La derecha chilena dio otro paso para volver al poder, luego que el líder independiente Marco Enríquez-Ominami rechazara apoyar al candidato oficialista, el senador Eduardo Frei, en la elección presidencial del 17 de enero.
Enríquez-Ominami, quien obtuvo un 20 por ciento de apoyo en la primera vuelta de diciembre, dijo que votar por "el mal menor no es el camino", anticipando que será opositor de quien gane los comicios.

"La libertad de acción que declaramos el 13 de diciembre es para todos, incluida para mí y esa libertad de acción la voy a ejercer. He dicho que no veo en Sebastián Piñera un progreso, sino que creo que es un retroceso y lo digo con todas sus letras, que se escuche fuerte: para mí Eduardo Frei es un líder del pasado. Son más de ayer que del presente", sentenció durante un acto que el que anunció la creación de su nuevo partido "Chile cambió".

Respecto a su voto el próximo 17 de enero, el diputado aseguró que "no hay nada que negociar", pues el nuevo referente será "oposición combativa y propositiva".

"Es muy simple, yo me voy a sumar al 20 por ciento de los chilenos que están pidiendo un conjunto de cosas", señaló, recordando que hay líderes como el timonel del PS, Camilo Escalona, que "se aferran, que se niegan a renunciar a su partido sin asumir sus responsabilidades".

Frei, quien hizo diversos gestos para lograr el respaldo del diputado, evitó hablar del tema pero destacó los apoyos recibidos las últimas semanas, en medio de la reñida elección. "Soy mucho más que el candidato del gobierno, soy el candidato del Juntos Podemos (comunistas) y de muchos que trabajaron por Enríquez- Ominami. Por lo tanto, somos una nueva mayoría", afirmó el líder demócrata cristiano.

Desde la derecha, el favorito para vencer en los comicios, el millonario Sebastián Piñera, insistió en su llamado a que los seguidores de Enríquez-Ominami adhieran a su opción.

Como garantía, Piñera reiteró que los asesores del dictador Augusto Pinochet, quien gobernó entre 1973 y 1990, no estarán en su eventual gobierno. "Lo más probable es que no", prometió.

El escenario obligará a Frei y Piñera a redoblar esfuerzos por captar el voto de Enríquez-Ominami, toda vez que los comunistas ya brindaron su apoyo al oficialismo de centro izquierda.

Piñera, quien obtuvo el 44 por ciento de los votos en primera vuelta, insistió en un discurso "progresista" y sacó de su campaña a sectores conservadores, cercanos al Opus Dei. Frei, quien logró un 29 por ciento de los votos, siguió también girando a la izquierda y declarándose continuador de la presidenta y socialista Michelle Bachelet.

En ese marco, la mandataria continuó inaugurando obras públicas y valorando lo hecho por el oficialismo, desde que asumió el poder en 1990, tras el retorno a la democracia.

La campaña de Bachelet, quien desea volver al poder en 2014, coincidió con la confirmación de que sigue siendo la presidenta más querida de la historia de Chile, con un apoyo de 81 por ciento, según un sondeo de una encuestadora ligada a la oposición.

La elección del 17 de enero promete ser la más disputada en los últimos 40 años, cuando el socialista Salvador Allende llegó al poder.

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