El enojo de Kirchner ya genera preocupación en el oficialismo

La ira del ex presidente se debe al perfil opositor que Cobos ejerce desde el Gobierno. En el oficialismo creen que la pelea no tiene una salida en lo inmediato
Las caras de asombro y los tibios aplausos que coronaron el encendido discurso con el que Néstor Kirchner cerró el acto, que se asemejó a un lanzamiento de campaña, en el Teatro Argentino de La Plata, fueron un termómetro que marcó la preocupación que se vive en las filas del kirchnerismo.

Son varias las razones que se suman para que el patagónico no pueda disimular en sus palabras el estado de irritación. Pero el motivo central es el comportamiento del vicepresidente que él eligió para que acompañe a Cristina Fernández, en una fórmula que simbolice su tan mentada idea de Concertación, que en su momento se llamó transversalidad, y antes de ayer se relanzó, aún sin nombre pero claramente más debilitada por varias deserciones.

No es de extrañar que desde el entorno de Cobos o de la dirigencia del PJ disidente, que meses atrás fueron aliados K, ahora disparen contra el tono confrontativo del ex presidente. Sin embargo, lo más llamativo son las voces de preocupación que se empezaron a escuchar por lo bajo desde los todavía aliados al kirchnerismo, sean peronistas o extrapartidarios.

“No sabes cómo estaba el pingüino antes de subir al escenario. Si el discurso fue fuerte, abajo estaba sacado”, contó a El Cronista un dirigente del PJ bonaerense, que habló en estricto off the record pero no ocultó su malestar por las duras palabras del titular del peronismo. “Genera un clima hostil que es difícil de soportar. No se hasta cuándo va a seguir”, se lamentaba el dirigente K. Es que lo mismo ocurrió en la antesala y luego quedó plasmado en el discurso de la semana pasada durante el acto en el Correo Central, donde en principio era un brindis de fin de año para legisladores oficiales, y a último momento se abrió a todo el partido con la excusa de festejar el primer año de gestión de Cristina, aunque la presidenta estuviese en el exterior.

Varios dirigentes alineados al krichnerismo coincidieron con el clima enrarecido que se vive en sus filas a partir de la ira del ex presidente. “No es el tono ni la forma, aunque sean los enemigos. Hay muchos que se dieron vuelta que ahora le pagan con la misma moneda por los malos tratos que vivieron durante mucho tiempo”, reflexionó ante este diario un integrante del PJ.

En su análisis está claro a quién se refiere: Cobos, sus seguidores y ahora ex radicales K y los peronistas disidentes. Pero la fuente no descarta que la sangría, aunque sea lenta, no se detenga. “El escenario político para el año que viene es complejo, y él (por Kirchner) lo sabe”, dijo, tajante, el dirigente.

El eje del malestar K es el enfrentamiento abierto, y sin retorno, con el vicepresidente. La pelea comenzó con el “voto no positivo” y se fue profundizando a la par de la oposición que hace Cobos desde las entrañas del Gobierno. Eso Kirchner no lo tolera. En el kirchnerismo reconocen que es una situación “insostenible” para ambos, pero que hoy por hoy no le ven salida alguna. A Cobos no lo pueden expulsar, y en el entorno del vice aseguran que por ahora no piensa renunciar. Mientras tanto, la estrategia K, según allegados a Kirchner, será seguir marcando los límites tratando de desgastar al vice. Y Cobos, a través de algunos operadores, sigue en charlas con otros sectores para evaluar las futuras alianzas electorales.

Comentá la nota