Se enfría el PJ

Ante una hegemonía que se cae a pedazos, el Gobierno busca patear para adelante las definiciones de temas que son muy polémicos. A veces, en política, es mejor no hablar de ciertas cosas, y actualmente el Partido Justicialista es una de ellas. Estrategias que se ponen en juego
Cuando el río suena, agua trae, reza el popular dicho. Y resulta claro que algunos sectores del oficialismo en la Provincia escucharon el ruido, pero no el del río, sino el de las urnas que le dieron un cachetazo al kirchnerismo el último 28 de junio. Con el "llamado al diálogo" como telón de fondo, y un poder que se cae a pedazos, el kirchnerismo pateó para más adelante la cuestión partidaria.

En este sentido, la dirigencia justicialista declinó, por ahora, la posibilidad de realizar una convocatoria al Consejo Nacional del partido. En tanto, su presidente, el gobernador

bonaerense Daniel Scioli, llamó ayer a todos los sectores internos del peronismo a "apostar por la gobernabilidad" del país.

El kirchnerismo, centrado más en sostener el poder que en dominar el partido, ahora habla de gobernabilidad y apunta a hacer confluir a todas y cada una de las corrientes que forman el PJ, para lograr el apoyo que perdió en las urnas.

Los dichos

"Si aparecemos como dedicados a la actividad partidaria o electoral, nos matan", subrayó un diputado nacional peronista, y contabilizó los diferentes frentes conflictivos que tiene que atender el Gobierno para reforzar su postura. Los dichos del diputado ponen sobre el tapete la necesidad oficialista de calmar los ánimos y seguir adelante.

El diputado hizo referencia a que "nadie salió corriendo a tocar el timbre de los ganadores" después del 28, al destacar la ausencia de una diáspora hacia sectores anti K, o críticos del kirchnerismo.

El PJ, luego de la derrota del oficialismo en los principales distritos del país, parecía haber entrado en estado de asamblea, y luego de las múltiples reuniones que mantuvo Scioli con sus dirigentes, cercanos y distanciados del Gobierno, la actividad partidaria se llamó a silencio.

Scioli, con cautela, hizo referencias sobre el justicialismo al participar ayer en una reunión de partidos políticos de América Latina, el Caribe y Asia, que se realizó en la Cancillería. "Tiene que haber la mayor participación de todos los sectores, por eso me estuve reuniendo en estas semanas con todo el espectro de la dirigencia peronista, porque quiero que debatamos nuestras ideas y que apostemos a la gobernabilidad", afirmó el gobernador y titular del PJ, con un tono mucho más conciliador que el usado antes del 28.

El funcionario bonaerense advirtió a la dirigencia en general, y en especial a la del justicialismo, que "hay que poner el hombro", y convocó a "la responsabilidad" de gobernadores, dirigentes e intendentes. "Es un momento en el que todos tenemos que escucharnos más, y cada uno desde su lugar poner el hombro y en especial un partido político como el peronismo que tiene una gran responsabilidad de cara al conjunto de la Nación", enfatizó.

Según su parecer, "eso se va logrando", ya que "también es muy importante la unidad con el movimiento obrero, porque es uno de los ejes centrales de nuestro movimiento, la participación de la mujer y también el esfuerzo de gobernadores, legisladores e intendentes".

Tan importante es el movimiento obrero para este Gobierno, que se decía que la mismísima Presidenta de la Nación dialogó con el secretario general de la CGT para impedir el éxodo de los gordos, lo que hubiera significado una importante pérdida de apoyo.

"Las demandas y expectativas sociales cambian, y dentro de esa dinámica, los partidos entran en crisis o se renuevan", analizó.

¿Soberbia? ¿Qué soberbia?

Hay una palabra que definió con claridad el estilo oficialista: soberbia. La soberbia de no dialogar, de no asumir los conflictos, de no escuchar a los otros, de dibujar los números.

Pero en la cautela del discurso del gobernador quedan pocos vestigios de ese estilo soberbio. Scioli, que encabeza el PJ luego de la renuncia del presidente del partido, Néstor Kirchner, un día después de los comicios parlamentarios, coincidió con el parecer de otros dirigentes peronistas que se expresaron con mesura sobre el futuro del PJ.

"Es un momento en que hay que ser muy prudentes, porque alborotar la cuestión partidaria no está en la cabeza de ningún dirigente y muchos menos de la sociedad", advirió otro diputado K; y comentó: "No creo que sea lo más conveniente", cuando se lo consultó sobre si había planes para reunir al Consejo Nacional del partido.

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