Enojados, despechados y rebeldes ponen suspenso al panorama en el Senado

Mientras el oficialismo confía en poder aprobar la nueva Ley de Medios la próxima semana, en el horizonte inmediato se eleva la sombra del Senado. Allí el kirchnerismo tiene una mayoría muy estrecha, que en esta oportunidad podría verse reducida por las situaciones particulares de varios legisladores propios y aliados. Hay muchos enojados con el Gobierno y varios que se van en diciembre y no tienen nada que perder.
En el ámbito político no son pocos los que ya están aventurando que la puja más fuerte por la Ley de Medios que impulsa el Gobierno se va a desatar en el Senado. Allí, el escenario para el kirchnerismo se vislumbra más complicado que en la Cámara de Diputados y, a la vez, el rol de Julio Cobos será preponderante.

Así como en el tratamiento de la Resolución 125, cuando tuvo su famoso voto "no positivo", el vicepresidente no fue protagonista hasta el momento mismo de la votación, en esta oportunidad tendrá un rol principal desde el principio. En primer lugar, ya está manteniendo reuniones con referentes de la oposición para fijar posiciones conjuntas. Pero además, cuando el proyecto con media sanción llegue de la Cámara de Diputados (si como se espera logra ser aprobado), será Cobos quien defina cuántas comisiones lo analizarán. Algunos especulan que lo enviará a las cinco o seis comisiones que trataron iniciativas de la misma temática, pero desde su oficina sostienen que "no quiere especular" y que va a esperar a que llegue el proyecto para decidir.

"Acá (por Diputados) viene bien, pero en el Senado ni quiero preguntar", le dijo una diputada K a PERFIL. "Vamos a estar bien, me lo ratificaron varios senadores", aseguró otra fuente de la Cámara baja. "Vamos a dar un debate profundo, pero se va a aprobar", ratificó un senador oficialista. "Van a estar complicados, para mí no llegan a los 37 senadores. Y la clave va a ser la noche de la votación, como en la 125", retrucó un senador radical.

El acercamiento del Gobierno a Carlos Menem reflejó, por lo menos, que en el kirchnerismo no están seguros todavía de tener el número necesario. De cualquier forma, ya hay por lo menos diez senadores que están en la mira de los operadores, tanto del oficialismo como de la oposición.

Por un lado, están el jujeño Guillermo Jenefes y los dos chubutenses. El primero es el presidente de la Comisión de Medios de Comunicación, y familiares suyos tienen un grupo multimedio en su provincia. Los patagónicos, en tanto, tienen el mandato del gobernador Mario Das Neves de rechazar la iniciativa tal como está. Muchos todavía dudan de lo que puedan hacer con pequeñas modificaciones al proyecto.

En otro grupo, se encuentran varios legisladores que terminan su mandato el 10 de diciembre y que en consecuencia tienen menos compromiso político a la hora de negociar su voto. Aquí se destacan el catamarqueño Ramón Saadi, de relación cambiante con el kirchnerismo, y el tucumano Julio Miranda. Además, se podría sumar al correntino Fabián Ríos, que como candidato a gobernador se quejó de la falta de respaldo oficial.

Algunos de los que se van también están en el grupo de rebeldes de la 125, como Roberto Urquía (que no estuvo en la última votación) y Rubén Marín. En ese segmento hay que sumar a la chaqueña Elena Corregido y a la riojana Teresita Quintela.

Por último, están los aliados. El neuquino Horacio Lores y los fueguinos José Martínez y María Díaz vienen acompañando al oficialismo, pero a estos últimos todavía no les aprobaron la ley de promoción tecnológica, que beneficiaría a su provincia.

Un caso aparte es el de la misionera Elida Vigo, que está en reposo médico fuera de Buenos Aires, por lo que podría ser un voto menos para el oficialismo.

La centroizquierda reaviva sus diferencias

Los bloques de la centroizquierda en la Cámara de Diputados, al igual que con la prórroga de las facultades delegadas, se perfilan a votar en forma separada la Ley de Medios que promueve el Gobierno. Y el rol de Fernando "Pino" Solanas puede ser clave para definir ciertas posiciones.

Ayer, el cineasta y diputado electo calificó de "payasada" que se hable de democratizar el mercado pero a la vez se permita la participación de las telefónicas, "que son monopólicas". Además, definió como "deplorable" y "espantoso" que se discuta la ley y "se dé a caballo de una puja con el Grupo Clarín".

En el Congreso, el bloque Encuentro Popular y Social, que lidera Ariel Basteiro, junto a Carlos Raimundi (SI) y dos fueguinos ex ARI, ya anunciaron el respaldo en general a la iniciativa. En cambio, Claudio Lozano (del partido de Pino) y Miguel Bonasso lo rechazan. Incluso el economista de la CTA convocó a una marcha para el próximo martes con la consigna: "No a las telefónicas, sí a una ley de medios". En el medio, Eduardo Macaluse y el resto del bloque SI, que fueron aliados a Solanas en las elecciones, todavía no definieron su voto, aunque se manifestaron a favor del debate.

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