Enrique Albistur no interviene en la distribución de publicidad oficial

Ese fue el argumento que utilizó el juez Oyarbide para sobreseer al secretario de Medios en una causa que investigaba si benefició a su ex novia con dinero del Estado. El fallo se ampara en la falta de un adecuado marco regulatorio.
Para la Justicia, el secretario de Medios de la Nación, Enrique Albistur, no tiene injerencia en el destino de la pauta oficial. No elige. No designa. No ordena. En palabras del juez federal Norberto Oyarbide, que lo sobreseyó en una causa que involucraba a su ex novia Daniela Ferragut, "no tiene intervención alguna en la determinación del medio de comunicación a través del cual se difundirá la pauta".

El fallo de Oyarbide es del 22 de mayo, pero el periodista Omar Lavieri lo hizo público este lunes desde su blog Política y Pelotas. La causa se abrió en 2007 con una nota periodística que denunciaba que la antigua compañera de Albistur se beneficiaba con el reparto del dinero del Estado para la publicidad de actos de gobierno.

"Nara" y "Pepe" se conocieron en el verano de 2005 cuando la periodista neuquina era una de las conductoras del programa Sin Escalas, que se emitía por Canal 7 y era realizado por la productora Innovo, que recién aparecía en el mercado televisivo.

Desde su acercamiento al funcionario, la productora de Ferragut llegó a facturar más de 300 mil pesos de publicidad del Poder Ejecutivo. Pero el amor se terminó a mediados de 2007 y la pauta se fue en picada. Innovo recibió unos 90 mil ese año y apenas 30 mil el año pasado.

El fiscal Luis Comparatore fue el encargado de investigar si en ese proceder, Albistur incurrió en "negociaciones incompatibles con la función pública". No encontró nada. Basado en el trabajo de Comparatore, Oyarbide señaló en la resolución judicial de mayo pasado: "No hay prueba alguna que permita siquiera sospechar de la intervención del imputado en la contratación de pauta oficial a favor de alguna u otra empresa determinada".

El magistrado, que por estas horas se encuentra abocado a esclarecer la trama de la mafia de los medicamentos, no halló discrecionalidad en la figura del secretario de Medios para distribuir dinero público, sino que además, sostuvo que "ha quedado demostrado (en la causa) que tal actividad es llevada a cabo con exclusividad por la agencia Telam".

Comparatore y Oyarbide concluyeron que no se le puede imputar una falla si la actividad denunciada no tiene un adecuado marco regulatorio. "Tal como lo señaló el señor Fiscal en este expediente, no existe reglamentación legal alguna que especifique con precisión la cantidad, calidad, forma o contenido específico de publicidad para tal o cual empresa de medios", dice el escrito judicial.

El punto 7 de los objetivos fijados para la Secretaría de Medios de la Nación supone "entender y efectuar la planificación y contratación de la publicidad oficial". Para Oyarbide, en estos casos de distribución, Albistur "solo actúa como enlace, quedando en definitiva dicha decisión en manos de Télam S.E". Daniela "Nara" Ferragut también fue sobreseída.

OTRA CAUSA, MISMO DESTINO. Luego de esta resolución, se espera otra del juez Julián Ercolini, en una causa que también investiga "negociaciones incompatibles con la función pública", pero por una denuncia del ex fiscal nacional de Investigaciones Administrativas, Manuel Garrido.

En abril de 2008, Garrido denunció que entre 2004 y 2007, "Pepe" Albistur habría entregado por lo menos $ 13 millones de publicidad oficial a empresas vinculadas a su familia -están imputados su ex esposa y su hijo Juan Ignacio- y sus funcionarios.

La lista de imputados se completa con Guillermo De Lella (ex Director de Políticas Regionales), Gustavo Fernández Russo (actual Director General de Comunicación) y Alejandro Lenzberg (ex subsecretario de Gestión de Medios y administrado de la firma Wall Street).

Orginalmente este expediente estaba en manos del juez subrogante Octavio Aráoz de Lamadrid, pero luego de llamarlo a indagatoria, el funcionario nacional pidió que se apartara de la pesquisa porque sospechaba una extraña reactivación de la causa. Ahora Ercolini es quien debe sentenciar.

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