Enfoque La crisis mundial y las finanzas de la provincia

Existe opinión generalizada de que la crisis mundial por la que atravesamos será la más importante de toda la historia del sistema capitalista. La primera se había registrado en 1825 y desde allí el ciclo económico, que evoluciona a través de cuatro fases: crisis, depresión, reanimación y auge ha sucedido en periodos variables de ocho a diez años. Alan Greenspan, el ex presidente de la Reserva Federal de los EEUU, escribió a mitad de diciembre pasado, en el Wall Street Journal, que las raíces de la actual crisis estan “en el periodo que siguió al fin de la Guerra Fría”, cuando “el capitalismo derroto al socialismo, cuando cayo el COMECON y principalmente cuando se impuso en China”. El Tsunami de la crisis ha llegado a todos los países del mundo y no se sabe como va a terminar.
El gobierno nacional argentino fue tomado desprevenido por la crisis económica. La Presidenta llegó a burlarse de los norteamericanos en ocasión de la reunión de las Naciones Unidas, cuando dijo que se trataba del “efecto jazz”. Se había elaborado la teoría del “desacople” argentino, sin prever que la crisis sacudiría inevitablemente a Brasil y España, dos mercados de nuestra industria automotriz y golpearía a China, nuestro principal comprador de soja y aceite de soja. En China, convertida en taller del mundo en los últimos veinte años, han quebrado en estos meses 67 mil fábricas.

En este marco internacional y nacional el problema para el conjunto de las provincias argentinas y en particular para Jujuy es que la crisis se expresa de manera inmediata y principalmente en las finanzas del sector público. Es sabido que la recaudación tributaria nacional por derechos de exportación e importación ha caído como consecuencia de la retracción del comercio mundial y la baja de precios de las materias primas. No obstante la recaudación total interanual de los demás tributos ha continuado en crecimiento. Para el tema que nos interesa analizar hay que decir que en el mes de enero de este año la masa de recaudación coparticipable, en manos del gobierno nacional, fue de $13,9 mil millones, en tanto en igual mes de 2008 había sido de $12,5 mil millones. Es decir crecimiento del 12%. En el mes de febrero dicho crecimiento fue superior: de $11,9 mil millones en el 2008, se pasó a $14,1mil millones en el 2009, 19% más.

El problema consiste en que la Provincia de Jujuy en los dos primeros meses del año ha recibido 12 millones de pesos menos de coparticipación federal, respecto del año anterior, según información emanada del Ministerio de Economía de la Nación. En enero del 2008 habían ingresado $146 millones, en enero de 2009 $148 millones. En febrero del 2008 $136 millones y en febrero de 2009 cayó a $122 millones. En resumen, la provincia de Jujuy recibió 4,5% menos de coparticipación federal de impuestos, cuando en la Nación, en el bimestre interanual, la masa de recursos coparticipables ha crecido 15,5% promedio. El problema para Jujuy es muy grave, toda vez que el gasto interanual 2007-2008 de la masa salarial de los empleados públicos creció aproximadamente 25%.

La comprobación del hecho obliga a plantear necesariamente la cuestión del federalismo. La Nación, para mantener la caja nacional y ante la caída de las llamadas “retenciones”, se apropia de recursos coparticipables, cuya distribución se guía por pautas legales de cuño centralista y unitario, a lo que se agrega en estos días la discrecionalidad. Al mismo tiempo cuenta en exclusividad con los recursos provenientes de los derechos de exportación e importación y de los aportes y contribuciones a la seguridad social, engrosados últimamente por cifras multi millonarias tras la justa reestatización del sistema previsional.

Si las cosas siguen así volvemos a entrar en un periodo de crisis profunda de las finanzas provinciales con su secuela de agudo conflicto social. El retraso del cronograma de pagos y la carencia de propuestas para la recomposición de los salarios de los empleados públicos es un anticipo de lo que se avecina. No se observa desde ningún sector, oficial, privado o de los propios trabajadores que se haya instalado debate alguno sobre las medidas y propuestas de política económica y fiscal que son necesarias para afrontar la crisis. A título enunciativo mencionamos algunos temas: que hacer con el Pacto Fiscal 1, que faculta a la Nación a apropiarse del 15% del total recaudado antes de la distribución primaria de la coparticipación federal de impuestos que hacer ante la Ley 25.570, conocida como “Pacto Federal” que fijó en febrero del 2002 las pautas de la distribución de los recursos coparticipables;que hacer con los tributos provinciales y quienes pueden ser sujetos de mayores contribuciónes; ue hacer con las contribuciones patronales a la seguridad social de los pequeños y medianos empresarios, etc.

El debate sobre la situación provincial y la búsqueda de soluciones vuelve a estar a la orden del día, tal como lo vivimos en el pasado no muy lejano, particularmente entre los años 1988 y 2002.

Comentá la nota